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15 fachadas que no pasan desapercibidas

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Introducción

Una fachada es la carta de presentación de toda casa. Se puede decir que es su rostro, porque mucho dice de su interior y de sus habitantes. Esto lo puedes notar en el color de su frente, en los elementos ornamentales y en su arquitectura, así como en otros detalles como la vegetación y materiales que la componen.

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Una casa a la orilla del mar

Este tipo de fachada evoca la tranquilidad de la vida en la playa. Necesariamente tienes que incluir un barandal en color blanco. Es imprescindible que incluyas un porche para disfrutar de las noches de playa o también de una mañana tibia junto al mar. Debes incluir madera y los tonos náuticos: blanco, azul e incluso amarillo. Utiliza en la decoración motivos marinos (arena, conchas), muebles de fibras naturales. Eso sí, no olvides tratarla con recubrimientos especiales para evitar la corrosión (salitre).

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El encanto de una cabaña rústica

La construcción básica y tosca le confiere un encanto especial a las cabañas. Puedes fabricarla con troncos gruesos u optar por un acabado más detallado de la madera. Si quieres una propiedad en el campo, te conviene mucho una construcción de este tipo, ya que son sumamente térmicas: acogedoras en invierno y frescas en verano. No olvides la chimenea: es esencial.

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Una casa estilo mediterráneo

Debes saber que este tipo de casas se caracterizan por su sencillez reflejada en el color blanco predominante, aunque también se usan tonos azules y ocres en marcos y puertas. Incluye plantas y flores, ya sea enmarcando la fachada o presentes en el interior de la casa. Los pisos son cálidos, semi rústicos. No olvides incluir hierro forjado y también elementos en color intenso para darle vida.

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Una casa estilo mexicano

Este tipo de casas tienen una influencia colonial, con techos de tejas de barro cocido, así como una construcción sólida de ladrillos de adobe. Debes saber que en el estilo contemporáneo incluye el cemento, la piedra y la madera. Toma nota con el color: puede ir de un blanco inmaculado (el llamado "encalado", una mezcla de cal y agua aplicada a los muros y paredes), hasta colores intensos y combinaciones de éstos: la mitad superior del muro es de un tono más claro que la parte inferior.

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Un clásico americano

Si te gusta esta fachada, sabrás que en este tipo de construcciones las líneas tienden a ser rectas y prolijas, y si bien predomina la madera, las fachadas pueden ser de ladrillo para darle un aspecto acogedor o sobrio. Suelen tener columnas y pórticos al frente de la casa y no puedes pasar por alto tener un cuidado jardín frontal. A un costado debes construir el garaje para el auto. No olvides que los ventanales son un punto focal en este tipo de casas.

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Una fachada campirana

El encanto de estas fachadas reside en que tienden a ser casas de un solo nivel, de líneas sencillas y tonos alegres, no necesariamente intensos. Si te gustan las casas pequeñas con jardines rústicos (con flores silvestres e incluso plantas medicinales), pero primorosos, este es tu tipo de casa. Las ventanas tienden a ser medianas y no falta una silla, columpio o hamaca para que disfrutes la tarde y veas a la gente pasar.

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Tu casa en un clima cálido y seco

No es precisamente una casa de playa, pero si optas por una casa que esté a poca distancia del mar o incluso en un lugar seco, y que a la vez esté cerca de la ciudad, esta es una buena opción. No tienes que preocuparte por los vacacionistas ni por el salitre que pueda arruinar tu fachada. Apuesta por los colores blanco y crema. Es imprescindible que tengas palmeras enmarcando tu casa, así como arbustos resistentes al calor. No sufras si no tienes césped al frente: usa guijarros decorativos y le darás un toque único.

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Fachada tipo victoriano, una vuelta a lo clásico

Si conoces este estilo, sabrás que este tipo de casas tuvieron su auge a mediados y finales del siglo XIX. Eran sobrias y de un estilo ecléctico, donde predominaba la caoba en los muebles, mientras que las fachadas destacaban por ser sumamente ricas en detalles tanto en los bordes de las ventanas como en las cornisas y alerones y demás elementos de la construcción. Una constante era el uso de ladrillos: utilízalo en dos tonos y presta atención a los detalles ya mencionados.

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Una casa muy actual

Si lo que prefieres es algo más contemporáneo, debes elegir una fachada con ventanales amplios, mucha luz y sensación de amplitud, que se logra al elevar los techos. Apuesta por el minimalismo, por las líneas rectas y sencillas, así como pocos elementos decorativos, pero estratégicamente ubicados. Los demás elementos (barandas, puertas, ventanas), deben ser de materiales ligeros, como el aluminio, así como amigables con el medio ambiente.

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La magia de la Navidad

No importa si no es esa época del año --no se puede negar que es imposible no admirar y dejarse llevar por una fachada navideña. El elemento principal son las luces, que literalmente enmarcan la casa: techos, ventanas, contornos. Elige series de luces que sean resistentes a exteriores y verifica el calibre del cable para evitar cortocircuitos y accidentes. No olvides otros elementos como las coronas navideñas o muñecos que representen a Santa Claus y hombres de nieve. ¡Todo el mundo querrá tomar una foto de tu casa!

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Un estilo rústico inglés

Si te gusta este estilo, no pierdas de vista los detalles básicos. Son casas de una o dos plantas con techos de tejas menudas, cuyo frente está delimitado por una barda de piedra, más bien baja. Debes dejar un espacio entre el frente y la casa, ya sea para estacionar tu auto o para un jardín pequeño. Tu fachada debe tener ventanas con puertas de madera, incluyendo por supuesto la puerta principal, así como vegetación que cubra de forma parcial o total la fachada. La hiedra es una buena opción.

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Un poco de Medio Oriente

Si bien este tipo de casas suelen tener una construcción un tanto burda, lo que te va a convencer es la solidez de su construcción, así como la combinación de acabados redondeados con líneas rectas. Aunque no aprecies muchos elementos decorativos (entradas y ventanas pequeñas, ausencia de jardines), la sencillez de su arquitectura y sus altos techos terminarán por enamorarte.

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Una casa ecléctica

Si buscas originalidad, aquí la encontrarás. Una fachada como esta tiene algunos elementos que podrían ser coloniales, victorianos y orientales. Con todo, no resulta sobrecargada porque el blanco es el punto focal y la aligera. Las ventanas puedes elegirlas de líneas rectas o curvas y si incluyes un porche en un tono oscuro o contrastante, tendrás el complemento perfecto para tu fachada.

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Una fachada estilo marroquí

Es imposible que dejes de ver este tipo de construcción, llena de historias y misticismo. Debes saber que si bien el color clásico es el azul y el añil, los tonos ocre y tierra también son válidos. Las puertas y ventanas suelen ser redondeadas y con ricos acabados ribeteados. Los techos son de teja y no es raro que también enmarquen las entradas. Si te gusta este tipo de fachadas, pon énfasis en la madera, que no debe faltar en los accesos y terrazas.

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Una casa robusta oriental

No es exactamente una cabaña, pero se le aproxima. Una fachada así te gustará porque se trata de una construcción donde predomina la madera, la piedra y el barro. Los techos son de dos aguas y ligeramente curvados hacia afuera. Su encanto reside en que casi no tiene ventanas (porque el clima suele ser extremoso) y los muros son un tanto burdos pero fuertes. Este tipo de casas son para siempre.