Acerca de las conejitas de Playboy

Escrito por deborah waltenburg Google | Traducido por irene cudich
  • Comparte
  • Twittea
  • Comparte
  • Pin
  • E-mail
Acerca de las conejitas de Playboy
El Playboy Club ayudó a lanzar el símbolo de la revolución sexual: las conejitas Playboy (Christmas girl holding up a white sign for copyspace image by DNF-Style from Fotolia.com)

El único Playboy Club del mundo está ubicado en el piso 52 del Palms Hotel & Casino, en Las Vegas, Nevada. Lo que alguna vez fue una sede próspera, global, para "adultos", el Playboy Club sirvió de escenario para lanzar el símbolo de mayor reconocimiento de la revolución sexual: las conejitas Playboy. Sigue leyendo para descubrir el significativo impacto y para conocer más acerca de uno de los ejemplos más exitosos del mundo en cuanto a reconocimiento de marca.

Otras personas están leyendo

Historia

Las conejitas Playboy surgieron cuando se abrió el primer Playboy Club en 116 E. Walton St, en Chicago, Illinois el 29 de febrero de 1960. Con gran similitud al The Gaslight Club, un club exclusivo para la élite de Chicago, con sus meseras vestidas con corset y medias de red, el Playboy introdujo su propia clase de meseras: la conejita Playboy. Lo original de la conejita, combinada con la clase y elegancia del Playboy Club mantenía patrones a nivel mundial, regresando para quedarse por muchos años. Había algo especial en un lugar que ofrecía una buena cena, la enloquecedora belleza de las conejitas y un espectáculo maravilloso de celebridades como Milton Berle, George Carlin, Ray Charles, Peggy Lee, Jay Leno, Bette Midler y muchos más si recorremos la historia del Playboy Club. Sin embargo, a fines de la década de 1970, con la revolución sexual a pleno, el público buscaba menos elegancia y más interacción. Los hombres querían salir a conocer mujeres, no sólo a admirarlas desde lejos. Los clubes, las discotecas y las fiestas privadas comenzaron a atraer a un público más extenso, dejando de lado al "anticuado" Playboy Club. Luego de casi una década de falta de interés en el Playboy Club, los clubes originales se fueron cerrando. El último club de E.E.U.U. en Lansing, Michigan cerró sus puertas en 1988. El último club internacional de Manila cerró en 1991. Sin embargo, este emprendimiento icónico no había dado su último suspiro. En 2006, en el Palms Hotel and Casino, en Las Vegas, Nevada, resurgió la segunda generación del Playboy Club y de las conejitas Playboy en el piso 52.

Identificación

El atuendo original de las conejitas, originariamente ideado por Ilsa Laurins, novia del director de promociones de Playboy, Victor Lownes, mostraba suficiente piel como para ser sexy, pero desde el punto de vista visual demostraba la política de Hugh Hefner "se mira, pero no se toca". Perfeccionado en 1962 por la modista francesa Renee Blot, se agregaron un cuello con moño y puños, junto con el aumento del tamaño de la taza del sostén a "D". Se realizaron varias revisiones menores con el correr de los años, para subir las aberturas de las piernas, perfeccionar la forma del corsé y mejorar la funcionalidad. El primer diseño nuevo en 50 años, para la apertura del Palms Playboy Club en 2006, de Roberto Cavalli, fue simplemente una modernización del atuendo original de la década de 1960. A todas las conejitas se les encargó que usaran medias de color piel para que el tono fuera similar a la suya, sin importar la raza de la muchacha. Las etiquetas con el nombre siempre se llevaban sobre la cadera derecha para que los visitantes sólo tuvieran que mirar al nivel de los ojos para ver el nombre de su conejita. Se agregaron cintas a cada atuendo para que pudieran llevar sus lapiceros y linternas. Mientras que el atuendo original de satén venía en 12 colores, el que más se ambicionaba era el de color negro, considerado como el más elegante. Finalmente, aquellas muchachas que tenían más antigüedad o excelencia de servicio recibían el permiso de usar el traje negro.

Características

El propósito de la conejita Playboy era ser agradable ante los ojos de los miembros del club. Por ende, se establecieron varias características como necesidades estándar para quien deseara convertirse en conejita, que incluían: - Aspecto: si bien no había pautas estrictas respecto de la altura, el peso, o el tamaño del sostén, una conejita debía ser físicamente atractiva y delgada. Mantener el peso, los peinados, el cutis y la manicura son todos factores que forman parte de mantener el papel. - Actitud: las conejitas deben tener una disposición sociable, simpática y agradable. Después de todo, los miembros van al Playboy Club en parte para disfrutar de la compañía de conejitas encantadoras y amistosas. -Edad: la edad característica de una conejita Playboy oscilaba entre los 18 y los 24 años en los clubes originales. Con las leyes actuales que son más estrictas, la edad mínima es 21. Si bien el empleo típico duraba 6 meses, algunas conejitas mantuvieron su trabajo por espacio de 10 años o más, siempre que su aspecto, actitud y desempeño laboral siguiera cumpliendo con las normas fijadas por Hugh Hefner.

Tipos

La primera generación de conejitas Playboy cubría muchos papeles dentro del club, incluyendo: - Conejita de piso - Conejita de la puerta - Conejita vendedora de cigarrillos - Conejita de avión (azafata en el avión de Playboy) La posición actual de la conejita Playboy puede incluir las siguientes funciones: - Conejitas que sirven cocteles - Conejitas que manejan el dinero - Conejitas que preparan tragos Todas las conejitas contratadas durante el día original de la apertura del Club Playboy fueron sometidas a un riguroso entrenamiento, y estuvieron bajo la guía directa de la Madre Conejita de cada club. Había, y sigue habiendo, pautas estrictas respecto al comportamiento, el aspecto y el desempeño laboral, incluyendo poder realizar las maniobras requeridas de las conejitas, como la Percha de la Conejita, la Conejita Perfecta y la Mirada de la Conejita.

Conceptos erróneos

El principal mal entendido que rodea a las conejitas Playboy es que podrían servir en otra capacidad además de mesera o anfitriona en el Playboy Club. No sólo una conejita no presta favores sexuales de ninguna forma, como la prostitución, sino que no se les permite salir con un miembro del Playboy Club. Otra idea equivocada es que todas las conejitas Playboy están bien dotadas. Esta confusión proviene del tamaño singular del traje, que utiliza espuma de goma en la elaboración de las tazas del sostén, ya que todos tenían tazas tamaño "D". La mayoría de las conejitas debían recurrir a rellenar sus corsés para llenar por completo el atuendo, usando desde zoquetes enrollados hasta colas de conejo cortadas de otros trajes.

Importancia

La conejita Playboy se ha convertido en una parte inolvidable de la cultura pop, y sirvió para llevar al entretenimiento con temática para adultos a un nivel más respetable en el aspecto de la fantasía. La conejita Playboy representa el costado "más seguro" de la industria de entretenimiento para adultos, y con el tiempo se la ha comenzado a ver como linda y amorosa versus inmoral y desagradable. Varias mujeres que posteriormente se hicieron famosas por otros talentos, como Lauren Hutton, Sherilyn Fenn, Jackie Fenn y Deborah Harry trabajaron como conejitas Playboy. La conocida feminista Gloria Steinem también se calzó las orejas de conejo como parte de una tarea periodística. Además de que arroja una luz más favorable sobre partes de la industria de entretenimiento para adultos, la posición de la conejita Playboy les permitió a muchas mujeres obtener un ingreso substancial, incluyendo prestaciones, algo de lo que no se sabía nada en las décadas de 1960 y 1970. Hugh Hefner también creó una atmósfera de empleo de oportunidades iguales al no descartar a una postulante por su nacionalidad o el color de su piel. Incluso llegaba a devolverle la membrecía a cualquier miembro del club que no estuviera de acuerdo con su política de empleo.

Opinión de expertos

El atuendo de conejita es una de las representaciones más significativas de las mujeres de la cultura estadounidense del siglo XX", dice Jacqueline M. Bell, directora de comercialización del Women´s Museum. Pat Lacey, director de Playmate y Bunny Promotions for Playboy y veterano desde hace 13 años del L.A. Club advierte: "se pensó mucho en este atuendo. Hay muchas cosas que la gente no advierte que se pensaron para que una conejita pudiera hacer su trabajo con facilidad y al mismo tiempo tener glamour y gracia".

No dejes de ver

Filtrar por:
  • Mostrar todos
  • Artículos
  • Galerías de fotos
  • Videos
Ordenar:
  • Más relevante
  • Más popular
  • Más reciente

No se encuentran artículos disponibles

No se encuentran slideshows disponibles

No se encuentran videos disponibles