Adaptaciones fisiológicas al ejercicio

Escrito por heather hitchcock | Traducido por aldana avale
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Adaptaciones fisiológicas al ejercicio
Tu cuerpo se hace más eficiente en respuesta al ejercicio regular. (Jupiterimages/Brand X Pictures/Getty Images)

Los humanos hemos sobrevivido en este planeta por miles de años gracias a nuestra capacidad de adaptación. Las adaptaciones fisiológicas comienzan a aparecer casi inmediatamente cuando se inicia un nuevo programa de ejercicios. Aparecen muchos cambios en el cuerpo pero los más significativos incluyen cambios en los músculos, huesos y en el sistema cardiovascular.

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Adaptaciones neuromusculares

El sistema neuromuscular es uno de los primeros sistemas del cuerpo que en responder y adaptarse a los nuevos estímulos de entrenamiento. Estos cambios son el resultado de unidades motoras en la médula que comienzan a responder a la estimulación de las fibras musculares. Las unidades motoras previamente inactivas se hacen más activas y trabajan a un rito más rápido. Como resultado, experimentarás un crecimiento en la fuerza y el poder. Los individuos sin entrenar pueden experimentar un aumento en la ganancia de peso del 25 por ciento o más dentro de los primeros tres a seis meses, según señala Jack H. Wilmore y David L. Costill, autores de “Physiology of Sport and Exercise”.

Crecimiento muscular

La hipertrofia muscular o crecimiento de músculo aparece como resultado de un entrenamiento de resistencia a largo plazo. La hipertrofia es un cambio tanto en el tamaño como en el número de fibras musculares. Los aminoácidos en las fuentes de alimentos con proteínas ingresan en las células para construir músculos cuando los estímulos del entrenamiento son lo suficientemente significativos para requerir tejido muscular adicional. El ritmo de transporte de aminoácidos en los músculos está directamente influenciado por la intensidad y la duración de la tensión muscular, según el Dr. Thomas D. Fahey de la California State University. De manera contraria, cuando los músculos normalmente activos se vuelven inactivos o inmovilizados, puede aparecer la atrofia muscular o pérdida de músculos porque el tejido muscular adicional ya no se necesita.

Adaptaciones de hueso

Como el tejido muscular, los huesos también responden a los estímulos del ejercicio. Los huesos se estresan durante el ejercicio cuando los tendones y los músculos tiran del hueso. Esta tensión agregada en los huesos los estimula para hacerse más densos. La tensión inicial mínima es el mínimo de estrés para el hueso necesario para que comience el crecimiento del mismo. Según el entrenador deportivo BrainMac, la tensión esencial mínima es de 1/10 de la fuerza necesaria para fracturar un hueso. Un ejercicio regular con peso como entrenamiento de fuerza, caminar y trotar está directamente relacionado con el crecimiento de huesos. Sin embargo, la inactividad puede resultar en una disminución de la densidad muscular, lo que puede desencadenar en osteoporosis.

Adaptaciones cardiovasculares

El sistema cardiovascular pasa por muchas adaptaciones como resultado de los ejercicios aeróbicos y anaeróbicos. El corazón se hace más eficiente el bombear y enviar sangre fresca a los tejidos musculares. El volumen de sangre aumenta, se forman nuevos capilares para llevar más sangre al músculo entrenado, hay aberturas más grandes de los capilares existentes y la distribución de sangre se hace más eficiente. Como resultado, la frecuencia cardíaca de descanso y submaximal disminuye, así como también lo hace tu presión sanquínea, en respuesta a un entrenamiento de resistencia aeróbica regular.

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