Salud

¿Cómo afecta la postura corporal a las emociones?

Escrito por contributing writer | Traducido por mila guevarian

Otras personas están leyendo

¿Cómo afecta la postura corporal a las emociones?

La postura corporal no sólo refleja las emociones, también influye en ellas.

Pixland/Pixland/Getty Images

La postura transmite emociones

Con tus gestos y posturas corporales (conscientes o inconscientes) das a conocer tus sentimientos y emociones. Cuando apoyas la cabeza en la mano, comunicas aburrimiento. Cuando arqueas la espalda, muestras inseguridad. Cuando haces gestos con las manos abiertas, transmites franqueza y sinceridad. Cuando te ocultas la cara con las manos, das a entender que sientes culpa o vergüenza. Al ponerte las manos en las caderas demuestras sentir confianza. Si te sientas con la espalda recta y la cabeza erguida, revelas tu interés y atención. Si lo que haces es frotarte la nariz, estarás exhibiendo un gesto de duda. En todos estos gestos, ya sean hechos de forma consciente o no, intervienen las vías nerviosas que tienen que ver con la postura, la coordinación y el equilibrio, todo ello regulado en el cerebelo. A nivel social, las posturas negativas influyen en las relaciones que se mantienen con los demás. Cuando una relación es tensa, tus emociones se ven forzadas y te sientes a disgusto contigo mismo y con los demás. Asimismo, la gente reaccionará de igual forma contigo, porque los humanos tendemos a socializar con personas a las que consideramos seguras y maduras.

La postura proyecta el estado de salud

Las posturas que adoptas no sólo son importantes para determinar tu actitud ante las cosas; también pueden indicar cuál es tu estado de salud. Una mala postura puede ser un signo de que no te encuentras bien. Es posible que te sientas fatigado, cansado o alterado emocionalmente. Nuestro esqueleto y nuestros músculos realizan un buen trabajo sirviendo de soporte para nuestros órganos vitales. Cuando nos encorvamos, la mala postura hace que estos órganos se desplacen del lugar correcto. Ponemos nuestros músculos en tensión, algo que no responde a su diseño original. Los músculos estirados y los órganos desplazados se cansan más rápidamente y trabajan de forma menos eficiente. El cuerpo entero se ve afectado física, mental y emocionalmente. Tal vez hayas descartado visitar al médico para tratar el asunto de tu postura porque piensas que simplemente “eres así”, pero cabe la posibilidad de que tu cuerpo esté intentando decirte que no te encuentras en las mejores condiciones de salud. Cuanto antes decidas corregir la postura, antes comenzarás a notar los resultados.

Corregir la mala postura

Si cambias tu fisiología, también cambiarás tu estado emocional. Comienza por conseguir estabilidad. Planta los pies en el suelo con firmeza y luego ve avanzando de forma gradual. Activa tus músculos, desde las nalgas hasta el estómago, pasando por la zona lumbar. Sigue hacia la parte superior de la espalda. Cuando arquees la espalda, la cabeza debe quedar alineada de forma natural con la columna. Tu cuerpo encontrará su centro natural y todo tu peso se distribuirá uniformemente desde arriba hasta abajo. Corrige siempre la postura cuando sientas que estás encorvado. Cuanto más acostumbres a tu cuerpo a corregirse, más natural te resultará sentarte, estar de pie y caminar adoptando la postura adecuada. Conforme tu cuerpo se vaya familiarizando con las posturas correctas, te irás sintiendo cada vez más alerta y socialmente activo, y con mayor seguridad y estabilidad emocional.

Más galerías de fotos

comentarios

Filtrar por:
  • Mostrar todos
  • Artículos
  • Galerías de fotos
  • Videos
Ordenar:
  • Más relevante
  • Más popular
  • Más reciente

No se encuentran artículos disponibles

No se encuentran slideshows disponibles

No se encuentran videos disponibles

Copyright © 1999-2014 Demand Media, Inc. Acerca de

El uso de este sitio constituye la aceptación de los términos y política de privacidad de eHow. Ad Choices es-US

Demand Media