Alfabetización prematura: más que ABCs

Escrito por julie christensen | Traducido por carolina dellagiovanna
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Darle a tu hijo un inicio en la lectura.

Alfabetización prematura: más que ABCs
Escoge libros de cartón duro para bebés y pequeños. (BananaStock/BananaStock/Getty Images)

Antes de que un niño pueda aprender a leer, debe antes entender el lenguaje y tener un depósito de palabras. Ya que los niños aprenden primero el idioma escuchando palabras, nunca es demasiado pronto para comenzar a hablar o cantar a tu pequeñito.

— Renee Mizrahi, autor de "Secretos para el éxito en la lectura"

Cuando la mayoría de la gente piensa en la alfabetización temprana, piensan en los ABCs, pero reconocer las letras del alfabeto es de hecho uno de los pasos más tardíos del prepararse para leer. Tal como deben sentarse, gatear y pararse antes de poder caminar, los más pequeños pasan por una cantidad de pasos predecibles en el desarrollo de su alfabetización antes de estar listos para leer. Muchos padres saben que leer a sus hijos es importante, pero hay muchas otras cosas que puedes hacer para asegurarte de que tu hijo se prepare para leer. Juegos sencillos, actividades de escritura y literatura de calidad para niños son algunas excelentes herramientas para situar a tu hijo en el sendero de una vida de aprendizaje.

Escuchar es aprender.

El desarrollo del lenguaje oral es el primera paso en la alfabetización temprana. Un bebé aprende a comunicar sus necesidades primero mediante el llanto y luego mediante palabras, a medida que desarrolla el lenguaje. Cuando los adultos le responden calurosamente, ella descubre que las palabras son un modo poderoso de expresar ideas y hacer que sus necesidades sean atendidas. Este deseo de comunicar alimentará luego su motivación por la lectura y la escritura.

"Cuanto más hablas con tu pequeño y cuantas más palabras usas cuando está presente, más palabras tendrá tu hijo en su vocabulario", dice Renee Mizrahi, una especialista en lectura y autora de "Secretos para una lectura exitosa".

"Antes de que un niño pueda aprender a leer, debe primero comprender el lenguaje y tener un equipaje de palabras", dice."Ya que los niños aprenden el lenguaje primero escuchando palabras habladas, nunca es demasiado pronto para comenzar a hablarle o cantarle a tu pequeño". Puedes hablar o cantar a tu bebé o a tu hijo pequeño mientras cambias sus pañales, cuando le das un baño, dándole el desayuno o el almuerzo, o mientras haces tus actividades cotidianas".

Los cuentos antes de dormir forman cimientos, literalmente.

Alfabetización prematura: más que ABCs
Leerle a tu hijo es una de las formas más sencillas y disfrutables de construir sus habilidades verbales. (BananaStock/BananaStock/Getty Images)

“La alfabetización temprana es lo que los niños saben acerca de leer o escribir antes de poder de hecho leer o escribir”, dice Megan Reide, directora superior de programas en centros educativos y de cuidado de niños y sus organizaciones afiliadas. “Las investigaciones muestran que los niños que ingresan en el jardín de infantes con un alto nivel de habilidades de alfabetización tienen más probabilidades de aprender exitosamente a leer y escribir.

Mediante historias, canciones, obras con los dedos y juegos, los niños asimilan la idea y toman conciencia de las letras y los fonemas. Leerle a tu hijo tan solo 20 minutos por día es una de las mejores formas de desarrollar estas habilidades, dice Susan B. Von Derau-Cornelius, especialista en alfabetización temprana en la Coalición de Aprendizaje Temprano de Orange County, California.

Muchas cosas suceden cuando los padres leen a un niño pequeño. Este comienza a comprender la estructura de la historia, que la mayoría de los libros tienen un comienzo, un nudo y un desenlace. Los niños aprenden que las letras corren de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha. Luego, aprenden que las letras tienen sonidos y que, al unirlas, se forman palabras.

Elige historias que tengan una trama sencilla, ilustraciones claras y un texto simpático. La mayoría de los niños disfrutan el humor, los ritmos y un lenguaje repetitivo y predecible. Expresa tu entusiasmo por leer seguido. Di algo como “Esta es mi historia preferida porque me encantan las imágenes”, o “”No puedo esperar a leerte esta graciosa historia”. Lee con gusto y ánimo.

Si un niño no responde a una historia, hazla a un lado y elige otra. Selecciona libros que reflejen el interés del niño y que mantengan la hora de lectura relajada y divertida. Ten en cuenta el nivel de interés y comprensión a medida que lees la historia. Pronto desarrollarás buen ojo y oído para elegir literatura infantil de calidad.

Cuando leas a tu hijo, ocasionalmente señala algunos conceptos. Di cosas como ”Mira, estos garabatos son letras que arman las palabras de la historia. Las palabras siempre empiezan arriba y van hacia abajo”. Luego, señala letras individuales y sus sonidos, aliteraciones o ritmos.

Los niños en edad preescolar disfrutan de los ritmos naturales del lenguaje y responden a los juegos rítmicos, las canciones y el tamborileo de dedos. Estas actividades entrenan sus oídos para escuchar distintos sonidos en las palabras, y los llevarán luego al éxito en la lectura. “Las habilidades de conciencia fonémica comienzan con las habilidades auditivas, enseña a los niños a prestar atención a toda clase de sonidos. Comienza por tocar sillas musicales o juegos rítmicos de aplausos”, dice Kristen Bjorn, consultora de lectura y desarrolladora de curriculum. “Estas habilidades llevan a las fónicas”.

Presenta los nombres de las letras cantándolos o repitiéndolos, aconseja Bjorn. Luego, conecta la forma de la letra con su nombre y, finalmente, el sonido. Practica y revísalo hasta que los niños sean rápidos, precisos y flexibles en ello.

Comienza con un garabato

Alfabetización prematura: más que ABCs
Aprender a dibujar y a escribir ayuda a construir habilidades de alfabetización, así como buenas habilidades motrices. (Creatas Images/Creatas/Getty Images)

Los preescolares disfrutan escribiendo e ilustrando historias, y estas experiencias permiten a los niños expresar sus pensamientos e ideas.

Inicialmente, la mayoría de los preescolares garabatean o hacen marcas aleatorias. Luego, los dibujos progresan hasta figuras reconocibles y, poco después, los niños comienzan a escribir palabras simples que describen sus dibujos. Da a tu hijo un diario o un cuaderno en el que escribir, y provee una variedad de herramientas de escritura. También dale oportunidad de desarrollar sus habilidades motoras antes de escribir las letras.

La plastilina, los bloques para construir, los juegos con cuentas y hacer pinturas son actividades que ayudan a desarrollar los músculos necesarios para la escritura. Muestra a tu hijo cómo hacer los trazos que forman letras, como líneas horizontales y verticales, medios círculos y círculos. Los niños deben dominar estos trazos antes de poder escribir letras exitosamente.

Usa los intereses de tu hijo como trampolín para el aprendizaje. Si tu hijo se obsesiona por serpientes o dragones, busca estos libros en la biblioteca e incentívalo a escribir historias en su diario.

Los libros de actividades y las cartas pueden ayudar a fortalecer habilidades, pero son más efectivos cuando se usan en combinación con otras estrategias valiosas. Los niños están altamente motivados a leer y escribir como medios de comunicación. Cuando las letras se encuentran aisladas y fuera de contexto, los niños pueden perder el interés o frustrarse.

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