Cómo hacer auténticos tamales de cerdo

Escrito por maria scinto | Traducido por contributing writer
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Los tamales (una masa de maíz cocida al vapor y usualmente rellena de carne o queso) son una comida tradicional de muchos países de América Latina. La versión mexicana del plato ahora es bastante conocida en Estados Unidos y se ha convertido en un popular plato navideño en el sudoeste; incluso existe un libro para niños llamado "Demasiados tamales", del premiado autor mexicano-estadounidense Gary Soto, que muestra a una familia haciendo este plato. En México, con frecuencia se usa la cabeza del cerdo para hacer el relleno de los tradicionales tamales de cerdo, pero si vas de compras en busca de los ingredientes en tu supermercado local, probablemente te resulte más sencillo elegir otros cortes de cerdo, como la espalda o el trasero.

Nivel de dificultad:
Fácil

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Necesitarás

  • 3 libras y media (1,5 kg) de espalda o trasero de cerdo, cortado en trozos
  • 10 tazas de agua
  • 1 cebolla mediana, cortada en cuartos
  • 3 dientes de ajo picados
  • 3 cucharaditas y media de sal
  • 4 tazas de salsa de chile colorado (ver abajo)
  • 3/4 de taza de manteca vegetal (o de manteca de cerdo, si quieres que sean auténticos)
  • 6 tazas de harina para masa
  • 1 cucharadita y media de polvo para hornear
  • 50 cáscaras deshidratadas de maíz
  • Una cacerola pesada y profunda o un horno holandés
  • Una canasta de vapor
  • Papel de aluminio
  • 15 chiles deshidratados largos como pasilla, anaheim o Nuevo México
  • 5 dientes de ajo
  • 2 cucharaditas de comino
  • 1 cucharadita de sal
  • Una licuadora
  • 2 cucharaditas de harina
  • 2 cucharaditas de aceite vegetal

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Instrucciones

    Tamales

  1. 1

    Coloca el cerdo en una cacerola grande o en el horno holandés y agrega el agua, las cebollas, el ajo y una cucharadita y media de sal. Espera a que la mezcla hierva y luego déjala a fuego lento durante 2 horas y media o hasta que el cerdo esté tierno y pueda ser desgarrado fácilmente.

  2. 2

    Separa la carne del caldo. Deja que ambos se enfríen, luego cuélalos y guarda 6 tazas del caldo. Despedaza la carne fría.

  3. 3

    Caliente la salsa de chile colorado en la olla. Vierte el cerdo triturado, tapa y deja hervir a fuego lento durante 10 minutos.

  4. 4

    Humedece las cáscaras de maíz entre 15 y 30 minutos en agua tibia mientras preparas la harina para masa (una masa mexicana hecha con harina de trigo). Cuando las cáscaras hayan sido remojadas el tiempo suficiente, enjuágalas y quita los pelos del maíz. Luego, deja que escurran.

  5. 5

    Bate la manteca vegetal en la licuadora hasta que esté suave y cremosa. Mezcla la masa de harina, el polvo para hornear y las dos cucharaditas de sal y luego agrega a la manteca los ingredientes secos, alternando con las 6 tazas de caldo frío; bate intensamente luego de cada adición. Quizás no necesites las 6 tazas, simplemente agrega el caldo suficiente como para formar una pasta cremosa y suave.

  6. 6

    Arma cada tamal, extendiendo dos cucharadas de la masa de harina en el centro de cada cáscara de maíz. Luego pon una cucharada de la mezcla de cerdo en el medio de la masa. Dobla los costados hacia el centro y la parte de abajo de cada cáscara para hacer un pequeño paquete.

  7. 7

    Pon una bola arrugada de papel aluminio en el centro de la canasta de vapor, luego colócala en la cacerola. Apoya los tamales en la canasta, con los lados doblados hacia arriba. Llena la olla con agua justo por debajo de la canasta.

  8. 8

    Hierve el agua y luego reduce la temperatura a fuego lento. Cubre la olla y cocina al vapor durante 40 minutos, añadiendo agua cuando sea necesario.

  1. 1

    Quita los tallos y las semillas de los chiles, luego colócalos en una plancha de horno y tuéstalos a 350 grados Fahrenheit (176 C) entre 2 y 5 minutos, o hasta que huelan tostados, pero no quemados. Obsérvalos constantemente para asegurarte de que no se quemen.

  2. 2

    Pon los chiles tostados en un bol grande y cúbrelos con agua caliente. Deja que se hidraten por media hora o más, hasta que se enfríen.

  3. 3

    Pon los chiles en una licuadora junto con 2 tazas y media del agua en la que se rehidrataron (sin tirar el resto del agua). Mezcla los chiles con el ajo, el comino y la sal hasta formar un pasta uniforme.

  4. 4

    Mezcla la harina con el aceite en una cacerola grande a fuego lento, revolviendo hasta que se forme una pasta marrón homogénea. Vierte poco a poco los chiles molidos.

  5. 5

    Cuece a fuego lento la salsa de chiles sin tapar la olla, durante unos 10 minutos o hasta que se espese un poco. Si se espesa mucho, puedes ponerle un poco más del agua que usaste para hidratar los chiles hasta que alcance la consistencia deseada.

Consejos y advertencias

  • Puedes congelar los tamales dejándolos en sus cáscaras y poniéndolos en bolsas para congelar. Luego puedes volver a calentarlos, descongelándolos y envolviéndolos en un papel de cocina mojado para meterlos al microondas, o volviendo a cocerlos al vapor durante uno o dos minutos.

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