Cómo ayudar a un bebé con congestión nasal

Escrito por jenna marie | Traducido por huntress thompson
  • Comparte
  • Twittea
  • Comparte
  • Pin
  • E-mail
Cómo ayudar a un bebé con congestión nasal
Los bebés no pueden sonar su propia nariz. (Jupiterimages/Photos.com/Getty Images)

Cuando tu bebé tiene una infección viral, seguramente sufrirá también de congestión y secreciones nasales. Además de causar dolor y angustia, la congestión puede interferir con el comer, beber y dormir. Trata los síntomas de tu bebé tomando medidas para calmar sus fosas nasales y aliviar la congestión y la congestión nasal.

Otras personas están leyendo

Aliviar los síntomas

Hay muchos pasos que puedes seguir para hacer que tu bebé congestionado esté más cómodo. Usa una pera de goma o aspirador nasal tan seguido como precises para extraer el moco de las fosas nasales. Muchos padres encuentran en el baño de vapor un modo para aflojar el moco, facilitando el proceso de extraerlo. Ofrece a tu bebé muchos fluidos y controla cuántos pañales moja cada día. Aplica gotas nasales de solución salina de venta libre dentro de cada fosa nasal para aflojar el moco. Usa pañuelos embebidos en loción para limpiar la nariz de tu bebé de modo que no se irrite.

Consejos para dormir

Mientras esté congestionado, dormir será difícil para tu bebé. Ayúdalo a tener el descanso que necesita poniéndolo a dormir en posición vertical para que el moco pueda drenar adecuadamente. Acomoda a tu bebé en su asiento para el auto o balancín por la noche, luego de asegurarte de que la locación sea segura. También puedes poner una cuña de goma espuma debajo del colchón de tu bebé para asegurarte de que su cabeza esté elevada mientras duerme. Pon un humidificador de vapor frío en la habitación de tu bebé para mantener las membranas nasales húmedas. Siempre apunta el humidificador en dirección opuesta a su cama para evitar que la ropa de cama se humedezca.

Cosas a evitar

Los síntomas de congestión en bebés no deben ser tratados de la misma que en niños o en adultos. No des a tu bebé medicaciones para el resfrío o la tos: no son seguras hasta que hayan cumplido los dos años. Cuando limpies una nariz tapada, nunca pongas palillos de algodón o cualquier objeto extraño dentro de las fosas nasales de tu hijo. Los humidificadores son útiles para ayudar a tu bebé congestionado, pero puede causarte problemas si olvidas limpiarlo todos los días. Los humidificadores sucios circularán moho y gérmenes dentro del cuarto del bebé, empeorando su congestión. Mantén a tu bebé alejado de otra gente enferma, de modo que su sistema inmune debilitado no se encuentre con más virus.

Señales de advertencia

Una congestión nasal causada por un virus por lo general desaparece por sí misma después de varios días. En algunos casos, la congestión es un síntoma de una enfermedad más grave. Mantén un ojo abierto para las señales de advertencia para llevar a tu bebé enfermo al médico. Las señales de advertencia incluyen fiebre, jadeos para respirar, tos o sibilancias, o si tu bebé actúa excepcionalmente afligido. Consulta a al pediatra si tu bebé se niega a comer o beber, o si no está mojando por lo menos dos pañales al día. Presta atención a síntomas de alergia, como ojos llorosos, hinchazón en la cara o el cuello, o una erupción alrededor de los labios. Si tu bebé tiene menos de tres meses de edad, consulta a un pediatra acerca de la congestión, ya que puede conducir a enfermedades más graves e infecciones.

No dejes de ver

Filtrar por:
  • Mostrar todos
  • Artículos
  • Galerías de fotos
  • Videos
Ordenar:
  • Más relevante
  • Más popular
  • Más reciente

No se encuentran artículos disponibles

No se encuentran slideshows disponibles

No se encuentran videos disponibles