Bicicletas y hemorroides

Escrito por jon williams | Traducido por marcela carniglia
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Bicicletas y hemorroides
Las homorroides no deben impedir que andes en bicicleta. (Jupiterimages/Goodshoot/Getty Images)

Aunque a menudo son pasto para hacer bromas, las hemorroides no son un tema de risa. No representen un peligro, pero son dolorosas. Para aquellos que aman andar en bicicleta o que cuentan con una bicicleta como medio de transporte, las hemorroides constituyen un importante problema táctico. Es difícil andar de pie y el asiento de la bicicleta puede aplicar una presión importante en las zonas sensibles por las hemorroides. Si eres propenso a las hemorroides y no quieres renunciar al ciclismo durante el brote de hemorroides, te sentirás aliviado al saber que tienes opciones que no son necesariamente un gran dolor en ya sabes dónde.

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Las hemorroides se desarrollan cuando las venas internas o de alrededor del ano se hinchan o forman una protuberancia. La zona que rodea al ano es la zona más baja dentro del sistema pulmonar que transporta la sangre de tu hígado a tu corazón y de esta manera la gravedad contribuye a la acumulación de sangre y la dilatación de las venas. Las hemorroides son generalmente causadas cuando tienes estreñimiento que aplica presión muscular en el intestino. Otros factores que pueden aumentar la presión también son el estar sentado por períodos largos de tiempo en el baño, la obesidad, el embarazo, la diarrea crónica, el sexo anal y levantar objetos pesados. Alrededor de un tercio de los estadounidenses desarrollan hemorroides. La mitad de todos los hombres desarrollarán hemorroides hacia los 50 años de edad, informa CBS Money Watch.

Síntomas

No todas las hemorroides son dolorosas. Las hemorroides que se desarrollan profundamente dentro del conducto anal generalmente son indoloras o desencadenan sólo una leve molestia. Las hemorroides externas que se desarrollan en el borde del ano tienden a causar más dolor. Suelen ser masas pequeñas, rojo oscuro o púrpura que pueden crecer al tamaño de una pelota de golf. Los síntomas pueden incluir dolor, sensibilidad, descarga de sangre o moco, picazón o una protuberancia en el ano. Si tienes algunos de estos síntomas, consulta con tu médico para asegurarte de que no tienes ninguna otra enfermedad del recto.

Factores de riesgo

Los hombres tienen mayor riesgo de hemorroides y el riesgo aumenta con la edad. Montar a caballo o en bicicleta no debería aumentar el riesgo de hemorroides. Aquellos que son aptos y físicamente activos tienen un riesgo menor de padecerlas. El ejercicio mejora el tono muscular y aumenta el flujo de sangre, entregando los nutrientes y el oxígeno que disminuyen la inflamación y fortalece las venas rectales. El ciclismo, junto con otras formas de ejercicio, puede realmente reducir tus probabilidades de desarrollar las hemorroides.

Ciclismo

Una vez que tengas hemorroides, andar en bicicleta puede causar molestias, dependiendo de qué tan grandes e inflamadas estén y de cómo te sientes en el asiento. Si tienes un tamaño de asiento adecuado, debe estar sentarte con los huesos de asiento, acertadamente llamados, que sobresalen de la pelvis. Estos dos huesos están biológicamente diseñados para alejar la presión directa de tu ano y el nervio pudendo que pasa entre los huesos de asiento hacia los genitales externos. Cuando te sientas sobre el asiento de tu bicicleta, debes estar ejerciendo presión sobre los huesos de asiento y no sobre el tejido adiposo, el nervio pudendo o el ano que se encuentran entre ellos. Por supuesto, si tiene hemorroides inflamadas y grandes, puedes tener dolor aun cuando estés sentado en una silla común, por lo que el asiento de la bicicleta también puede causar malestar.

Qué hacer

En primer lugar, trata el problema subyacente. Habla con tu médico sobre la dieta y los medicamentos que pueden ayudar a mejorar y prevenir las hemorroides. Para distancias cortas, trata de posicionarte donde puedas apoyar más peso hacia adelante en las piernas y los brazos. Para una solución a más largo plazo, prueba diferentes soportes y asientos para encontrar el tipo que te ofrezca el máximo confort. Es posible que pienses que un asiento acolchado o con gel sea más cómodo, pero en realidad, el relleno puede ejercer más presión sobre el tejido adiposo y las zonas sensibles. Podría ser más conveniente encontrar un asiento de cuero cosido. Como alternativa, intenta con un asiento más amplio que te de un espacio más grande en el que podrás colocar tus huesos de asiento quizás más amplios de lo habitual. También considera la posibilidad de adquirir un asiento dividido. Estos asientos para bicicletas, disponibles en línea en muchas tiendas de bicicletas, tienen una división en el centro que podría ayudarle a montar elevado en el asiento una vez más.

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