Cómo hacer una camilla casera para quiroprácticos

Escrito por sasha maggio Google | Traducido por gabriela alessandrello
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Cómo hacer una camilla casera para quiroprácticos
Algunas camillas para quiroprácticos son similares a las que se usan para dar masajes. (massage therapy at the spa image by MAXFX from Fotolia.com)

Si quieres construir una camilla casera para quiroprácticos, debes tener en cuenta varias cosas. En primer lugar, la altura debe ser cómoda para que quien la use pueda subir y bajar fácilmente, pero al mismo tiempo debe ser confortable para un quiropráctico. Además, debe brindar un apoyo para los distintos ajustes que el paciente quiera hacer, para las elongaciones y el tratamiento.

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Necesitarás

  • Cinta de medir
  • Camilla fuerte
  • Goma espuma de apoyo y relleno
  • Tela de vinilo o lona
  • Pistola para engrapar
  • Tijera
  • Cuchilla para cortar la goma espuma

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Instrucciones

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    Adquiere una camilla. Puedes comprarla o construirla tú mismo. Si no quieres hacerla vos, busca una con una superficie que sea tan larga y ancha como para dar apoyo a quien se recueste en ella. También, ten en cuenta la altura que debe ser cómoda tanto para el paciente, como para el prestador del servicio. Si la vas a construir tú mismo, ponte en contacto con algún consultorio de quiroprácticos para obtener información acerca de las dimensiones y las medidas que necesitas para este propósito. Puede hacerlo en línea.

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    Elige un relleno de goma espuma que brinde suficiente apoyo, para que la persona pueda descansar en la camilla por al menos 30 minutos, tiempo durante el cual seguramente cambie de posición. La superficie subyacente será dura, con lo que recostarse de costado, boca arriba o boca abajo puede resultar doloroso ya de por sí, si no hay un relleno alcolchonado. Corta o recorta la goma espuma para que encaje en la superficie de la camilla. La forma más sencilla de hacer esto es tomar las medidas de su superficie y llevarlas a la tienda en la que comprarás la goma espuma para que el empleado pueda cortarla a medida.

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    Coloca la goma espuma en la superficie de la camilla. No es necesario pegarla directamente porque la funda la mantendrá en el lugar. Si hace falta más acolchado, coloca la parte de la goma espuma antes de añadir la funda.

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    Pasa el vinilo o la lona por encima de la goma espuma y colócalo de modo que haya suficiente exceso debajo de la superficie de la camilla. Al menos debe quedar un sobrante de una pulgada (2,54 cm) por debajo del borde inferior, para que quede bien ajustada. Corta la funda de ser necesario.

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    Usa la pistola engrapadora para ajustar la funda a la parte de abajo de la superficie de la camilla. Para que sea más eficiente puedes ajustar primero los bordes y luego pasar a los lados para que quede parejo. Debe quedar ceñido pero no tanto, como para hundir la goma espuma.

Consejos y advertencias

  • Si no consigues una pieza de goma espuma lo suficientemente grande como para cubrir la camilla, puedes usar dos o tres más chicas, córtalas del miso tamaño y alínealas en la superficie. Otra opción es pegarlas para que formen una.

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