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Introducción
Los terremotos fuertes pueden ser devastadores y también aterradores. Si bien estos fenómenos naturales son imposibles de predecir, existen varias cosas que podemos hacer para estar preparados en caso de que se presente uno. Además, saber cómo actuar durante y después de un terremoto puede ayudarnos a permanecer en calma y seguros en un evento de este tipo.
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Protégete
Si se presenta un terremoto cuando estás bajo techo, lo primero que debes hacer es echarte al suelo y buscar protección debajo de una mesa maciza o de algún otro mueble que sea capaz de mantenerse en pie y de soportar la caída de objetos. Si no encuentras este tipo de protección, cúbrete la cabeza y la cara con un almohadón o con tus propios brazos. Y espera a que pase el temblor.
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Aléjate del peligro
Mantente alejado de cualquier cosa que pueda resultar peligroso en caso de caerse o romperse. Por ejemplo: aléjate de estanterías que contentan objetos pesados, y de puertas y ventanas de vidrio o espejos que puedan romperse y cortarte. Ten cuidado también con las lámparas o apliqués de iluminación que puedan desprenderse y caer.
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Quédate en la cama
Si el terremoto llega cuando estás en la cama, quédate ahí a menos que haya un ventilador o una lámpara pesada sobre ella. Cúbrete la cabeza con la almohada y protégete debajo de las sábanas. Ten cuidado con resguardarte debajo del marco de una puerta, ya que suelen estar construidos con materiales poco resistentes, incapaces de soportar el peso de la pared en caso de que se derrumbe.
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No salgas
Permanece dentro del edificio hasta que haya pasado el terremoto y sea seguro salir. No intentes salir durante el temblor, ya que se ha comprobado que la mayor cantidad de heridas resultan cuando la gente se desplaza o intenta salir de los edificios durante el terremoto. Y en ningún caso utilices los elevadores.
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Al aire libre
Si, en cambio, estás al aire libre, quédate ahí pero procura alejarte de objetos que pueden resultar un peligro grave: entre ellos se cuentan paredes, puertas y ventanas de vidrio, carteles y cables de electricidad. Según la Agencia federal para manejo de emergencias (FEMA), organismo estadounidense, el mayor peligro se encuentra justo afuera de los edificios, en las salidas y junto a las paredes exteriores.
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Si estás en un automóvil
Si cuando el terremoto golpea te encuentras manejando tu auto, frena inmediatamente, dentro de lo que sea seguro, y permanece en el interior de tu vehículo. Similar a lo que se aconseja cuando uno se ecuentra en el exterior de edificios, aléjate de construcciones, cables de alta tensión y árboles.
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Si estás atrapado
Si has quedado atrapado, intenta no moverte demasiado y evita levantar polvo o tierra. Si hay polvo en el ambiente, procura cubrirte la boca y la nariz con tu ropa. Y, bajo ninguna circunstancia, enciendas un fósforo: se pueden haber roto las tuberías y puede que haya una pérdida de gas.
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Ayuda a los rescatistas
Si estás atrapado, hay algunas cosas que puedes hacer para ayudar a los rescatistas a que te encuentren: si dispones de un silbato, úsalo. Golpea en las paredes o en las cañerías para llamar la atención y guiar la ayuda hacia ti. No se recomienda gritar, ya que al hacerlo puedes aspirar polvo o gases peligrosos.
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Después del temblor
Cuando haya pasado el temblor, antes de salir asegúrate de que no sea peligroso hacerlo o desplazarte. Y no te confíes demasiado, ya que luego del terremoto puede haber réplicas que, aunque suelen ser menos potentes que el primer temblor, terminen de romper o hacer caer estructuras u objetos dañados.
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Ayuda a los demás
Una vez que estés a salvo, preocúpate por los demás: ¿hay alguna persona que pueda necesitar de tu ayuda? ¿Algún vecino con discapacidad o problemas de movilidad, o niños pequeños? ¿Debes llamar a una ambulancia para socorrer a algún herido? Si sabes practicar primeros auxilios y alguien los necesita, hazlo.
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Referencias
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