Los caracoles son un manjar para muchas culturas. Sirven como aperitivos en casi todas las comidas y, por suerte, son relativamente fáciles de preparar.
- Nivel de dificultad:
- Moderadamente fácil
Instrucciones
Necesitarás
- Caracoles
- Harina de maíz
- Un recipiente grande
- Agua
- Una cuchara grande
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1
Purga los caracoles alimentándolos con harina de maíz durante dos semanas. Esto los limpia, asegurando que las toxinas o impurezas estén fuera de su cuerpo. Deja de alimentarlos durante dos días antes de cocinarlos.
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2
Limpia los caracoles con agua para retirar todos los restos de suciedad.
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3
Hierve agua en una olla grande.
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4
Echa los caracoles en el agua hirviendo y déjalos allí durante 15 minutos.
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5
Retira la espuma que se acumula en la superficie del agua con una espumadera. Esta espuma estará sucia y debe quitarse cada varios minutos. Cuando deje de formarse, los caracoles estarán totalmente cocidos.
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6
Retíralos del agua.
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7
Quita cualquier caparazón que pudiera quedar. A menudo, los caracoles se separan de los caparazones durante el hervor pero podrías tener que retirar alguno tú misma.
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8
Corta los caracoles en pequeños trozos y luego sazónalos a tu gusto.
Consejos y advertencias
- Puedes comerlos enteros pero tienden a ser muy gomosos. La mayoría de la gente los prefiere picados o cortados en cubos.
- Ten cuidado con el tipo de caracoles que cocinas. Helix Aspersa es el que debes elegir.
- Debes purgar a los caracoles. Si no lo haces, no son seguros para ser comidos.
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Read this article in English: How to Cook Snails