Consumir comida rápida regularmente significa que te pueden estar faltando nutrientes claves.
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Desde los 70, las horas semanales de trabajo de las parejas norteamericanas combinadas han aumentado casi un 20 por ciento, según un estudio de 2004 que apareció en el "Journal of the American College of Nutrition". Las vidas ocupadas causan que la buena nutrición caiga en la lista de prioridades, como queda evidenciado por el sustancial consumo de comida rápida en este país. El trabajo y otras obligaciones pueden hacer que cocinar parezca sólo otra tarea más, pero cambiar alguna de esas comidas rápidas por platos caseros dará sus frutos en el futuro.
Falta de variedad nutricional
Una ventaja clave que los alimentos caseros tienen sobre los rápidos es la variedad nutricional. Cuando preparas las comidas en casa, es más probable que incluyas alimentos de los distintos grupos, como una fuente de proteína, de vegetales y de carbohidratos. Mientras que los restaurantes de comida rápida han mejorado su oferta al incluir comida vegetariana, frutas y lácteos, muchas personas aún eligen las hamburguesas, pollo frito y papas fritas, que proveen pocos beneficios nutricionales. Un estudio de 2004 en el "Journal of the American College of Nutrition" encontró que quienes respondieron a la encuesta y habían ingerido comida rápida tenían un consumo menor de elecciones saludables, incluyendo leche y frutas.
Ingesta de sodio
Tú controlas qué habrá en tu comida cuando cocinas comidas desde cero, y cuidar tu ingesta de sal es importante. Sin embargo, los alimentos de restaurantes de comida rápida, suelen estar cargados de sodio. De hecho, 57 por ciento de las comidas contienen más de 1.500 mg de sal, según un estudio de las mayores cadenas de comida rápida publicado en 2010 en "Archives of Internal Medicine". Sumado a esto, el 20 por ciento de estas comidas sobrepasaban los 2.300 mg, que es el máximo recomendado de consumo diario de sal. La ingesta excesiva de sodio está asociada con la alta presión sanguínea, los problemas de riñón y las condiciones cardiovasculares.
Aumento de peso
Preparar comidas caseras sobre fuentes magras de proteína, cereal integral y vegetales provee fibra, una fuente de vitaminas y minerales, y te mantiene sintiéndote lleno por más tiempo. Las comidas altas en calorías de los restaurantes de comida rápida, comúnmente altas en grasas saturadas, pueden contribuir con el aumento de peso. El Centro de Estudios Rurales de la Universidad de Vermont encontró en una encuesta de 2004 que los participantes que habían ingerido comida rápida eran significantemente más propensos al sobrepeso. De hecho, el 70 por ciento de quienes comieron comida chatarra eran obesos.
Factor de conveniencia
A pesar de los beneficios para la salud de las comidas caseras, puedes aún optar por comida rápida por pura conveniencia. Si es así, accede a las opciones del menú como si estuvieses planeando una comida desde cero. Pide alimentos que puedan darte la nutrición de múltiples grupos. Prueba ensaladas con aderezos livianos, queso bajo en grasa y pollo grillado son una opción. Rompe el hábito de lo frito y ve por ve por guarniciones más sanas como una pequeña papa hervida o fruta fresca. Entérate dónde puedes conseguir información nutricional sobre restaurantes para ayudarte a guiar tus elecciones.
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Referencias
- Journal of the American College of Nutrition; Fast Food Consumption of U.S. Adults; Consumo de comida rápida de adultos en EEUU; Impacto en la ingesta de energía y nutrientes y en la condición de sobrepeso; Shanthy A. Bowman, PhD y Bryan T. Vinyard, PhD; abril de 2004
- Archives of Internal Medicine; Contenido de sodio en las compras de comida rápida en el almuerzo en grandes cadenas de EEUU; Christine M. Johnson, MBA, y otros autores.; abril de 2010
- Centro de estudios rurales de la Universidad de Vermont; Obesidad y comportamiento alimenticio, Vermonter Poll 2004; Kate E. Howe, y otros autores.; 2004
- Centro Mmédico de la Universidad de Ohio; Obtener datos sobre las comidas rápidas; mayo de 2008
