Cómo disculparte con tus hijos después de perder los estribos

Escrito por kathryn hatter | 19/07/2017
Cómo disculparte con tus hijos después de perder los estribos
Tu disculpa después de perder los estribos, enseñará lecciones de valor. (Stockbyte/Stockbyte/Getty Images)

Incluso peor que la frustración y la ira abrumadoras, expresar tu enojo en forma negativa no es un medio eficaz para criar a los hijos, según un artículo publicado en la página web Empowering Parents. Generalmente, la ira explosiva de los padres no produce resultados positivos con un niño. Recoge los pedazos al ofrecer una disculpa sincera a tus niños después de una explosión de ira.

En un momento de tranquilidad, una vez que te sientas en calma nuevamente, acércate a tu hijo, sugiere el Dr. William Sears, pediatra y autor. Establece contacto visual y di estas simples palabras: "Lo siento por haber perdido los estribos. Por favor, perdóname".

Según el artículo de Empowering Parents, dile a tu niño lo que vas a hacer diferente la próxima vez que una circunstancia similar se produzca. Por ejemplo, podrías decir, "La próxima vez que me sienta abrumada, voy a dar un pequeño paseo para calmarme. Después podemos terminar nuestra conversación".

Anima a tu hijo a hablar sobre las inquietudes o sentimientos que tenga sobre el incidente. Escucha lo que dice con un oído comprensivo para proporcionar apoyo a sus sentimientos. Después de que él comparta sus sentimientos, reitera que tomarás medidas para evitar que una explosión semejante vuelva a ocurrir.

Crea un plan para tu uso cuando hables de temas potencialmente estresantes con tu hijo. Piensa en una o dos afirmaciones que puedas decir para desactivar una circunstancia tensa y que te ayudarán a calmarte. Por ejemplo, podrías decir, "Me siento muy enojada cuando me hablas de esa manera". "Tengo que dar un paseo corto. Volveré dentro de unos minutos".

Consejos

  • No te justifiques o des excusas cuando te disculpas con tu hijo. Resiste la tentación de decirle cuán cansada o estresada te sientes o cómo no hubieses perdido los estribos si no fuese por su comportamiento. Estas justificaciones enseñan a tu hijo que justificar el comportamiento negativo es aceptable. Si te encuentras perdiendo los estribos con frecuencia, solicita la intervención profesional. Habla con un terapeuta o un experto en manejo de la ira que pueda ayudarte a determinar qué problemas te están molestando y a aprender cómo expresar la ira de manera constructiva.