Cómo congelar calabaza para utilizar más tarde

Escrito por lauren whitney | Traducido por frances criquet
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Cómo congelar calabaza para utilizar más tarde
Las calabazas pueden congelarse para disfrutarlas todo el año. (Jupiterimages/Photos.com/Getty Images)

La calabaza no es sólo para los pasteles. Añadir puré de calabaza en las sopas, salsas, panes y panecillos mejora su color y sabor. Rica en fibra y vitamina A, la calabaza se adapta igual de bien en platos dulces o salados. Puede parecer sinónimo de otoño, pero el puré de calabaza congelado permite disfrutar de dulces con sabor a calabaza a lo largo de todo el año. Aunque otros métodos de cocción son adecuados, asarla antes de congelarla resalta su sabor rico y suave. El horneado también elimina algo de su contenido de agua, haciendo que el producto final congelado sea más cremoso y concentrado.

Nivel de dificultad:
Fácil

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Necesitarás

  • Cuchillo grande
  • Cuchara
  • Horno
  • Agua
  • Fuente para horno
  • Bolsas para congelador

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Instrucciones

    Cocción

  1. 1

    Calienta el horno a 350° F (176° C). Mueve la rejilla a la posición central si es posible con tu horno.

  2. 2

    Corta la la calabaza por la mitad y quita las semillas y la pulpa. Una vez que hayas limpiado las semillas, corta la carne de la la calabaza en cuadrados de tres pulgadas (7,6 cm). Corta las calabazas excepcionalmente grandes en trozos de dos pulgadas (2 cm), de lo contrario sus cáscaras más gruesas requerirán más tiempo de cocción.

  3. 3

    Coloca las rodajas de calabaza con el lados de la cáscara redonda hacia abajo en la fuente para hornear. Agrega suficiente agua para cubrir el fondo, un poco de agua mantiene la humedad de la calabaza cuando se asa.

  4. 4

    Hornea los trozos de calabaza a 350° F (176° C) durante aproximadamente una hora o hasta que un tenedor entre fácilmente en la pulpa. Retira la fuente del horno y deja enfriar hasta que la calabaza esté suficientemente fría.

  5. 5

    Raspa la pulpa de calabaza de su piel gruesa; debería estar bastante blanda como para sacarla con una cuchara. Pisa el puré de calabaza resultante hasta obtener una consistencia más fina si lo deseas. Usa una licuadora o un procesador de alimentos para conseguir una textura suave y aterciopelada.

    Congelar

  1. 1

    Divide el puré en recipientes seguros para congelador, bolsas de congelador, recipientes de plástico con tapa y bandejas de cubitos de hielo funcionan igual de bien. Usa múltiples recipientes más pequeños en lugar de uno solo grande si es posible. Los contenedores más pequeños permiten que la calabaza se congele más rápidamente.

  2. 2

    Enfría el puré de calabaza a temperatura ambiente durante un máximo de dos horas. Para evitar la contaminación, congélalo tan pronto como sea cómodo de manejar. Refrigerar los alimentos antes de congelarlos evita el calentamiento del congelador y los otros alimentos que contiene.

  3. 3

    Elimina el exceso de aire de los recipientes antes de colocarlos en el congelador. El aire le roba a la calabaza su humedad y acelera las quemaduras por congelación, por lo que presionar el aire de las bolsas amplía la fecha de vencimiento de los alimentos.

  4. 4

    Rotula los recipientes con la fecha en que están entrando en el congelador. El puré de calabaza congelado se mantiene durante un máximo de un año sin afectarse la calidad, pero podría perder su sabor después de un tiempo más largo en el congelador.

Consejos y advertencias

  • Las calabazas más pequeñas tienen más sabor, así que si vas a comprarlas expresamente para cocinar y congelar, búscalas no mucho más grandes que su cabeza.
  • Congela el puré de calabaza en porciones medidas previamente para que puedas añadirlo a las recetas sin tener que medir de nuevo.
  • Congela la calabaza en bandejas de cubitos de hielo y agrega un cubo o dos para sopas o salsas.
  • Sustituye la mitad de una taza de puré de calabaza por la mitad de una taza de manteca vegetal en recetas de repostería, podrás aligerar las calorías del producto final, mientras que agregas valor nutricional.
  • Guarda las semillas de la la calabaza para asarlas como un aperitivo.
  • Si tu congelador pierde potencia y la calabaza se mantiene a temperatura ambiente durante seis horas o más, bótala. Puede no ser segura para comer.
  • Evita la tentación de salar cualquier porción de calabaza que vayas a congelar, la sal cambia la temperatura de congelación de los alimentos y podría acortar la vida útil de la calabaza en el congelador.

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