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Cómo congelar cazuelas y tortillas con huevo

Los platos que contienen huevo, como las cazuelas y las tortillas, son magníficos para tener en el congelador para momentos en los que no puedes o no quieres cocinar algo desde el principio. Los huevos son ricos en proteínas y se cocinan mucho más rápido que la mayoría de las carnes, por lo que significan un verdadero ahorro de tiempo. Encuentra tu receta favorita y prepara el doble para congelar una parte para otra ocasión.

Instrucciones

Jupiterimages/Comstock/Getty Images
  1. Prepara tu plato como lo indica la receta, hasta el momento de ponerlo en el horno. Cubre el plato herméticamente con dos capas de papel de aluminio y congélalo hasta que se endurezca. Esto funciona mejor con recetas que llevan claras de huevo o huevos enteros batidos, los cuales se congelan bien. Sin embargo, las yemas enteras se ponen gelatinosas al congelarse si no se las bate con las claras.

  2. Prepara platos que contengan huevo hasta que estén bien cocidos. Envuélvelos en dos capas de papel de aluminio y congélalos hasta que se endurezcan. Descongela tu cazuela en un refrigerador durante la noche y luego colócala en el horno para volver a calentarla a 350 grados Fahrenheit (176,66 grados Celsius) durante 30 minutos o hasta que esté caliente antes de servir.

  3. Prepara la tortilla según las indicaciones de la receta. Debido a que los huevos ya están cocidos, las tortillas cocidas se congelan bien. Corta la tortilla por la mitad y envuelve cada mitad en papel plástico y luego en una lámina de aluminio. Congélala en posición plana hasta que se endurezca. Para recalentarla, desenvuelve la tortilla congelada y colócala en una bandeja para horno. Ponlo a 350 grados (176,66 grados Celsius) hasta que esté caliente, durante unos 30 minutos.

Necesitarás

  • Cazuela o tortilla preparada con huevos
  • Papel de aluminio
  • Envoltura de plástico
  • Bandeja para galletas