Cómo congelar hongos

Escrito por s.b. plunkett | Traducido por walter f. stocco
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Cómo congelar hongos
Los investigadores pregonan que los hongos tienen otros beneficios para la salud tales como los efectos antivirales y anticancerígenos, así como propiedades para reducir el colesterol. (Zedcor Wholly Owned/PhotoObjects.net/Getty Images)

Si pensabas que congelar hongos era imposible, no busques más. Los hongos de botón blanco son los más ampliamente frescos y disponibles para congelar, pero no son especialmente sabrosos. Las variedades Crimini y Portabella tienen un sabor terroso al igual que los hongos shiitake, que se pueden identificar por sus tapas en forma de paraguas. Los hongos ostra son más frágiles y no toleran tiempos largos de cocción. Se puede congelar cualquiera de estas variedades de hongos, pero es mejor cocinarlos primero en vez de congelarlos frescos. Se sabe abiertamente que la congelación destruye las paredes celulares de los hongos frescos, lo que resulta en una textura blanda después de descongelarse.

Nivel de dificultad:
Fácil

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Necesitarás

  • Hongos
  • Un paño limpio
  • Una bandeja para horno o sartén
  • Envases herméticamente cerrados
  • Manteca, sal y pimienta (opcional)

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Instrucciones

    Congelar hongos frescos

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    Ten en cuenta que si eliges congelar hongos frescos, podrás estar decepcionado por la textura después de que los vuelvas a la temperatura ambiente. El proceso de congelación crea un hongo saturado de humedad cuando se descongela. Es posible que desees utilizarlos en sopas, guisos y otros platos en los que los hongos no sean el centro de atención.

  2. 2

    Elimina la suciedad del hongo, limpiándolo con un paño limpio.

  3. 3

    Colócalos en una bandeja para horno y ponlos en el congelador.

  4. 4

    Retira la bandeja del congelador cuando los hongos estén congelados y guárdalos en contenedores herméticos. Para utilizarlos, coloca los hongos congelados directamente en un plato en el que estés cocinando o descongélalos primero durante aproximadamente una hora.

    La congelación de los hongos cocinados

  1. 1

    Elimina la suciedad de los hongos, limpiándolos con un paño limpio.

  2. 2

    Calienta la manteca en una sartén. Usa aproximadamente dos cucharadas de manteca por una libra (0,45 kg) de hongos.

  3. 3

    Añade los hongos a la sartén y saltéalos a fuego alto durante varios minutos, revolviendo constantemente, hasta que tengan la textura que prefieras.

  4. 4

    Sazona los hongos con sal y pimienta si lo deseas.

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    Deja que los hongos se enfríen, y luego colócalos en un recipiente hermético en el congelador. Puedes utilizarlos congelados o descongelarlos durante una hora antes de usar. El Consejo de Hongos recomienda utilizar los hongos congelados y salteados antes de que se cumpla un mes.

Consejos y advertencias

  • Considera la posibilidad de deshidratar los hongos frescos para su conservación en lugar de congelarlos. Usa un deshidratador o córtalos en trozos y ponlos como una sola capa sobre una bandeja para hornear galletas. Colócalos en un horno precalentado a 125 a 140 grados y deja que se sequen hasta que estén frágiles. Almacénalos en recipientes herméticos.
  • No se los suele considerar como una fuente inagotable de nutrición, pero sí contienen vitaminas del complejo B, así como selenio y cobre. Los hongos son bajos en calorías: una taza de hongos crudos tiene alrededor de 20 calorías.
  • Los investigadores pregonan que los hongos tienen otros beneficios para la salud, tales como efectos antivirales y anticancerígenos, así como propiedades para reducir el colesterol.

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