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Cómo convertir el jengibre fresco en pasta

Actualizado 17 abril, 2017

En varias cocinas asiáticas se requiere un suministro constante de jengibre. Sin embargo, pelarlos y rallarlos puede requerir de mucho tiempo y ser problemático y el jengibre fresco no siempre lo encuentras disponible. Convertir el jengibre fresco a una pasta resuelve este problema, ya que puede almacenarse a largo plazo en la refrigeradora o congelador lista para utilizarse en tus recetas.

Instrucciones

Convertir el jengibre fresco en pasta es una manera útil de mantenerlo listo para cocinar. (Blue Jean Images/Digital Vision/Getty Images)
  1. Lava el jengibre completamente bajo un chorro de agua.

  2. Pela cada pieza por completo asegurándote de que la cáscara marrón se haya eliminado de los tubérculos. Desecha la cáscara.

  3. Corta el jengibre en trozos de 1 pulgada (2,54 cm).

  4. Coloca el jengibre en la licuadora. Coloca la tapa y lícualo en la opción alta de 3 a 5 minutos hasta que se vuelva una pasta suave. Si tu licuadora es muy pequeña o no tiene mucha fuerza, licua 1/2 taza de jengibre a la vez.

  5. Agrega aceite a la licuadora y mézclalo completamente con la pasta si tu intención es mantener el jengibre en la refrigeradora a largo plazo. Vierte el jengibre en un frasco y aprieta la tapa. Almacénalo en la refrigeradora.

  6. Si vas a congelar el jengibre, viértelo en una bandeja para hielos. Congélalo por 24 horas. Saca los cubos de jengibre y colócalos en bolsas plásticas resellables. Almacénalos en el congelador.

Consejos

  • Utiliza jengibre joven ya que es menos fibroso, menos amargo y es más fácil de licuar que el más viejo.

Necesitarás

  • 1 libra (0,45 kg) de jengibre fresco
  • Pelador de vegetales
  • Tabla para cortar
  • Cuchillo afilado
  • Licuadora
  • 1/4 de taza de aceite vegetal (opcional)
  • Frascos pequeños o bandejas de cubos de hielo
  • Bolsas plásticas resellables (opcional)