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Introducción
Para los niños es muy importante sentir que poseen un espacio propio y que está decorado a su gusto, de esta manera se sienten reafirmados. A continuación vamos a ver cómo ayudar a que ese espacio sea, además, un estímulo para su desarrollo mental y cómo hacer que en el proceso creativo, aprendan valores tan importantes como el del trabajo en equipo. En las siguientes páginas descubriremos cómo construirles un campamento indio o cómo convertir su cuarto en las profundidades del océano.
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Decorar con papel pintado
Una manera muy sencilla de cambiar por completo el aspecto de la habitación de tus hijos es cambiar el color de las paredes. La manera más limpia y económica de hacerlo es empleando papel pintado. Las gamas y colores son infinitos y puedes hacerlo tú mismo sin necesidad de contratar un profesional; aunque, eso sí, con buenas dosis de paciencia.
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Colaboración familiar
Si dejas que tus hijos participen activamente en la decoración de su cuarto, no sólo te aseguras de que el resultado les guste, también les estarás enseñando a trabajar en equipo, algo muy necesario para vivir en sociedad. Además, se sentirán respetados y valorados como miembros importantes de la unidad familiar.
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Libertad de elección
¿Y si tu niño escoge colores que no combinan con la decoración del resto de la casa? En ese caso tendrás que ser tú quien aprenda a respetar sus peticiones, hasta cierto punto. Por ejemplo, si elige el color negro para las paredes de su dormitorio no lo permitas. Si bien la percepción del color depende de la experiencia individual y no puede determinar nuestro comportamiento, está demostrado que los colores pueden influir en nuestros estados de ánimo y unas paredes de color negro podrían provocar sentimientos de tristeza y e incluso inducir estados depresivos.
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Un océano en su cuarto
Por algo los colores más utilizados son los claros, como el rosa o el azul. También es adecuado el uso de los tonos pastel, suaves y acogedores, que inducen sensaciones de tranquilidad. Puedes fabricar todo un océano si pintas el fondo de pared de azul y luego, con un proyector de transparencias, proyectas una foto de un fondo marino y pintas sobre ella.
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Decorar con mosaicos
Otra manera muy sencilla y divertida de crear conjuntamente, padres e hijos, es decorar con mosaicos. Háganlos juntos los fines de semana, seguro que disfrutarán con la parte en la que hay que romper las baldosas, pero pongan atención a la seguridad. Pueden resultar bellos elementos decorativos que, una vez secos, podrán colgar con una buena sujeción.
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Jugar a bailar
Si a tu hijo le gusta bailar, nada mejor que un cuarto totalmente despejado. Si te puedes permitir sacrificar ese espacio, te lo agradecerá. Aunque no sea un espacio muy grande, ten en cuenta que él lo percibirá de un tamaño mucho mayor que tú. Coloca un espejo a su altura, sujétalo firmemente con dos escuadras en la parte superior y una hembrilla en el centro de la parte inferior. Y déjale a mano una radio. Si pones una alfombra, evitarás que patine y se golpee.
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Mejor con amigos
Todo es más divertido cuando se hace con amigos. Aprovecha una tarde de lluvia o una fiesta de cumpleaños para que entre tus hijos y sus amigos decoren el cuarto. Proporciónales pinturas, pósteres de sus superhéroes o sus dibujos favoritos y, sobre todo, habilita una pared del cuarto para que puedan dibujar directamente en ella con pinturas lavables. Lo pasarán tan bien que no lo olvidarán.
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Llega la navidad
La Navidad es la época preferida de muchos niños entonces, por qué no, decorar su habitación con los colores representativos de esta fecha. Pinta un gran árbol en la pared principal y haz dibujos a su alrededor. Estrellas, nieve, renos y regalos rodearán a tu niño. Verás cómo el espíritu de la Navidad alegrará a tu niño todos los días. quien vivirá en un ambiente festivo cada día.
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Decoración india
Cuando no puedes hacer grandes cambios (porque, por ejemplo, viven en un apartamento alquilado) siempre puedes recurrir a montar un campamento indio. Es muy sencillo de montar y desmontar y la idea de tener su propia guarida les encanta. Para ello, coloca un palo de escoba sobre los respaldos de dos sillas distanciadas y pon una sábana grande encima. En el suelo, fíjala con algún objeto pesado que pueda volcarse sin ocasionar problemas (pues volcará a menudo). Por último, deja que invite a sus amigos para que, entre todos, imaginen sus aventuras.
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Decoración de cuento de hadas
Otra opción para cambiar la decoración de su cuarto, cuando no puedes hacer grandes modificaciones, es emplear telas y otros ornamentos de quita y pon. Para convertir su cuarto en el de una princesa, cuelga grandes tules del techo (los venden en las tiendas de telas al peso) rodeando su cama. Con esto lograrás la sensación de guarida y, también, que se sienta muy especial.
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