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Cómo cuidar de un Leptospermum Scoparium

Actualizado 21 febrero, 2017

La planta Leptospermum scoparium, también conocida como el árbol del té, puede crecer hasta 3 pies de alto (90 cm) y tiene hojas pequeñas de color verde grisáceo. Debido a su altura y composición como un arbusto o un árbol pequeño, crece mejor en el exterior. Es una planta versátil, que puede crecer en el suelo húmedo y seco, pero este debe estar bien drenada para evitar la pudrición de la raíz. El árbol del té necesita una zona en el cantero del jardín o una posición elevada en el patio que le ofrezca acceso tanto al sol como a la sombra. Desarrolla pequeñas flores blancas, rosadas y rojas en los meses de enero a mayo. Unos ejemplos de la Leptospermum scoparium son la Chapmanii rojo brillante, la Nichollsii carmesí o la Keatleyii rosada.

Instrucciones

Jeff Randall/Lifesize/Getty Images
  1. Planta tu árbol del té donde reciba una buena cantidad de luz solar pero donde también pueda disfrutar de la sombra. Las temperaturas deben ser de 60 a 68 grados Fahrenheit (15 a 20 grados centígrados) para que crezca bien. No debes exponerlo a temperaturas inferiores a 45 grados Fahrenheit (7 grados centígrados) durante el invierno.

  2. Riega el árbol una vez cada siete días, sólo para que el suelo quede húmedo, y fertilízalo cada dos semanas desde enero hasta junio. Cualquier fertilizante líquido básico funcionará bien. Si tienes un fertilizante natural de estiércol a mano, también funcionará bien.

  3. Mueve el árbol del té al exterior si lo has tenido en interiores, cuando comienza el mes de junio. Reduce la cantidad de agua una vez que las temperaturas comiencen a disminuir. Debes tenerlo en un lugar lleno de luz pero fresco de tu casa, cuando lo muevas al interior.

  4. Riega el árbol del té regularmente durante noviembre y diciembre, a medida que comienza a florecer. Deberás hacerlo una o dos veces cada siete días. Ten en cuenta que probablemente el árbol obtendrá agua en forma natural a través de la lluvia, por lo que no necesitas regarlo más de una semana. Deberás mantener el suelo húmedo (aunque el árbol del té se puede adaptar tanto a los suelos secos como a los húmedos) pero no saturado, para evitar la pudrición de la raíz.