El potus dorado, también conocido como la hiedra del diablo es una planta de interior ideal. Es atractivo y resistente. Se adapta a muchas condiciones de luz pero es aficionado a la poca iluminación, repele a las plagas, es seguro si está alrededor de niños y mascotas y además es casi imposible de matar. Incluso mejora la calidad del aire. Es posible que lo hayas visto en restaurantes, oficinas, centros comerciales, cines y otros lugares interiores donde llega poca luz solar.
- Nivel de dificultad:
- Fácil
Instrucciones
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1
Coloca a tu potus dorado con una luz de sol parcial. A diferencia de la mayoría de las plantas de interior, son plantas de poca luz. Prefieren ubicaciones con luz de ambiente o una luz difusa (como la que atraviesa cortinas transparentes) pero no necesita la luz directa del sol para crecer. Sin embargo, sería conveniente que expusieras a tu planta al sol durante dos horas diarias ya que la luz directa causa las rayas doradas que le dan el nombre al potus.
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2
Mantén el suelo húmedo pero no mojado. Probablemente sea suficiente que lo riegues cada dos días. Si le echas demasiada agua es posible que dañes la planta y que fomentes el crecimiento de pequeños mosquitos en el suelo. Si ves mosquitos volando alrededor de tu casa, riega a tu potus un poco menos. Para comprobar si la planta está recibiendo el agua adecuada, dobla suavemente una hoja. Un potus dorado saludable tiene hojas elásticas y crujientes. Si está demasiado seco sus hojas se verán gomosas y se sentirán marchitas.
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3
Alimenta a tu potus dorado una o dos veces al mes. Cualquier alimento comercial para plantas servirá. Estas plantas son resistentes y no necesitan una alimentación frecuente o tan siquiera regular.
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4
Comprueba ocasionalmente que no haya vides enraizadas. En las vides del potus dorado crecen unas protuberancias que se transformarán con el tiempo en raíces si las dejas crecer. Chequea que tu planta no esté echando raíces en tu alfombra o que sus vides estén trepando por tus paredes.
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5
Corta a tu potus dorado de tiempo en tiempo. Sus vides crecen rápidamente y si no las cortas a menudo encontrarás sus extremos a ocho o diez pies de distancia, enroscándose entre tus libros o serpenteando bajo el soporte de tu televisor. Al podarlo también fomentarás que se mantenga tupido. Cuando recortes el potus, corta justo detrás de los nudos de las hojas y las raíces a lo largo de la vid. Ésta volverá a crecer a partir de ese nudo por lo que el recorte evitará cabos poco atractivos y tallos inútiles que surjan a los costados de la vid que está volviendo a crecer.
Consejos y advertencias
- No te preocupes por replantar tu potus dorado cuando crezca. La planta disfruta tener sus raíces un tanto anudadas y crecerá mejor en macetas que lucen demasiado pequeñas para ella. El potus dorado estará feliz de crecer en espalderas o en tus paredes.
- No permitas que las mascotas o los niños mastiquen tu potus dorado. Tiene una sustancia química que quema la boca de aquél que lo muerde. Es físicamente imposible comer la cantidad suficiente de potus como para envenenarse por lo cual la planta no se considera tóxica, de todos modos es mejor evitar que los niños y las mascotas la coman.
Referencias
- Plant of the Week: Golden Pothos, Devil''s Ivy (Planta de la semana: Potus dorado o hiedra del diablo)
- Pothos Versatility Makes It the #1 Houseplant (La versatilidad del Potus lo convierte en la planta de interior nª1)
- Images of the Golden Pothos in its Native Environment, Hawaii (Imágenes del Potus Dorado en su ambiente natural, Hawaii)
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