Demencia inducida por el alcohol

Escrito por virginia franco | Traducido por laura de alba
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Demencia inducida por el alcohol
La demencia inducida por el alcoholismo es difícil de diagnosticar. (alcohol image by Andrey Rakhmatullin from Fotolia.com)

La demencia inducida por alcohol es una enfermedad lenta y progresiva. Como resultado, ésta se ve más comúnmente en poblaciones de adultos o ancianos y es relativamente poco común entre personas más jóvenes. Algunos aspectos de la demencia inducida por alcohol son permanentes; sin embargo, parece que si es diagnosticada apropiadamente algunos aspectos pueden ser revertidos o interrumpido cuando el beber es detenido totalmente.

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Haciendo un diagnóstico

Llegar a un diagnóstico de demencia inducida o relacionada con el alcohol requiere un conocimiento detallado de la historia clínica del paciente con un examen físico completo. La DSM-IV establece que los pacientes deben presentar suficientes deficiencias cognitivas para poder encontrar el criterio de demencia, junto con una historia de abuso del alcohol. El nivel de alcoholismo es determinado por los reportes de laboratorio, examen físico y reporte del paciente.

Síntomas

La lista del DSM-IV para la demencia es extensa. Los pacientes con demencia inducida por el alcohol experimentan problemas de memoria, incluyendo pérdida de la misma, recuerdos pobres y una incapacidad de adquirir nueva información. Los problemas del lenguaje, que incluyen dificultad para hablar o escribir, confusión e incapacidad para realizar tareas motoras o de manipulación complejas, también se ven en esta enfermedad. Las habilidades ejecutivas de planeamiento, que incluyen la habilidad de organizar y anticipar una secuencia de eventos, también se ve afectada por los altos niveles del abuso crónico del alcohol. Por último, pero no menos importante, la depresión también es un componente común de la demencia inducida por alcohol.

Cómo daña el cerebro el alcohol

Los efectos del daño del alcohol en el cerebro fueron revisados por los doctores Susham Gupta y James Warner en un artículo titulado "Demencia relacionada con el alcohol, ¿una epidemia silenciosa del siglo XXI?" que apareció en el "Diario Británico de Psiquiatría" en el 2008. El artículo afirma que los descubrimientos mostrados en los cerebros de los que abusan de forma crónica del alcohol tienen "anormalidades morfológicas" en la región del lóbulo frontal, lo que sugiere "atrofia cerebral". La tecnología de imágenes indicó que los hombres alcohólicos mostraron "ventrículos más grandes y surcos y fisuras cerebrales más amplias" que los sujetos de control. Éstos estudios también mostraron un flujo sanguíneo reducido al cerebro. También descubrió que mientras las mujeres son más vulnerables a los efectos del alcohol y a los síntomas exhibidos al principio, también tienen una recuperación más rápida después de la abstinencia.

Retos para los doctores

Los doctores se enfrentan a desafíos para distinguir la demencia inducida por el alcohol de la causada por otros factores. El artículo referido arriba de Gupta y Warner hace mención de un criterio de diagnóstico clínico propuesto en donde un diagnóstico de "demencia probablemente relacionada con el alcohol" se puede hacer al menos 60 días después de la última exposición al alcohol, un uso significativo de alcohol por más de cinco años (definido como un mínimo de 35 bedidas estándar por semana para los hombres y 28 para las mujeres) y un uso significativo del alcohol dentro de los tres años del comienzo de los síntomas. En este punto, sin embargo, no hay un criterio establecido. Además, los pacientes no pueden ser diagnosticados con demencia inducida por el alcohol mientras están en abstinencia o cuando experimentan complicaciones médicas serias resultado del abuso de sustancias, según el grupo AlzBrain.org.

Síndrome amnésico de Korsakoff

El síndrome amnésico de Korsakoff o psicosis de Korsakoff (KP, por sus siglas en inglés), es un desorden degenerativo de la memoria que puede ocurrir cuando el cuerpo no tiene suficiente vitamina B1, también conocida como tiamina. Esta deficiencia está comúnmente ligada al abuso crónico del alcohol, de acuerdo con Healthtree.com y comparte muchos de los mismos síntomas que la demencia inducida por alcohol. Con ambas enfermedades, los pacientes experimentan problemas con la memoria, pero los pacientes con Korsakoff tienen una memoria a largo plazo con excelente funcionamiento. Los pacientes con KP deberían ser tratados con tiamina para evitar que la condición empeore, pero en muchos casos la amnesia es regularmente permanente.

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