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Cómo descongelar puertas y cerraduras de auto congeladas

Actualizado 17 abril, 2017

A menudo, las mañanas invernales resultan en cerraduras congeladas. Planea desde antes y mantén unas pocas herramientas a mano para descongelar el frío lado del conductor y evitar llegar tarde. La cerradura del auto puede estar congelada por dentro, lo que impide que la llave abra, o los burletes de la puerta pueden estar congelados. Si el burlete está congelado, hasta una puerta sin seguro puede ser imposible de abrir sin descongelar o dañar el auto.

Instrucciones

    Usa una llave caliente

  1. Con cuidado, intenta abrir cada puerta para ver cuál está menos congelada. Intenta abrir las puertas que recibieron más sol recientemente o miran al Este. Si la manija se levanta, tira de la puerta cuidadosamente pero con firmeza para ver si el hielo alrededor de la grieta se quiebra.

  2. Aprieta con firmeza tus palmas con guantes gruesos junto a las grietas y empuja. Si la puerta cede un poco, el hielo alrededor de la grieta debería romperse. Intenta golpear suavemente a lo largo de la grieta de la puerta con ambas manos. Si el hielo se rompe, intenta quitar trozos con los guantes puestos.

  3. Si ninguna de las puertas de pasajeros se afloja, intenta con la cajuela. Si la cajuela o puerta trasera está descongelada, arrástrate hasta el asiento del conductor para arrancar el auto.

  4. Deja que el auto se caliente por al menos cinco minutos antes de intentar abrir las puertas congeladas a la fuerza desde adentro. Abrir las puertas a la fuerza puede dañarles el burlete.

  5. Pon un alargue eléctrico en el tomacorrientes más cercano y usa un secador de cabello para descongelar las puertas. Sostén la boca del secador de cabello cerca de la grieta de la puerta y muévela para arriba y abajo lentamente. Cuando el hielo se quiebre, usa tus manos para desprenderlo.

  1. Déjate los guantes puestos y sostén la llave del extremo. Pasa la llama del encendedor hacia delante y detrás, por debajo de la llave hasta que se caliente. En lugar de calentar la llave, y si dispones de un descongelante comercial, puedes echar un chorro dentro de la cerradura.

  2. Prueba la llave caliente en la cerradura congelada. Si no se abre inmediatamente, mueve la llave caliente para ayudar a descongelar la cerradura.

  3. Si la llave se enfría, repite el proceso con el encendedor para recalentarla. Continúa introduciendo la llave caliente en la cerradura congelada hasta que se descongele lo suficiente para girar la llave y abrir la puerta.

  4. Una vez que la puerta esté abierta, tira de la manija cuidadosamente pero con firmeza para ver si la puerta sigue congelada.

Necesitarás

  • Guantes gruesos