Cómo deshidratar alimentos en el horno

Escrito por susan landis-steward | Traducido por paula santa cruz
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Cómo deshidratar alimentos en el horno
Frutas desecadas.

La deshidratación es una forma fácil y efectiva de conservar alimentos para acampar, cocinar o sólo como bocadillos. Las frutas desecadas son una golosina deliciosa y nutritiva y pueden ser mezcladas con frutos secos, caramelos u otros bocadillos para una deliciosa mezcla de frutos secos. Las verduras deshidratadas pueden constituir un bocadillo o ser rehidratados y ser usados en sopas, guisos y otros platos. Las rodajas de bananas, manzanas o batatas pueden ser usadas como golosinas para la dentición en los niños. Algunos perros también pueden disfrutarlas.

Desecar alimentos en el horno es una opción, pero sólo si tu horno mantiene temperaturas menores a 200 grados.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

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Necesitarás

  • Horno (debe ser capaz de mantener temperaturas por debajo de los 200 grados)
  • Toalla o similar para mantener la puerta del horno semi-abierta
  • Bandejas o placas para galletas para distribuir los alimentos que van a ser desecados
  • Ventilador portátil para hacer circular el aire dentro del horno
  • Termómetro de horno para mantener la temperatura lo más cercana a 140 grados posible
  • Olla grande o vaporiera para blanquear los alimentos antes de desecarlos
  • Cuchillos
  • Frutas o verduras para desecar
  • Polvo de ácido ascórbico (se consigue en la sección de pastelería de la mayoría de los supermercados)

Lista completaMinimizar

Instrucciones

  1. 1

    Corta las imperfecciones y las partes machucadas de los alimentos que serán desecados. Retira las semillas, las pepitas y todas las partes fibrosas como los corazones de las frutas.

  2. 2

    Blanquea las frutas y las verduras antes de deshidratarlas para detener la acción enzimática y matar los microorganismos que producen su alteración. Los tiempos varían para los diferentes vegetales, por lo tanto verifica las instrucciones en Recursos.

  3. 3

    Para evitar que las frutas se oscurezcan, sumérjelas en una mezcla de agua y ácido ascórbico. También puedes usar una mezcla de agua con jugo de limón.

  4. 4

    Corta en rodajas las frutas y verduras. Algunas frutas, como los damascos, pueden cortarse en mitades y descarozarse. Acomoda las rodajas en una capa simple sobre una bandeja o placa para galletas.

  5. 5

    Precalienta el horno a la menor temperatura (aproximadamente 140 grados). Tu horno puede no llegar a temperaturas tan bajas, pero puedes usar hasta 170 grados. Entreabre la puerta del horno dejando una abertura de dos o tres pulgadas (5 a 7,5 cm), para ello coloca una toalla de cocina doblada en la puerta. Esto permitirá que escape la humedad, que el aire circule y evitará que el horno se caliente demasiado en caso de que no puedas programarlo a140 grados.

  6. 6

    Seca las frutas y las verduras por el tiempo indicado en las tablas (ver Recursos). Asegúrate de dar vuelta los alimentos ocasionalmente para permitir que se sequen aún más.

  7. 7

    Luego de enfriarlas, almacena las frutas y verduras desecadas en frascos pre-esterilizados bien cerrados. Agita los frascos con las frutas dentro durante las primeras dos semanas y verifica si hay humedad. Si hay algún signo de humedad en el frasco, la fruta necesita ser secada en el horno un poco más. Si no las secas adecuadamente, con el tiempo desarrollarán mohos.

  8. 8

    Almacena los alimentos desecados en un lugar oscuro, seco y fresco. Cuanto más fresco sea el lugar, más tiempo te durarán los alimentos.

Consejos y advertencias

  • Usa los restos de frutas que te quedaron luego de hacer jaleas para hacer "fruit leather" (láminas de frutas deshidratadas). Coloca manzanas, bayas, duraznos, peras o damascos en una licuadora y licua hasta homogeneizar. Puedes uzar las frutas individualmente o combinar y mezclar. Agrega azúcar (o déjalas al natural para diabéticos u otras personas que no deseen consumir azúcar). Distribuye en forma pareja sobre una placa para galletas dejándola de un espesor de aproximadamente 1/8 a 1/4 de pulgada (0,3 a 0,6 cm). Seca a 140 grados hasta que puedas tocar el centro sin dejar marcas o hendiduras. Esto puede llevar hasta 18 horas en el horno. Retira de la placa cuando aún esté tibio y maleable y coloca una lámina de plástico sobre la preparación antes de enrollarla.
  • Como el horno estará encendido por varios días, debes planear estar en casa durante ese período.
  • Ten cuidado con los niños pequeños y las mascotas curiosas. El horno abierto puede ser tentador; incluso a bajas temperaturas, pueden sufrir quemaduras.

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