Diferencias entre musgos y hepáticas

Escrito por dawn walls-thumma | Traducido por mayra cabrera
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Diferencias entre musgos y hepáticas
Las briofitas crecen en ambientes húmedos y no requieren de tierra. (NA/AbleStock.com/Getty Images)

Los musgos y hepáticas pertenecen a la división de briofitas, una antigua agrupación de plantas que se cree han evolucionado a partir de las algas verdes. Las briofitas son las primeras plantas terrestres y comparten su pequeño tamaño, la falta de tejido vascular, la reproducción por esporas y la preferencia por un ambiente húmedo. Las principales diferencias, sin embargo, sugieren que los musgos y hepáticas no están tan estrechamente relacionadas como se pensaba originalmente.

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Apariencia

Debido a que carecen de tejido vascular para el transporte de agua y nutrientes, tanto los musgos como las hepáticas son muy pequeños. Sin embargo, las diferencias en apariencia hacen posible distinguirlos. Los musgos carecen de raíces, pero poseen filamentos rojizos y marrones llamados rizoides que anclan el musgo a la superficie sobre la que crecen. Desarrollan hojas pequeñas y puntiagudas, cada una con un nervio central que ayuda a mover el agua de una parte de la hoja a otra. Las hojas crecen en un patrón en espiral. Las hepáticas, en cambio, tienen hojas lobuladas de tan sólo una célula de espesor. Estas últimas tienden a crecer en filas, tienen una apariencia parecida al cuero y carecen de la vena central que distingue a los musgos. Las hepáticas también carecen de raíces y los rizoides que se adhieren a superficies consisten en una sola célula, no en un largo filamento. Las hepáticas tienden a sintetizar los aceites volátiles, lo que les da un aroma picante.

Hábitat

Las briofitas generalmente prefieren hábitats húmedos, ya que absorben agua a través de sus hojas, no de las raíces. Sin embargo, las hepáticas tienden a crecer en el suelo plano, húmedo, e incluso pueden crecer a través de una superficie de agua, mientras que los musgos pueden aferrarse a los costados de los árboles y otras superficies no planas.

Reproducción

Todas los briofitas se reproducen por esporas, no por semillas. El musgo o la hepática produce esperma y óvulos que, cuando se fusionan, se desarrollan en una estructura de esporas que produce el llamado esporofito. Las esporas liberadas por el esporofito tienen el potencial de convertirse en nuevo musgo o en plantas hepáticas. En el caso de los musgos, el esporofito crece en forma de tallo, liberándose rápidamente de la planta que lo produce. Las esporas en la punta del tallo se liberan gradualmente con el viento. Los esporofitos de la hepática, por otra parte, se desarrollan enteramente dentro de la planta hasta que las esporas están listas para su liberación. El rápido crecimiento del esporofito lo empuja a liberarse de la planta y expone sus esporas al viento. A diferencia de los musgos, las esporas de hepáticas se liberan por completo en tan sólo unos minutos.

Evolución

Hasta hace poco, se pensaba que los musgos y hepáticas estaban estrechamente relacionados. La investigación reciente sobre el ADN mitocondrial ha demostrado que estas plantas pueden no estar estrechamente relacionadas en absoluto. Esta evidencia de ADN sugiere que las hepáticas fueron la primera planta terrestre en evolucionar; de hecho, se cree que las esporas de las plantas más antiguas de 475 millones de años provienen de una hepática. Los musgos tienen características que no comparten ni con las hepáticas ni con las plantas vasculares, lo que sugiere que la mayoría de las plantas actuales en la Tierra se desarrollaron a partir de la hepática.

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