Salud

Dolor a un costado del pie mientras corro o salto

Escrito por linda tarr kent | Traducido por priscila caminer
Dolor a un costado del pie mientras corro o salto

Las lesiones por sobreuso son causas comunes de dolor en el pie.

John Foxx/Stockbyte/Getty Images

Tu pie absorbe tu peso corporal cuando corres. Las lesiones por sobreuso entre los atletas experimentados y los que recién empiezan, que corren y saltan son las más controlables y también las causas más comunes de dolor en los pies. Las fracturas por estrés y la tendinitis son causas comunes de dolor a un costado de tu pie cuando corres y saltas. Siempre visita a un médico para obtener un diagnóstico preciso.

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Fractura por estrés

Las fracturas por estrés son causas frecuentes de dolor en el pie. Una fractura por estrés es en realidad una serie de microfracturas que se desarrollan cuando un hueso se somete a impactos repetitivos y rítmicos como los que experimentas al correr o al hacer ejercicios aeróbicos. El hueso navicular es especialmente propenso a las fracturas por estrés. (Ref 1) Vas a sentir ese dolor en la parte trasera de tu zona media del pie. Puede irradiarse a lo largo del arco de tu pie. El dolor de una fractura de estrés comienza como dolor vago y que aumenta con actividades físicas como correr y saltar. Los medicamentos, el reposo, hielo y antiinflamatorios seguidos de un retorno gradual a la actividad son tratamientos comunes para las fracturas por estrés. Tu médico te puede recomendar un yeso o una bota para caminar. Pocos casos requieren cirugía.

Tendinitis tibial posterior

Si el dolor se extiende a lo largo del interior de tu pie cerca del tobillo puede ser tendinitis del tibial posterior. Mientras caminas este tendón absorbe las fuerzas excéntricas y estabiliza la parte media del pie. El reposo, hielo y antiinflamatorios se utilizan para casos leves. Es posible que necesites aparatos ortopédicos para corregir tus problemas que aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad, tales como sobrepronación. La pronación, en la que el pie gira hacia adentro y aplana el arco, es una parte normal de los pasos que se dan al caminar y al correr. Sin embargo, si tu pie gira demasiado lejos o se queda rotado por mucho tiempo eres un sobrepronador. Esto crea más tensión en la superficie interna del pie y aumenta el riesgo para la tendinitis del tibial posterior.

Tendinitis peroneal

Si tienes dolor en el borde exterior del pie que puede estar sufriendo de tendinitis peroneal. Este tendón pasa por debajo del hueso del tobillo externo y se inserta en la parte exterior del pie. El tratamiento es el mismo que para la tendinitis tibial posterior. La supinación excesiva aumenta el riesgo de esta condición. La supinación se produce cuando el pie gira hacia afuera, colocando la mayor parte de tu peso corporal en el borde exterior de tu pie y levantando tu arco. Esto también es una parte normal durante la marcha. La supinación excesiva, sin embargo, es difícil para los tobillos y reduce la capacidad del pie para absorber el choque cuando corres y saltas. Tu médico te puede recomendar diferentes zapatos para correr o aparatos ortopédicos para corregir este problema. Esta condición también se asocia comúnmente con la inestabilidad lateral del tobillo. Después del tratamiento con medicación para el dolor, reposo y hielo, el médico puede recomendarte un programa de terapia física para aumentar la fuerza muscular y la capacidad propriperceptiva. Los ejercicios que mejoran la propiocepción, o el sentido de dónde está localizado tu cuerpo en el espacio, se incluyen pararse sobre un solo pie y el trabajo en los tablones de oscilación.

Consideraciones

Hay numerosos factores que aumentan el riesgo de una lesión por sobrecarga en el pie, además de sobrepronación y supinación excesiva. Estos incluyen correr sobre superficies duras, aumentando la intensidad del entrenamiento o la duración demasiado rápida, el calzado deficiente, como zapatos gastados que han perdido la capacidad de absorción al choque, la mala alimentación, como un trastorno de la alimentación, la menstruación irregular si eres mujer, el sobreentrenamiento, tener más de 40 años y correr sobre caminos inclinados o superficies irregulares. Debilidad o rigidez en los músculos aumentan el riesgo también. Anormalidades anatómicas, como una diferencia entre las piernas, piernas arqueadas y los arcos planos o altos también aumentan el riesgo. A menudo se puede abordar cuestiones anatómicas con ortesis.

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