Cómo elegir muletas, bastones y andadores

Escrito por amber keefer | Traducido por ehow contributor
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Cómo elegir muletas, bastones y andadores

Si has tenido una cirugía reciente, tienes una discapacidad física, sufres de artritis o tienes alguna otra condición médica que afecta a tu movilidad, hay dispositivos que ayudan a caminar y poder ponerte de pie y moverte con un menor riesgo de caídas. Si te resulta difícil caminar y necesitas ayuda en tu casa o al salir, debes pedir el consejo de un profesional de la salud para elegir la ayuda de movilidad adecuada para tus necesidades.

Nivel de dificultad:
Fácil

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Instrucciones

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    Habla con un ortopedista, un terapeuta ocupacional o un fisioterapeuta acerca de la longitud y la posición correcta de las muletas, ya que usarás tus manos para soportar tu peso. Las muletas se ajustan a la altura de una persona, por lo tanto, los codos deben estar ligeramente flexionados en un ángulo de 20 grados con el manillar, incluso con la articulación de la cadera. La Asociación Americana de Cirujanos de tobillos (AAAS) señala que si las muletas son del tamaño adecuado, deberías ser capaz de extender tu codo cada vez que des un paso al frente. Sostén una muleta a tu lado, ajústala para que la almohadilla se ubique a una pulgada o dos por debajo de la axila, el área en donde el brazo se conecta con el hombro.

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    Elige entre muletas de madera o aluminio. Las de madera pueden costar menos, pero las de aluminio son más livianas, y por lo tanto son más fáciles de usar. Ten en cuenta, también, que las muletas con las manijas contorneadas son más cómodas que las diseñadas con asas redondeadas. Esto puede ser útil si sufres de artritis o de otra condición que debilita el agarre.

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    Considera comprar un bastón ajustable si usas diferentes estilos de zapatos. Un bastón proporciona equilibrio y apoyo para que una persona no se caiga. Para obtener un buen ajuste, la parte superior del bastón debe estar al mismo nivel que el pliegue de la muñeca. Con los zapatos puestos, mide la distancia desde la muñeca hasta el suelo. Al estar de pie con un bastón, el codo debe doblarse en un ángulo de 15 o 20 grados.

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    Comprueba si hay puntas de goma en la parte inferior de las muletas y los bastones. Estas pueden ayudar a prevenir que te resbales y te caigas. Inspecciona las puntas de manera rutinaria y si muestran signos de desgaste, reemplázalas a la mayor brevedad. Puedes comprar puntas de repuesto en la mayoría de las farmacias locales o tiendas de suministros médicos.

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    Selecciona un andador apropiado para tus necesidades particulares. Si bien un andador estándar no tiene ruedas, ofrece mayor estabilidad al caminar, pero requiere más energía para su uso. Uno con ruedas viene con dos o cuatro ruedas, que pueden ser fijas o giratorias. También puede ser que quieras un andador que se pliegue para facilitar su transporte.

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    Ajusta el andador a tu altura. Para ello, párate con los brazos descansando en una posición relajada a los lados. Las manijas deben estar a la misma altura que las muñecas. Cuando lo uses, los codos deben estar ligeramente flexionados. El ajuste correcto es importante para que el andador esté preparado para soportar hasta la mitad del peso corporal de una persona. Si los brazos no se doblan en un ángulo cómodo, podrías estar poniendo presión sobre tus hombros y tu espalda.

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    Asegúrate de que cualquier tipo de ayuda de movilidad se sienta bien cuando camines. Si no, habla con tu médico o fisioterapeuta sobre cómo hacer los ajustes necesarios.

Consejos y advertencias

  • Mira hacia adelante cuando camines con muletas. Evita mirar hacia abajo. Si vives en una región de clima frío, en donde hay nieve y hielo en invierno, necesitarás una punta de pinza para tu bastón. La mayoría de estas puntas están diseñadas para darlas vuelta de manera que puedas usar el mismo bastón en el interior. Un andador te permite soportar un poco de tu peso con los brazos y las piernas. Esto puede ayudarte a mantener el equilibrio si tienes poca fuerza. Evita apoyarte en el andador. Mientras caminas detrás del andador, vas a quedar erguido.

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