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Cómo escribir un sermón de tres puntos

Escrito por ehow contributor | Traducido por rocio pereira
Cómo escribir un sermón de tres puntos

Stockbyte/Stockbyte/Getty Images

Predicar es una de las tareas más difíciles que puedes elegir. A eso añádele la carga teológica de intentar proclamar la palabra de Dios y tendrás una receta para los nervios. Esa es una de las razones por lo que el sermón de tres puntos ha perdurado por tanto tiempo. Es una estructura simple que es sólida y quita algo de la angustia que provoca escribir un buen sermón. Existen algunos consejos prácticos que pueden seguir si deseas escribir un buen sermón de tres puntos que sea convincente e inspirador

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

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Instrucciones

  1. 1

    Comienza, sigue y termina tu preparación con una oración. Pide ayuda, medita con devoción el texto y pídele a Dios que te revele tus propias luchas y faltas en el texto. Haz de cada uno de estos pasos una cuestión de oración a la vez.

  2. 2

    Asegúrate de que tu sermón tenga un gran punto. Cada sermón necesita estar unificado y focalizado. Thomas G. Long en "El testigo de la predicación" ("The Witness of Preaching") lo llama el "foco" y Haddon Robinson, presidente interino fundador del Seminario Teológico Gordon-Conwell, lo llama "la gran idea". Cada uno de estos tres puntos debe desarrollar, explicar y expandir y/o aplicar tu afirmación foco/gran idea.

  3. 3

    Realiza punto por punto. Esa es en realidad la primera regla. Suena más fácil de lo que en realidad es. Si tienes la palabra "Y" en tu punto ten cuidado; pueden ser dos puntos. Esta no es una pregunta, un párrafo o un encabezado para una sección del material. Es un punto. Estás diciendo algo a la congregación.

  4. 4

    Enfoca tu punto directo a tus oyentes para conectarte con el oyente. "Los fariseos eran mojigatos" no servirá para que te conectes con el receptor. "Los fariseos eran mojigatos" no se transmite al oyente. "El amor nunca es mojigato" ,o aún "Erradica tus propios pensamientos mojigatos", sí lo hacen. No des una lección de historia, pero trata de conectar lo que dices con la forma en la que una persona vive su vida y que significa para él. Esto no significa que el mensaje no puede ser general o acerca de Dios. Sólo necesitarás adaptar tus palabras para que se conecten con el oyente.

  5. 5

    Haz cortos los puntos. La concisión los hace más fácil de recordar. Los oyentes no tienen consigo tu resumen. Necesitan algo memorable de lo que aferrarse. Es un sermón basado en puntos, eso significa que la brevedad es una virtud.

  6. 6

    Usa un lenguaje simple. Esto es verdadero para todos los sermones. Nunca uses la palabra dolar cuando puedes usar la palabra níquel.

  7. 7

    Considera hacer aplicable cada punto. Existen ocasiones en los que el pasaje no se adecua a este tipo de movimiento. Pero generalmente, cientos de teóricos en la predicación han señalado como la clave del sermón llegar a los hogares. No esperes al final para dar una aplicación final. Los humanos tienen tres zonas de aplicación: el razonamiento, el actuar y los sentimientos. Usa los verbos imperativos para comunicarte con esas tres dimensiones. "Cambia el juzgar por el entender" o "Acuérdate de Dios lo que más puedas" o "Ve a Cristo en la para de los pobres".

  8. 8

    Estructura los puntos de tal manera que fluyan. Deja la parte más impactante para el final. Alterna entre el conflicto y la resolución. Considera utilizar los dos primeros puntos como soluciones falsas y que el tercer punto sea la mejor solución. Los puntos deben dirigirse hacia algún lugar. Y deben ir juntos. Tal como asegura Eugene Lowry en su libro "El argumento de la homilía" ("Homiletical Plot"), aprender a enfocarte en la mezcla y no sólo en los ladrillos. ¿Qué mantiene unido a un sermón? ¿Qué hace que un punto (ladrillo) se conecte al próximo (mezcla)? ¿Existe un flujo natural? ¿Existe una pregunta, problema, cuestión o dirección lógica que guía todo el sermón?

  9. 9

    Asegúrate de que los puntos prediquen en ti. Esta es la mejor prueba para un sermón: ¿te moviliza, convence o inspira? Si todavía no te ha hecho predicar, tu sermón no llegará tampoco a tu audiencia.

  10. 10

    Elige con cuidado tus ilustraciones, anécdotas, recursos visuales y asuntos experimentales que ayudará al mensaje. Son mejores si surgen del pasaje mismo. Pregúntate: "¿Cuál es la mejor manera de hacer llegar mi mensaje en las calles?" "¿Cómo se ve esto en mi mundo y en el de mis oyentes?"

  11. 11

    Practícalo ante tú mismo. Predica ante un salón vacío. Conduce a un cementerio solitario y predica en el auto. Un sermón nunca se escribe (incluso si es un manuscrito). Un sermón siempre es hablado. Hasta que lo dices y lo escuchar, no estarás listo para predicar. Pero existe otro elemento en la palabra "practicar". Asegúrate de aplicar este sermón en una nueva forma en tu vida esta semana. Pregúntate cómo puede esto cambiar la forma en la que vivo hoy. Hasta que pase, no estarás listo para predicar con convicción e inspiración.

Consejos y advertencias

  • Siempre deriva los puntos de los pensamientos del pasaje que estás predicando.
  • Es útil tener en cuenta la forma en la que fluye el pasaje para tu resumen, pero no es necesario.
  • Evita los clichés y los puntos de adhesivos como "no depende de ti". Como todas las formas de sermón, ésta se vuelve vieja luego de un tiempo. La variedad es la cuestión.

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