Aprender a amarse a uno mismo

Escrito por equipo de redacción
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"El amor a uno mismo es el más importante y el que menos nos enseñan"

Aprender a amarse a uno mismo
(Día a Día)

"Desde que somos pequeños nos dicen que amarse o halagarse uno mismo es tener falta de humildad, ser egocéntrico. Creo que uno puede hacerlo sin perder nada de humildad, al contrario. Amarse a uno mismo es reconocerse, saber cuáles son tus defectos y virtudes, y por el amor que te tienes potenciar esas virtudes y corregir esos defectos".

— Axel, cantante

Axel es un chico de barrio que creyó en él más que nadie. Cuando supo que la música era su vida, comenzó a golpear puertas para que escucharan su piano y sus letras. Cómo llegó desde cantar en bares hasta ser el culpable de que todos cantemos un himno positivo como “Celebra la vida”.

De un piano en un bar a hits de amor y mensajes esperanzadores… ¿qué pasó en ese camino?

Muchísimas cosas. Las primeras veces que toqué fue en bares de mi barrio en Buenos Aires. En aquellos que tenían piano yo preguntaba si les gustaba que tocara una hora un día, y si podía repetir a la semana siguiente -- rock nacional, temas de artistas latinoamericanos, lo que fuera. No me pagaban nada, tenía 15 años; lo hacía por el gusto de tocar para gente.. De ahí hasta “Celebra la vida”... ¡pasó tanto tiempo! ¡Y tantas cosas! Empecé a golpear puertas como cualquier persona que no tiene padrino artístico. Las primeras que se abrieron fueron para hacer publicidades, luego trabajé en “La nena”, telenovela argentina, y después surgió lo de ser presentador de un programa de videos en canal 26 (televisión por cable). Quienes trabajaban conmigo sabían que yo cantaba, y un día dijeron “que Axel cante”. Preparé una canción y lo vio una compañía discográfica, me llamaron y bueno... ¡a grabar un disco! Ahí empezó todo. Luego México, estuve más de dos años sobreviviendo en bares, tocando en la calle, en el metro. Para pagar el pasaje de vuelta me quedé con un pantalón, dos remeras y el resto lo vendí ofreciéndolo en una lona, en la calle. El primer día vendí 200 dólares de ropa. Con esas cosas me iba demostrando a mí mismo que quería vivir de la música. Vuelvo a Argentina con temas que había compuesto en México y ya instalado de regreso escribo “Amo”, que fue un antes y un después. Eso fue en 2003.

¿Qué tiene de especial “Amo”?

Primero el prejuicio de mucha gente de verla como una canción imposible de sonar en la radio. Una canción que a nivel estructural no tiene estrofa A, B, no tiene estribillo; son 16 compases que se repiten cuatro veces y van subiendo de tono. La gente decía “pero la letra, Axel... decís cincuenta veces la palabra ‘amo’”. [ríe] Sí, es verdad. Hasta hay programas de TV que se burlan de eso pero el chiste de esa canción es justamente que me digan otra que pueda decir una misma palabra tantas veces y que no aburra. En escenas de amor de novelas de mi país y hasta en una película de Hollywood de Martin Lawrence como “Big momma” (la segunda parte) se escucha “Amo” de fondo. Ahí te das cuenta que la canción tiene algo. Con ella me mostré en el piano y empecé a decir que yo escribía mis canciones y hacía los arreglos.

Dijiste “El amor a uno mismo es el más importante y el que menos nos enseñan”.

Desde que somos pequeños nos dicen que amarse o halagarse uno mismo es tener falta de humildad, ser egocéntrico. Creo que uno puede hacerlo sin perder nada de humildad, al contrario. Amarse a uno mismo es reconocerse, saber cuáles son tus defectos y virtudes, y por el amor que te tienes potenciar esas virtudes y corregir esos defectos. Si nos amamos a nosotros mismos estamos capacitados para amar a otro. Si la otra persona también se ama muchísimo también se habrá encargado de potenciar sus virtudes y corregir sus defectos. Por amor vamos a aprender de las virtudes del otro y eso nos hará crecer, evolucionar.

Por tu música visitaste varios países de Latinoamérica, ¿qué te llevaste de cada cultura?

Aprender a amarse a uno mismo
(Día a Día)

Cuando voy a una gira, a dar un concierto, salgo a caminar la ciudad, me conecto con el lugar, pregunto su historia. Tengo la virtud de tener muy buena memoria. Latinoamérica tiene muchos puntos en común en su cultura, el folklore está muy conectado. De México siempre me impacta -y he estudiado muchísimo- su filosofía maya, azteca, olmeca, tolteca. Es muy interesante. También leo mucho sobre teología, metafísica, religiones (hinduismo, budismo, catolicismo) y tuve la suerte de cruzarme con maestros en la vida. Aunque maestros importantes tengo muy pocos, pero todos lo somos; todos enseñamos y aprendemos todo el tiempo.

Hay mucho de místico por ahí...

Sí, sí.

¿En qué situación de la vida piensas que ni con “Celebra la vida” te levantas?

No me pasa nunca. Pero pensándolo muy duramente, diría cuando perdí un familiar muy cercano, aunque yo creo que el desapego es una de las materias más importantes para aprender en la vida. Pero soy humano y cuando perdí a mi tía, hermana gemela de mamá y a mi abuela Meme (a quien le escribí una canción en “Amo”) fueron días difíciles. Pero no recuerdo haber estado nunca ni un día en la cama.

¿Qué hubieses sido de no haber sido cantante?

Aprender a amarse a uno mismo
(Cortesía Axel)

Muchas cosas... me hubiese gustado ser futbolista, ¡¿a quién no?! [ríe fuerte]. Cuando era chico el club del barrio había quebrado y después de salir de la quiebra dijeron que rearmarían las divisiones inferiores, y me fui a probar. ¡Y quedé! Pero entrenaban por la mañana y yo iba al colegio; no podía. Tampoco era muy habilidoso. Creo que habría trabajado de algo que tuviera que ver con la comunicación social, me gusta mucho conectar con la gente, charlar. Creo que cuando lo hago me escuchan, que tengo la capacidad de llegar. No sé con qué mensaje, pero hubiese ido por ahí.

¿Piensas que alguna vez no le cantarás al amor?

No. Siempre le canto al amor. Como energía universal. En el disco nuevo (“Un nuevo sol”) solamente hay cuatro baladas. Hay canciones que hablan de filosofía. Sí, hablo de amor, pero de la humanidad. “Todo vuelve” es una canción que habla de mi filosofía de vida, pero no habla del amor a una mujer, a una pareja. Siempre voy a escribir sobre el amor, porque todo tiene que ver con él.

¿Hay una rutina para escribir?

Debería hacerlo como ejercicio, componer más seguido, pero no lo hago. Viajamos tanto en avión que cuando estoy en casa lo que menos quiero hacer es componer. ¿Para qué? Si no tengo presión, el disco recién salió, entonces prefiero disfrutar con amigos, jugar al tenis, pasear, ir al teatro, leer un libro, ver una película. Me pongo a componer realmente cuando me dicen “Axel en seis meses tienes que tener listo el repertorio para el próximo disco”. Trabajo mucho mejor bajo presión. Cuando me presionan sacan lo mejor de mí.

¿Qué actividades tienes de conexión con tu hija?

De todo, pero claro, la música. Ella tiene su ukelele --sé todas las canciones infantiles ya. Disfruto mucho el día a día con ella. A veces pasan 15 días que no estoy y la veo por Skype, pero después estoy una semana y estoy las 24 horas con ella. Eso está bueno. No tengo el horario normal de un oficinista que ve a sus hijos todas las noches. Pero cuando estoy esa semana estamos todo el tiempo.

¿En qué te ves reflejado en ella?

Tiene apenas dos años... pero puedo notar su amor por el arte, con la danza, el cantar, la actuación --es muy expresiva. Yo de chico no era tan así, pero de grande saqué esto de que salgo a un escenario donde hay miles de personas y no me da miedo. Veo que es feliz... y algo que puede tener algo que ver conmigo es que es carismática. Va a tener que saber manejarlo porque va a aparecer su ego.

¿Qué cosa no entendiste aún a los 35 años?

Por qué el ser humano se complica tanto la vida, si es tan simple. Hay que dejar que fluya naturalmente. Por qué sabiendo las cosas que le hacen daño a la Tierra lo hacemos igual. Por qué esperar a perder algo para darle valor. Muchas cosas no entendí aún; la duda te lleva a la sabiduría, ¡así que espero tener muchas más!

¿Y qué cosa comprendiste recién ahora, a los 35 años?

Que los hijos en muchos aspectos son el reflejo de los padres.

¿Qué sabes hacer muy bien que no nos enteramos aún?

¡Pan!

¿Eres cocinero?

Aprender a amarse a uno mismo
(Cortesía Axel)

Soy vegetariano desde hace 11 años. Hago muy buen pan común, de campo, le agrego condimentos y no sigo receta, le pongo lo que se me ocurre en el momento. En mi casa, de chico, había horno de barro y hacíamos bastante pan. Un día volví a hacer cuando ya vivía solo; volví a conectar con eso. Y soy de regalar a amigos, a familiares. Si tengo un cumpleaños... ¡regalo un pan! Porque es muy fácil ir y comprar algo, pero así le dedico tres horas al homenajeado, tengo todo un ritual. La energía es muy importante.

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