Estructura y función de los anticuerpos

Escrito por rene f. najera | Traducido por enrique pereira vivas
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Estructura y función de los anticuerpos
Estructura y función de los anticuerpos. (pills image by .shock from Fotolia.com)

El sistema inmunológico utiliza los macrófagos (células) para exponer los organismos invasores y materias extrañas a otros linfocitos (otras células inmunes). En respuesta a los organismos que se les presentan, los linfocitos crean anticuerpos específicos, que son moléculas de proteínas que se unen a una sustancia extraña específica. Hay cinco clases de anticuerpos, también llamados inmunoglobulinas. Cada clase se encuentra en altas concentraciones en diferentes partes del cuerpo y cada una realiza una función diferente para el sistema inmunológico.

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Sistema inmunológico

El sistema inmunológico es una colección de células, tejidos y órganos que protegen al cuerpo de la invasión por organismos y sustancias extrañas. Las células blancas de la sangre, creadas en la médula ósea y en la sangre circulante, realizan funciones diferentes dependiendo de su tipo. Los tipos de glóbulos blancos, llamados macrófagos, se tragan y digieren las bacterias y otras materias extrañas, como los alérgenos y los virus. Después de digerir la materia extraña con las enzimas y otros productos químicos, los macrófagos presentan una parte de la materia extraña a otro tipo de célula blanca llamada linfocito. La pieza que se presenta se denomina antígeno. Los linfocitos utilizan el antígeno para crear un anticuerpo correspondiente.

Anticuerpos

Los anticuerpos, también llamados inmunoglobulinas, son moléculas de proteínas creadas por los linfocitos en respuesta a la exposición a un antígeno. Los anticuerpos son muy específicos para el antígeno al que están unidos. Por ejemplo, los antígenos contra una cepa de la gripe no pueden adjuntarse a una cepa diferente. Los anticuerpos están disponibles en cinco clases: las inmunoglobulinas (Ig) G, A, M, E y D. También aparecen en diferentes momentos después de la infección y son específicos de ciertas regiones del cuerpo.

Diferentes tipos de anticuerpos

El IgM es el primer anticuerpo que aparece después de una exposición a una materia extraña. Es menos específico que las otras clases, pero es más grande. Es un pentamere, lo que significa que cinco (penta) secciones en éste están activas. El IgM no circula en la sangre demasiado tiempo después de la exposición. Sin embargo, si la exposición al mismo antígeno se produce de nuevo, los niveles de IgM en el cuerpo se elevarán de nuevo (el efecto "refuerzo"). Unas pocas semanas o meses después de una exposición, el IgG aparece. Se trata de una molécula de proteína en forma de Y que es muy específica a un tipo de antígeno. El IgG es, en la mayoría de los casos, un anticuerpo de larga vida, le da la inmunidad al cuerpo de las infecciones posteriores. El IgA está más estrechamente asociado con las secreciones del cuerpo que la sangre. Es el anticuerpo que se encuentra en las lágrimas y la leche materna. El IgE está estrechamente asociado con reacciones alérgicas. La mayor parte se encuentra en la piel y en las membranas mucosas. El IgD es el menor anticuerpo específico y generalmente se encuentra en la mucosa intestinal.

Regiones variables y constantes

Los anticuerpos tienen regiones variables y constantes. La región variable es la región sometida a cambios a partir de un anticuerpo hacia otro, dependiendo del antígeno para el que se crean. Es codificada por diferentes genes en los linfocitos. La región constante es la misma en todos los anticuerpos. Se puede considerar como la columna vertebral del anticuerpo.

Funciones

Los anticuerpos se unen a sus antígenos específicos y ayudan a eliminar los antígenos del organismo etiquetándolos para su absorción por los macrófagos. Cuando la materia extraña está dentro de una célula, en el caso de los virus y los parásitos de la sangre, la célula mostrará un antígeno al que el anticuerpo se adherirá. Esto marca la célula para la destrucción de modo que el organismo invasor también se destruye antes de reproducirse. En el caso de las alergias, el IgE se une al alérgeno y a un glóbulo blanco llamado mastocito. Los mastocitos liberan químicos denominados histaminas que son responsables de los síntomas de la alergia como una nariz con mucosidad y ojos llorosos. Los síntomas ayudan a difundir mayor IgA e IgE para evitar que más alérgenos penetren en el cuerpo.

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