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Introducción
La mayoría de las personas que trabajan tienen la mala costumbre de vivir al día con sus sueldos. Según una encuesta hecha por Careerbuilder.com, cuatro de cada 10 personas revelaron vivir de esta manera. Afortunadamente esta práctica puede cambiar si modificas algunos hábitos y haces de tus finanzas unos números saludables.
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¡A guardar se ha dicho!
Ésta es una de las recomendaciones que más hacen los expertos en finanzas. Guardar una parte de tu sueldo (aunque sea poco) siempre te servirá para salir de cualquier gasto no planeado. También puedes guardar con algún fin específico, por ejemplo las vacaciones de navidad; en estos casos puedes ponerte una meta mensual. Te darás cuenta que siempre es más fácil de esa forma que desembolsar una cantidad fuerte y tener que acudir a un crédito o préstamo.
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Invierte tu dinero
Tenerlo guardado en una cuenta de ahorro es una gran opción, pero si no lo tienes destinado para nada en especial, es preferible invertirlo ya que en una cuenta de débito no generarás ninguna ganancia. Recuerda que todos los bancos siempre tienen instrumentos de inversión que pueden ser muy útiles para generar un extra. A veces puede parecer una cantidad muy pequeña, pero piénsalo así: ¿quién te da esa cantidad de ganancia mensual por no hacer "nada"?
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Calcula un presupuesto
Tener calculados los gastos mensuales y apegarte a ellos siempre será muy saludable. Suma todas las deudas que tienes que pagar de los gastos de tu casa. Desde luz, agua, teléfono, gas, transporte, colegiaturas, alimentación, diversiones, etc. Y haz un balance tomando en cuenta tu sueldo mensual. Esto te permitirá conocer cuáles son los gastos que más merman tu economía y cómo los puedes reducir para tener una mejor liquidez. Inténtalo y verás los resultados.
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Guarda tus tarjetas de crédito
Si quieres conseguir una mejor economía debes mantener las tarjetas de crédito alejadas de ti. Es recomendable dejarlas en casa en algún lugar bajo llave. Además de que podrás andar más seguro por la calle, evitarás las tentaciones de querer comprar productos que verdaderamente no necesitas. Recuerda que deslizar un plástico no duele --lo que verdaderamente cuesta es pagar las deudas y ahí es cuando vienen los arrepentimientos. Muchas personas ven a las tarjetas de crédito como un dinero extra y no lo calculan dentro del presupuesto mensual.
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Consíguete un extra
Todos tenemos actividades que vemos como un hobbie y muchas de ellas pueden ser una oportunidad de generar un nuevo negocio. Por ejemplo: si te gusta hacer manualidades o joyería, la puedes vender entre tu círculo de amigos. También organizar una rifa entre tus compañeros del trabajo o familiares cercanos te podría ayudar. A lo mejor no te volverás millonario de estas actividades, pero algún dinero extra sí te puede generar.
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Si tienes deudas, paga el saldo al corte
Muchas personas creen que con pagar el mínimo de su tarjeta de crédito es más que suficiente para seguir comprando. Esto es un grave error, ya que la gran mayoría de tu pago mínimo se va a los intereses que genera la deuda y es un cuento de nunca acabar. Lo ideal es pagar el monto marcado como "mínimo para no generar intereses" o "saldo al corte". Si cuentas con esa cantidad, hazlo y evítate la eternidad de una deuda por los intereses. Si no, entonces paga lo más que puedas, mínimo el doble de tu pago mensual.
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Compra por volumen
Si haces un estimado de los productos que necesitarás por un año, éstos te serán mucho más económicos si los compras por grandes cantidades. Al principio te puede parecer una cantidad excesiva, pero a la larga no es así. Hay muchos artículos no perecederos que comprándolos así representan un ahorro en tu bolsillo. Está comprobado que productos como detergente, champú, papel de baño, pasta de dientes o servilletas, por sólo mencionar algunos, son más baratos en paquete que en presentaciones pequeñas.
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Aprovecha ofertas de temporada
Cada vez que una temporada termina, todas las marcas rematan su mercancía a través de las rebajas. Ésta es una gran oportunidad para hacerte de buenos productos pero con precios mucho menores. Espera esta época del año para adquirir lo que verdaderamente necesitas, y ojo con gastar de más, porque como los productos son muy "baratos" existe el riesgo de excederse.
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Ojo con tus declaraciones de impuestos
Cuando a alguna persona le dices la palabra "impuestos" en automático piensa en que es un proceso complicado, difícil y en el que siempre tendrás que pagar. Esto es un mito. Hacer una declaración de impuestos puede resultar más benéfico de lo que crees, ya que muchas veces resultarás con saldo a favor, y este dinero se te regresará a una cuenta. Recuerda que según tu actividad hay muchos productos que son deducibles de impuestos, así como otros servicios. Checa en la ley tributaria de tu país --seguramente tendrás una recompensa al cumplir con esto.
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Ahora es tu turno
El reto está en tus manos, intenta estas pequeñas acciones por los próximos seis meses y verás resultados increíbles. Generalmente no ponemos la atención debida a la administración del dinero, pero si lo llevas a cabo te darás cuenta que vale la pena. Tener unas finanzas saludables es cuestión de voluntad. ¿Qué esperas?
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