Cómo germinar semillas de alfalfa

Escrito por faith schuster | Traducido por mariana palma
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Cómo germinar semillas de alfalfa
Aunque se consiguen fácilmente en la mayoría de los supermercados, cultivar tus propios brotes es rápido, barato y extremadamente fácil. (Brand X Pictures/Brand X Pictures/Getty Images)

Los brotes de alfalfa son una elección popular para aderezar sándwiches, arrollados, ensaladas y muchas otras comidas. No sólo le dan un toque de sabor a muchos platos populares, sino que también tienen muchos beneficios para la salud por su alto contenido de antioxidantes y vitaminas. Aunque se consiguen fácilmente en la mayoría de los supermercados, cultivar tus propios brotes es rápido, barato y extremadamente fácil. Además de tener los brotes en cualquier momento que los precises y de ahorrar dinero, cultivarlos tú mismo significa obtenerlos lo más frescos posible.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

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Necesitarás

  • Semillas orgánicas de alfalfa
  • Cuchara
  • Cuchillo de untar
  • Frasco grande de vidrio
  • Bandita elástica
  • Trapo
  • Agua
  • Frasco de plástico o vidrio con tapa

Lista completaMinimizar

Instrucciones

  1. 1

    Compra un paquete de semillas de alfalfa en un mercado orgánico, un mercado agrícola o una tienda de alimentos saludables. Debido a la creciente popularidad de los brotes, puede que encuentres las semillas en la sección de productos agrícolas de tu supermercado. Si no puedes encontrarlas en tu ciudad, existen varios vendedores en Internet que tienen semillas de alfalfa, tanto en paquetes como al por mayor. Sin importar la fuente, asegúrate de que las semillas que compres sean orgánicas para saber que no han sido tratadas con plaguicidas ni con ningún tipo de químico.

  2. 2

    Coloca aproximadamente 1 o 1,5 cucharaditas de semillas de alfalfa en un frasco de vidrio. Agrega 2 o 3 pulgadas (5 a 7,5 cm) de agua directamente sobre las semillas antes de cubrir el frasco con un trapo. Esta debe ser sólo del tamaño necesario para cubrir el borde del frasco, permitiendo una leve superposición. Asegura el trapo con una bandita elástica. Coloca el frasco en un lugar fresco y seco lejos del sol directo. Idealmente, la temperatura debe ser de entre 65 y 75ºF (18 a 24ºC).

  3. 3

    Deja las semillas en remojo durante toda la noche. Al día siguiente, filtra toda el agua a través del trapo. Retíralo y usa un cuchillo de untar u otro elemento para revolver suavemente las semillas adentro del frasco. Llena el recipiente con agua limpia y sacude las semillas. Asegura el frasco con un nuevo trapo y una bandita elástica.

  4. 4

    Repite el proceso a los cuatro a seis días. Las semillas deberían comenzar a brotar a los dos o tres días. Puede que notes pequeños grupos de semillas que no germina. Simplemente retíralas y deséchalas. Al quinto día, coloca el frasco en un lugar soleado durante 20 minutos. Hacer esto estimula a las enzimas a hacer que los brotes sean lindos y verdes.

  5. 5

    Cosecha los brotes al quinto o sexto día. Retíralos del frasco y colócalos dentro de un contenedor limpio de vidrio o plástico con tapa y refrigéralos. Usa los brotes dentro de las siguientes 24 a 36 horas. Después de ese tiempo, desecha los que no hayas consumido.

Consejos y advertencias

  • Si el contenido del frasco presenta un olor desagradable en algún momento, deséchalo inmediatamente y no lo comas.
  • Las mujeres embarazadas y la gente con lupus sistémico deberían consultar a un médico antes de comer brotes de alfalfa para determinar si es seguro consumirlos, ya que pueden contener pequeñas cantidades de aminoácidos llamados canavanina, que pueden ser un riesgo para la salud.

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