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Cómo hablar confiadamente para intimidar a la gente

Actualizado 21 febrero, 2017

Cómo hablar confiadamente para intimidar a la gente. A veces puedes necesitar hablar de manera muy confiada ya sea con el propósito de intimidar a la gente o evitar que la gente te intimide o te maltrate. Hablar de esta manera implica tener más confianza, autoridad y un sentido de auto importancia.

Instrucciones

A veces la habilidad de hablar confiadamente proviene de creer y tener completa confianza en ti mismo. (Siri Stafford/Photodisc/Getty Images)
  1. Estrecha la mano de la otra persona al saludar. Para mostrar confianza, asegúrate de que tu mano esté encima, con la palma hacia abajo y aprieta un poco más fuerte de lo normal. Esto será lo primero para iniciar la conversación. Usualmente la persona que inicia la conversación es la que termina dominándola.

  2. Pon atención a tu postura y lenguaje corporal. Mantén tu espalda derecha y la cabeza arriba. No mires al suelo o tus alrededores. En lugar de ello, mira directamente a los ojos de la persona que hablas y mantén contacto visual durante la conversación. No cruces tus brazos pues esto muestra a alguien tímido o que no está del todo en la conversación.

  3. Reconoce los signos del lenguaje corporal de dominio y úsalos cuando los necesites. Pon tus manos en tus caderas para hacer que tu cuerpo se vea más grande. Párate derecho para hacerte parecer más alto; las mujeres pueden usar tacones altos para ganar estatura. Entra en el espacio de la otra persona. Esto puede incluir acercarte un poco a esa persona o a su escritorio en el trabajo, por ejemplo.

  4. Recuerda que mereces respeto. A veces la habilidad de hablar confiadamente proviene de creer y tener completa confianza en ti mismo. Decide cuáles son tus mejores cualidades, y aprécialas. Si tienes alguna inseguridad sobre ti mismo, encuentra alguna forma de eliminarla. Siempre debes estar orgulloso de quien eres.

  5. Habla claramente durante las conversaciones. Asegúrate de que los otros siempre entiendan lo que dices; no hables ni muy fuerte ni muy bajo. Di lo que tienes que decir, y usa un tono que implique que sabes que estás en lo correcto. Recuerda mantener el contacto visual.