Cómo usar huevos para tratar heridas menores

Escrito por ehow contributor | Traducido por martin santiago
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Cómo usar huevos para tratar heridas menores
Utiliza los huevos para tratar heridas menores

Cómo usar huevos para tratar heridas menores. Los huevos ricos en proteínas son un alimento sabroso y nutritivo, pero también tienen elementos de curación. Los huevos pueden ser utilizados para tratar la fiebre, curar heridas leves, tratamiento de hematomas, reducir las cicatrices, aliviar las quemaduras solares y detener el sangrado.

Nivel de dificultad:
Moderado

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Necesitarás

  • Huevos frescos
  • Gasa
  • Aceite de ricino
  • Vinagre blanco

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Instrucciones

  1. 1

    Hierve un huevo y colócalo en un pedazo de gasa. Reúne los bordes juntos y haz un nudo o fíjalo con una goma elástica. Rompe el huevo, la cáscara y todo, en pequeños trozos y aplica la bolsa de gasa sobre un moretón. El huevo ayudará a curar el hematoma pues el calor reduce el dolor y la hinchazón.

  2. 2

    Utiliza un huevo para disminuir las cicatrices de una herida reciente. Rompe un huevo y coloca el líquido contenido en un recipiente. Retira suavemente la delicada piel del interior del huevo fuera de la cáscara y coloca la piel del huevo sobre la herida. Se adhiere a la piel incluso cuando está seca, la cura y ayuda a prevenir la aparición de una cicatriz. Vuelve a colocar la piel de huevo por lo menos dos veces al día hasta que la herida sane completamente.

  3. 3

    Calma una quemadura solar o quemadura leve con claras de huevo. Separa las claras de un huevo grande y mézclala con una crema espumosa. Añade 2 cucharaditas de aceite de ricino y 2 cucharaditas de vinagre y revuelve bien. Aplica la mezcla sobre una quemadura y sentirás alivio calmante. Aplica la mezcla cuando el calor comienza a regresar, y tu quemadura se curará rápidamente.

  4. 4

    Haz un vendaje natural y claro para promover la curación de cortes, detener la hemorragia y reducir la formación de costras. Separa la clara de la yema de huevo y retira parte de la piel delgada de la cáscara. Coloca la piel sobre el corte y cúbrela con una fina capa de clara de huevo. A medida que la piel comienza a secarse y descascararse en los bordes, vuelve a aplicar la clara de huevo.

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