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Introducción
Las fiestas son reuniones durante las cuales uno puede conocer gente nueva, sin embargo, es importante tener una pareja para asistir a tales eventos. No necesariamente tiene que ser un novio, sino que bien puedes ir con tu mejor amiga, un amigo o un familiar. El punto es que llegues acompañada, porque aunque conozcas al dueño de la casa o a quien organiza la fiesta siempre es "mal visto" que llegues sola. Recuerda que, socialmente, llegar acompañada significará que eres una persona sociable.
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Lleva a alguien cercano
Cuando el motivo de una fiesta privada o cena es reunir a un grupo de personas más cercanas, lo adecuado es llevar también como acompañante a tu novio o esposo. Eso, por una parte, demuestra tu vínculo con tu pareja pero también, muestra que has entendido que dicha reunión no es tanto para conocer gran cantidad de gente, como para profundizar las amistades.
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Las bodas son fiestas en las que es imprescindible ir acompañada
Las bodas son eventos de gran relevancia, no sólo para los comprometidos, sino también para los invitados, pues dichas fiestas son acontecimientos que querrás recordar de la mejor manera. Un buen recuerdo tendrá que ver con que escojas al acompañante adecuado. Si tienes algún pretendiente al que quizás estés a punto de dar el sí, ¿qué mejor momento para volver simbólico el compromiso? Si llevas a tu esposo será un momento en el que pueden rememorar su propia unión. Y si vas con una amiga o un familiar disfruta del tiempo que pueden compartir fuera de lo común.
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Las fiestas más locas para compartir con tu pareja o tu mejor amiga
No importa si tu amiga, novio o tú misma son demasiado tímidos para este tipo de fiestas donde la música alta y la diversión no tienen límite. Recuerda ir acompañada de alguien que pueda necesitar "soltarse" un poco. Sin embargo, sé consciente siempre de los límites que tu desees imponerte. Si sabes que beber demasiado te vuelve imprudente, lleva a alguien que sea más dueño de sí mismo y que pueda echarte una mano, en caso de que la requieras.
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Cuando la fiesta es en un bar
Es importante que si la reunión está programada para un lugar amplio y ruidoso como un bar, haya un ambiente agradable que te inspire a divertirte tanto a ti como a tus amigos. Hay que cuidar que el carácter del lugar coincida con los gustos de todos los convocados. Si es una reunión de varios amigos, no es necesario que vayas acompañada. Pues cuando llegues al lugar, muy probablemente, habrá bastantes caras conocidas con quienes podrás disfrutar de buenos momentos llenos de energía.
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No hagas mal tercio
Si un amigo tiene una cita romántica pero tiene miedo de ser rechazado, no te dejes embaucar por la empatía. Involucrarte en algo así puede resultar muy incómodo para ti y después también para la pareja en cuestión. O si resultó que una fiesta estaba planeada para encontrar parejas y al final de ella, tú no lograste hacer clic con nadie, no te quedes cuando se han ido todos y sólo las nuevas parejas se dan de arrumacos. Puedes despedirte sin causar mala impresión.
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¡No eres la única que no tiene pareja!
Si estabas invitada a una reunión en la que sólo conoces a los anfitriones pero no al grupo selecto de amigos, no te preocupes, en ese tipo de fiestas es muy frecuente que asistan más personas sin pareja. Si tienes suerte, puedes apostar a que será una oportunidad de conocer gente nueva o, incluso, a algún buen prospecto para relacionarte con él si es que no tienes pareja.
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Bikini debajo de tu vestido
En verano es probable que te inviten a una fiesta con piscina. Si estás sola, lleva a tu mejor amiga para compartir ese divertido momento juntas. No temas de tu apariencia, ponte tu bikini y ¡zambúllete al agua! Es importante que seas consciente de que para divertirte no tienes, necesariamente, que tomar en exceso bebidas alcohólicas. La diversión puede ser más placentera cuando estás en tus cinco sentidos y bailar y reír puede ser suficientemente estimulante para pasar un buen momento.
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Las reuniones formales
En este tipo de fiestas formales donde la principal motivación es hablar de negocios, no hace falta que lleves acompañante. Sin embargo, si la reunión está planeada para que vayan las parejas de los asistentes, entonces sí será indispensable que lleves contigo a tu novia o a alguna pareja. Muchas veces la pareja es otra carta de presentación. Pues cuando una persona quiere que colabores es sus negocios, tener pareja le corrobora que eres una persona comprometida, seria y ya establecida.
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Las fiestas en las playas
Las fiestas en las playas, muchas veces, están abiertas a personas que vacacionan solas. Así que si necesitas calor humano puedes unirte a alguna fogata en la que giran los jóvenes que han comenzado la fiesta. Si hay música para bailar será más fácil que encuentres la forma de interactuar. Acompáñate siempre de la gente alegre pero ten cuidado de cuando un extraño te parece demasiado raro. El punto del asunto es divertirte sin estar en riesgo. ¡Ahora llegó la hora de festejar!
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