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¿Puedo lavar una prenda de poliéster y rayón?

Actualizado 16 febrero, 2017

El rayón y el poliéster se unen muy rápidamente y dan una sensación elastizada y cómoda. La tela funciona bien como ropa para gimnasia, suéteres y chaquetas y pantalones no estructurados. Existen acabados especiales que pueden darle a la tela un ligero brillo. La mayoría de las telas de rayón y poliéster son lavables, pero primero debes fijarte en la etiqueta. Manda a hacer limpieza en seco a las prendas que tienen elementos decorativos para evitar daños.

Martin Poole/Lifesize/Getty Images

Contenido de la tela

El rayón común o viscoso es proclive a estirarse o a encoger cuando está mojado. Para tener mejores resultados, hazlo limpiar en seco. Si la tela de rayón contiene por lo menos un 30 por ciento de poliéster, no hay problemas en lavarlo en la máquina o a mano, según la Ohio State University Extension. Quítale las arrugas a las telas secas con contenido de rayón o ponlas en la secadora en posición mínima y retíralas de inmediato para evitar que se arrugue o encoja.

Etiquetas sobre el cuidado

Lee siempre la etiqueta sobre el cuidado antes de lavar una prenda nueva. Si la etiqueta de un artículo delicado indica que se puede lavar en la máquina, procede con cuidado. Lava la prenda en un ciclo de agua tibia, usando un jabón para ropa delicada. Si la ropa fue cara o tiene detalles finos, piensa mejor en hacerla limpiar en seco.

Quitar manchas

Las telas manufacturadas, como el poliéster, pareciera que atraen las manchas aceitosas. Si la prenda puede lavarse, colócale a la mancha un producto líquido para quitar las manchas o un jabón líquido y lava en agua tibia. No coloques la prenda en la secadora si la mancha sigue allí. El calor de la secadora la fijará. En cambio, repite el proceso hasta que la mancha ya no esté allí. Para el rayón blanco, el blanqueador con cloro diluido es seguro, pero su uso repetido puede debilitar las fibras.

Cuidado general

Quitar las arrugas es casi imposible en las fibras sintéticas porque las telas se derriten a temperaturas bastante bajas de la plancha. La mejor estrategia es evitar las arrugas en primer lugar. No sobrecargues la máquina lavadora, seca la ropa en un ciclo bajo, casi seco y retírala de inmediato. Cuélgala de una percha y guárdala en un armario que tenga amplitud.