Cómo limpiar los oídos sin hisopos

Escrito por chris sherwood
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Cómo limpiar los oídos sin hisopos

La cera es la forma del oído de protegerse contra las amenazas externas. Producida por las glándulas ceruminosas, ésta crea una barrera viscosa que ayuda a atrapar a los elementos que podrían potencialmente dañar el oído interno. Los hisopos de algodón con frecuencia han sido las herramientas más comunes para limpiar los oídos. Sin embargo, hay otro método que presenta menores posibilidades de causar daño al conducto auditivo.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

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Necesitarás

  • Una toalla de limpieza
  • Peróxido de hidrógeno
  • Una jeringuilla para oído

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Instrucciones

    Formas seguras para limpiar los oídos

  1. 1

    Limpia las partes externas de la oreja. Toma un paño tibio y húmedo y coloca una pequeña cantidad de jabón suave sobre él. Con cuidado frota el exterior de tu oreja, inclusive por detrás de ésta. Es mejor hacerlo cuando estás en la ducha, así puedes enjuagar el jabón fácilmente.

  2. 2

    Llena una jeringuilla de oído con peróxido de hidrógeno. Estos elementos se pueden comprar junto con un equipo para la limpieza del oído en la mayoría de las farmacias. Coloca una pequeña cantidad de peróxido de hidrógeno en un vaso limpio. Introduce el pico de la jeringa en la solución, y tira del extremo del émbolo hacia ti. Esto atraerá el líquido hacia el interior de la jeringa.

  3. 3

    Inclina tu cabeza y coloca la solución. Mueve tu cabeza hacia atrás y a un lado para exponer el oído que quieres limpiar. Suavemente presiona la parte posterior de la jeringa para expulsar la solución de peróxido de hidrógeno dentro del conducto auditivo. No lo hagas demasiado rápido, o salpicarás otros sitios además de tu oído y crearás un desorden.

  4. 4

    Deja que el peróxido actúe. Una vez que éste se encuentre dentro del oído, reaccionará con la cera. Sentirás una sensación de burbujeo y chisporroteo en tus oídos. Una vez que esto cese, inclina tu cabeza sobre el lavabo y deja que el peróxido de hidrógeno salga.

  5. 5

    Seca el oído. Toma un paño limpio y con suavidad frótalo por la oreja. No introduzcas el paño muy profundo dentro del conducto auditivo.

  6. 6

    Repite el proceso nuevamente para el oído contrario.

Consejos y advertencias

  • Limpia tus oídos con peróxido de hidrógeno solamente una vez a la semana. Más de dos veces por semana causará sequedad en el interior del oído. Si esto sucede, usa una gota de aceite de sésamo para rehidratar el conducto auditivo.

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