Cómo limpiarse el ombligo

Escrito por Caroline Jackson | Traducido por Irene Cudich
Cómo limpiarse el ombligo

Cuando se trata de cuestiones de higiene personal, la limpieza del ombligo no es lo primero que tienen en cuenta las personas, aunque deberían: tenerlo limpio y seco puede evitar problemas dermatológicos, como candidiasis, que afectan la zona. El sitio web del Sistema de Salud de la Universidad de Virginia advierte que un ombligo con candidiasis puede desarrollar urticaria o pústulas pequeñas, ardor y picazón o supuración de un líquido claro. Puedes evitar estos problemas prestándole un poco de atención extra a tu ombligo la próxima vez que te duches.

Nivel de dificultad:
Fácil

Instrucciones

Necesitarás

  • Jabón antibacteriano
  • Hisopos de algodón
  • Loción astringente
  • Toalla
  1. 1

    Limpia el área que rodea a tu ombligo con un jabón antibacteriano suave. Los ombligos hundidos pueden requerir el uso de un hisopo de algodón para remover completamente la acumulación de suciedad, las células muertas de la piel y las sustancias oleosas.

  2. 2

    Seca tu ombligo con una toalla. Asegúrate de que no quede húmedo, puesto que la cándida (levadura) prospera en condiciones húmedas.

  3. 3

    Moja un hisopo de algodón en una loción astringente. Pásalo suavemente alrededor de la parte externa de tu ombligo. Usa otro hisopo para limpiar el interior del mismo con una loción astringente. Deja que se seque con el aire.

Consejos y advertencias

  • Usa un secador de pelo en su temperatura más fría para secar tu ombligo después de la ducha si tienes prisa para salir.
  • Consulta a un médico su tu ombligo tiene un mal olor persistente, es sensible o te duele. Podrías tener una infección bacteriana o candidiasis, lo que requiere un tratamiento especial.

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