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Listas de cosas para hablar por teléfono

Actualizado 17 abril, 2017

Si eres incapaz de encontrarte con tu familiar o amigo en persona, llamarlos por teléfono siempre es una buena idea cuando se quiere saber cómo están. Al hablar en el teléfono, no deseas dominar la conversación y también es mala educación hablar encima de la otra persona cuando se está teniendo una conversación.

Jupiterimages/Brand X Pictures/Getty Images

Vida familiar

Una buena cosa para discutir es la vida familiar. Por ejemplo, si estás hablando por teléfono con tu buena amiga de la universidad y te pregunta cómo está tu familia, puedes decirle que tú y tu esposo acaban de celebrar 20 años de matrimonio en una sala de banquetes local con otros familiares, y que tu hijo está en la escuela media y juega para el equipo de fútbol de la escuela. Y tu amiga puede decirte que su madre ha estado enferma por un tiempo, pero está orando por una pronta recuperación.

Políticas

Si tú y tu ser querido son adictos a la política, pueden hablar de política en el teléfono. Por ejemplo, si tu ciudad está celebrando las elecciones de alcalde y la ciudad, tu hermana mayor, puede llamarte para discutir sobre los candidatos a alcaldes que tienen más probabilidades de ganar las elecciones y por qué, y es posible hablar de algunas nuevas leyes en materia de seguridad escolar que los residentes de la ciudad van a votar además de las elecciones a la alcaldía.

Deportes

Dado que el deporte es un tema de conversación popular, también puedes discutir esto por teléfono. Si acabas de asistir a un juego de fútbol y sabes que a tu amigo le gusta el equipo que jugó en el partido al que asististe, le puedes llamar y hablar sobre los aspectos más destacados del juego, así como lo que te gustó o te disgustó del juego.

Dificultades de la vida

También hay ocasiones en las que llamas a alguien para hablar de tus heridas y temores. Por ejemplo, si acabas de perder tu trabajo y necesitas apoyo, puedes llamar a tus padres para expresar tus preocupaciones acerca de ser capaz de pagar el alquiler, servicios públicos y gastos de cuidado infantil. O si te acabas de enterar de que tu hijo tiene una enfermedad grave, puedes llamar a su pastor o miembros de la iglesia para pedir oraciones por su recuperación.