Cómo manejarse con una cuñada difícil sin perder la compostura

Escrito por laurel handfield | Traducido por irene cudich
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Cómo manejarse con una cuñada difícil sin perder la compostura
Tómate el tiempo para tratar con tu cuñada los temas a mano. (Comstock/Comstock/Getty Images)

Cuando te casaste, sabías que tu marido tenía una hermana. Lo que no sabías era que esta hermana, tu nueva cuñada, era una metiche que llegaba sin avisar varias veces por semana y se quedaba mucho más tiempo del que era bienvenida. Al tratar con tu cuñada, mantén una seria conversación acerca de tus quejas. Esto te ayudará a dar los pasos necesarios para mantener intacta tu sanidad mental.

Nivel de dificultad:
Moderado

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Instrucciones

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    Determina cuáles son los puntos exactos que te estresan cuando estás con tu cuñada. Puede ser el hecho de que aparezca en horas de la noche tarde o que llame 10 veces por día para consejos, sin que nadie se los haya pedido, sobre cómo criar a tus hijos. Escríbelo para tener una lista tangible acerca de cuáles son tus quejas.

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    Habla de estos asuntos con tu marido, su hermano. Menciónale ejemplos específicos de tus frustraciones. Asegúrate de que esté de tu lado. Es preferible que así sea cuando trates con tu difícil cuñada, así no hay sorpresas. Decide si es mejor que el que hable sea él o que lo hagas tú con su aprobación. Puedes decidir que es preferible que los dos hablen con ella.

  3. 3

    Invita a tu cuñada a tu casa para conversar sin peleas. Si eres tú la que habla, asegúrate de que tu esposo esté de acuerdo contigo. Sin enfrentamientos, dile a tu cuñada cuáles son tus quejas. Pon tus límites. Negocia visitas, de ser necesario. Por ejemplo, dile que venga dos veces por semana en lugar de seis. Haz que tu marido agregue su punto de vista para demostrar que se trata de una preocupación de los dos y no solamente un problema tuyo.

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    Permítele a tu cuñada que explique su punto de vista para que no parezca un ataque. Terminen la conversación de manera civilizada. Por ejemplo, si te sientes cómodo haciéndolo, invítala a almorzar a la semana siguiente para demostrarle que no tienes nada en su contra.

Consejos y advertencias

  • No temas recordarle a tu cuñada los límites fijados si vuelve a los viejos hábitos. Pero acuérdate de no enfrentarte a ella.
  • Escoge tus batallas. No es gran cosa si tu cuñada pasó por tu casa sin avisarte una vez en muchos meses. Las pequeñas infracciones a las reglas no valen la pena para hacerse mala sangre. Sólo se vuelve a convertir en un problema si sucede continuamente .
  • Nunca obligues a tu esposo a tener que elegir entre tu cuñada y tú. Ésto lo coloca en una posición incómoda y puede generar fricción en el matrimonio.

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