Cómo mantener tu almohada fría por la noche

Escrito por jourdan townsend | Traducido por alejandra rojas
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Cómo mantener tu almohada fría por la noche
Utiliza arroz de grano corto o integral y no arroz silvestre. (Jupiterimages/Photos.com/Getty Images)

Las temperaturas altas pueden hacer que dormir sea incómodo, especialmente a las personas que se calientan muy rápido. Primero, cuando colocas tu cabeza sobre la almohada, se siente bien y fría contra tu piel. Pero después de sólo unos minutos, el calor de tu mejilla calienta la almohada y la hace sentir sofocante. Puedes probar voltearla del lado frío, pero eventualmente no habrán áreas restantes. Para combatir el calor en las noches sin sueño crea, rápidamente una almohadilla fría para deslizar dentro de la funda de tu almohada. Tu almohada se mantendrá fría hasta mucho tiempo después de haberte quedado dormido.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

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Necesitarás

  • Tela de algodón
  • Tijeras
  • Alfileres
  • Máquina de coser
  • Aguja para tejer
  • Cinta medidora
  • Tiza para tela
  • Arroz seco

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Instrucciones

  1. 1

    Corta la tela de algodón en un rectángulo que tenga el largo de la funda más 1 pulgada (2,5 cm) y el doble de ancho de la funda más 1 pulgada (2,5 cm). Recuesta el rectángulo de tela sobre una superficie plana y asegúrate de que el lado que deseas hacia afuera esté hacia arriba, con los extremos largos en la parte superior e inferior. Dobla el borde superior hacia abajo y ponlo a ras con el borde inferior.

  2. 2

    Con unos alfileres, une los bordes largos a 1/2 pulgada (1,3 cm) de los bordes. Haz una costura recta ahí mismo y saca los alfileres a medida que avanzas. Recorta los hilos extras.

  3. 3

    Escoge un extremo de los lados cortos de la tela y júntala con unos alfileres. Coloca los alfileres a 1/2 pulgada (1,3 cm) del borde otra vez. Haz otra costura recta para cerrar este lado y corta el hilo extra.

  4. 4

    Voltea la tela de adentro hacia afuera y utiliza una aguja para tejer, para alcanzar y empujar las dos esquinas terminadas por completo. Mide el ancho de la tela y divídela en tercios iguales. Marca estos tercios sobre la tela con la tiza.

  5. 5

    Coloca alfileres a lo largo de las líneas que marcaste para crear tres compartimentos. Vierte arroz en cada compartimento a través del extremo abierto de la tela. No llenes de más las bolsas, ya que la tela debe permanecer un poco holgada cuando la almohadilla esté recostada.

  6. 6

    Cose a lo largo de cada línea con los alfileres para separar permanentemente los compartimentos y retíralos a medida que avances. Voltea 1/2 pulgada (1,3 cm) del borde abierto hacia adentro y coloca un alfiler para cerrar el borde. Haz una costura recta a lo largo y corta el exceso de hilo de la almohadilla fría.

  7. 7

    Coloca la almohadilla fría en el congelador por varias horas. El arroz retendrá el frío por un largo tiempo, pero no se pondrá duro como un paquete frío a base de agua o de gel. Desliza el paquete frío entre la almohada y la parte superior de la funda para un lugar frío para dormir.

Consejos y advertencias

  • ¿No tienes una aguja para tejer? Utiliza una clavija, un palo o cualquier objeto largo y delgado que te permita alcanzar las esquinas internas de la tela.

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