DESCUBRIR
×

Las mejores comidas para después de tener sexo

Getty Images

Introducción

Practicar sexo es una de las actividades más saludables para el cuerpo. Entre los numerosos beneficios de una alta actividad sexual, se encuentran la mejora del sueño, la reducción del estrés y el rejuvenecimiento de la piel. Además, muchas personas sienten la necesidad de comer tras practicarlo, pero no saben qué comidas pueden ser las más adecuadas para esos momentos. Aquí encontrarán diez alimentos adecuados para comer después del sexo.

Ceren Aksan/iStock/Getty Images

Chocolate

Aunque existe la creencia de que el chocolate es un buen sustituto del sexo, lo cierto es que puede ser su complemento perfecto. Tras mantener relaciones con tu pareja, una de las cosas que más apetece es un alimento dulce. Además, el cacao es un estimulante del deseo sexual, ya que posee feniletilamina, una sustancia afrodisíaca. De esta forma, aparte de saciar tus ganas de comer, es posible que regreses a la cama para alargar un poco más el encuentro sexual.

Yelena Yemchuk/iStock/Getty Images

Nueces

Otro de los alimentos cuyas grandes propiedades son algo desconocidas por la gente son las nueces. Su consumo contribuye a la buena circulación de la sangre y a la prevención de diversas enfermedades. Se trata de un fruto seco estupendo para comer tras practicar sexo, ya que no requiere ponerse a cocinar. Además, también ayuda a la producción de hormonas sexuales que contribuyen al deseo. Así que seguramente, tu noche de pasión no finalizará tras comerte unas cuantas nueces. Un alimento de consumo rápido, gusto delicioso y acción instantánea.

Anton Zabelsky/iStock/Getty Images

Miel

¿Qué tal un poco de miel? Un alimento muy adecuado para revitalizar la energía gastada en el encuentro sexual. Además, sus propiedades para aumentar la libido son muy interesantes para que la práctica de sexo continúe. Se dice que las parejas de la antigua Persia consumían miel cada día durante el primer mes de matrimonio para ponerle pasión a su unión. Es un alimento rico en vitamina B, necesaria para fabricar testosterona. Por tanto, imita a las parejas persas y entrégate a las bondades de una noche sin fin.

mindelio/iStock/Getty Images

Fruta

Cuando terminas de practicar sexo, te encuentras más cansado, acalorado y deshidratado. La mejor manera de revitalizar ese estado es comer fruta, sobre todo aquellas que tienen un alto contenido en agua. Piña, sandía, melón... tienes un amplio abanico para comer según tus gustos personales. También puedes optar por elaborar un zumo con aquellas frutas que tengan menos cantidad de agua, así podrás paliar dicha carencia. Además, algunas frutas como la fresa son afrodisíacas, por lo que puede que el encuentro sexual continúe después de su consumo.

Nikolay Trubnikov/iStock/Getty Images

Una ensalada

El relax que acompaña al final del sexo es inigualable. El cuerpo entra en una calma casi total, y es muy posible que si ataca el hambre no haya ganas de elaborar grandes platos. Lo mejor, entonces, es realizar una sencilla ensalada para saciar al estómago. Unos cuantos vegetales bastarán para reponer las energías perdidas. Además, si en la ensalada añades un poco de tomate, es posible que el encuentro sexual dure después de la comida. Este alimento contiene mucho betacaroteno, una sustancia que el organismo transforma en vitamina A, que es muy importante en la producción de testosterona.

Michele Piacquadio/Hemera/Getty Images

Helado

En muchas películas se utiliza el helado como el alimento que ayuda a superar la depresión de una ruptura sentimental. Sin embargo, también puede ser ideal para reponerse tras un intenso encuentro sexual. El helado ayudará a saciar el hambre repentino que surge tras practicar sexo. Además, refrescará el acaloramiento del que lo consume, que lo podrá compartir con su pareja. No hay ningún sabor predilecto, así que puedes optar por el que más te satisfaga. Cómetelo en la cama bien acompañado y sabrá mejor.

halduns/iStock/Getty Images

Cereales

Tras tener sexo hay que optar por alimentos sencillos y de inmediato impacto para el cuerpo. En el caso de los cereales, se trata de un producto fácil de comer, que ensucia poco y que se puede consumir en la cama acompañado de tu pareja. Además, aporta hidratos de carbono, que vienen muy bien para recuperar la energía que has perdido durante el encuentro sexual. Pueden combinarse con otros alimentos como la leche o el yogur, o consumirse solos en forma de barra.

Wavebreakmedia Ltd/Wavebreak Media/Getty Images

Vino

Los mejores momentos suelen producirse alrededor de una copa de vino. Tras tener sexo y estar relajado, ¿qué mejor que compartir un poco de vino con tu pareja? Te ayudará a hidratar y a relajar aún más tu cuerpo. Además, beber vino contribuirá a tener un sueño más profundo y reparador, algo que seguramente necesitarás tras un fogoso encuentro sexual. Es una bebida que encaja perfectamente en esos momentos de pasión e intimidad, haciéndolos aún más especiales de lo que ya son de por sí.

sonja lekovic/iStock/Getty Images

Sándwich

Después de tener sexo, lo que menos apetece es ponerse a pensar en comidas muy elaboradas para parar el hambre voraz que surge en esos instantes. Algo sencillo, práctico y al alcance de todos es hacer un sándwich. Saciará tu apetito y te ayudará a recuperar la energía gastada. Además, dicha comida se presta a multitud de combinaciones según los gustos del que lo coma. Una buena opción es rellenarlo de distintos embutidos o, por el contrario, elegir distintos vegetales. En cualquier caso, su sencillez te sacará de un apuro.

Fuse/Fuse/Getty Images

Yogur

Los productos lácteos son grandes aliados para los momentos que suceden al sexo. Cualquier persona tiene alguno en su frigorífico, y puede echar mano de ellos para saciar el apetito. Uno de los mejores es el yogur, que se puede compartir con la otra persona en la cama. Los hay de miles de sabores, texturas y colores, según el gusto del que los coma. También puedes optar por comprarlos naturales, sin sabor añadido, y mezclarlos con un poco de azúcar o miel. Un producto ideal para revitalizar el cuerpo tras tener sexo.