¿Se nace siendo un genio?

Escrito por brian heuberger | Traducido por mila guevarian
  • Comparte
  • Twittea
  • Comparte
  • Pin
  • E-mail
¿Se nace siendo un genio?
Los estudios de Albert Einstein ayudaron a conformar los debates sobre los genios. (Hemera Technologies/AbleStock.com/Getty Images)

La mente humana es increíblemente poderosa y, a lo largo de la historia, han aparecido algunas figuras relevantes que, además de haber hecho contribuciones excelentes en sus respectivos campos, han demostrado poseer los conocimientos avanzados y las facultades prácticas que se precisan para ser consideradas genios. Determinar si una persona es o no un genio puede ser una tarea tan difícil como arbitraria. Los investigadores han propuesto diversas y múltiples teorías referentes a la genialidad, por lo que son muchos los estudiosos que debaten sobre si las personas nacen siendo genios o si esa característica aparece gracias al entorno en que se desenvuelven.

Otras personas están leyendo

Qué es un genio

Son muchas y diversas las definiciones que pretenden describir el concepto de genialidad. Numerosos filósofos, científicos y pensadores han empleado una inmensa cantidad de energía en intentar comprender y dar una descripción de tal concepto. Según Keith Simonton, que ha estudiado e investigado a los genios desde la década de 1970, estas personas poseen "la inteligencia, la perseverancia y el entusiasmo que se precisan para adquirir la pericia necesaria en cualquier ámbito de ejecución ampliamente valorado”. Por lo tanto, un genio debería utilizar su talento superior para hacer contribuciones productivas y relevantes a un determinado campo y su trabajo debería ser respetado por sus compañeros tanto por su "originalidad como por su elevada ejemplaridad".

Por lo tanto, se considera genio a una persona que, además de mostrar una inteligencia superior y excelentes habilidades en un determinado campo, contribuye con magníficas aportaciones que influyen o mejoran de forma drástica su ámbito de trabajo. Como esto también puede ser algo arbitrario, Simonton asevera que entre los indicadores de este nivel de pericia se incluye el número de veces que son citados los descubrimientos de un científico o que son apreciadas las obras de un artista.

Pruebas para determinar el CI

Son muchos los investigadores que entran a debatir la exactitud y la efectividad de las pruebas que se realizan para medir el cociente intelectual (CI), así como la capacidad de estas pruebas para predecir o determina la genialidad. Los que están a favor podrían, por ejemplo, citar un estudio en el que prestigiosos científicos de élite obtuvieron una puntuación media de 150 en estas pruebas de CI, es decir, 50 puntos por encima de la media de la población general. No obstante, Simonton afirma que existen numerosas y diversas pruebas para medir el CI y que sus resultados pueden ser poco fiables o engañosos.

Nacidos genios

Muchos estudiosos afirman que las personas consideradas genios lo son gracias a su dotación genética y que, por lo tanto, nacieron siéndolo. Un estudio llevado a cabo por la BBC Focus Magazine indica que los genios poseen una concentración más densa de minicolumnas en el cerebro que el resto de la población y que son estas estructuras las que les proporcionan una mejor capacidad de razonamiento y una mayor habilidad para retener información. Además, el estudio demuestra que los genios tienen menos receptores que el resto de la gente en una de las zonas del cerebro, el tálamo, lo que los ayuda a filtrar y a deshacerse con más facilidad de la información inútil, mientras absorben la que sí resulta valiosa.

El entorno

También son muchos los investigadores que afirman que los genios son el resultado del ambiente que los rodea y no de su dotación genética; por lo tanto, estas personas no han nacido siendo genios, sino que alcanzan ese nivel gracias a una dedicación intensa, a un duro e incesante trabajo y a una práctica continua. Anders Ericsson, investigador y profesor de psicología en la Universidad Estatal de Florida, apoya la teoría de los 10 años. Esta teoría sugiere que una persona debería destinar como mínimo 10 años, o 10.000 horas, a la práctica entregada de un determinado arte para llegar a dominar las intrincadas complejidades de dicho arte. Los investigadores como Ericsson insisten en que el ambiente propicia el trabajo duro y que la educación, junto con la práctica entregada, constituyen los principales factores responsables del desarrollo de la genialidad.

Combinación

Muchos de los investigadores que estudian las causas de la genialidad se decantan por la naturaleza o por la educación y defienden sus respectivas posturas con exclusividad y de forma apasionada. Sin embargo, otros muchos expertos destacan la importancia que tienen ambos agentes como factores influyentes en la genialidad. Simonton afirma que tanto la genética como el entorno son elementos importantes y que los genios suelen surgir al combinar la naturaleza con la educación. Un ejemplo: los genios suelen ser personas "abiertas a la experiencia, introvertidas, hostiles, resueltas y ambiciosas"; todos ellos rasgos de una personalidad producto de las influencias medioambientales y de la herencia genética.

No dejes de ver

Filtrar por:
  • Mostrar todos
  • Artículos
  • Galerías de fotos
  • Videos
Ordenar:
  • Más relevante
  • Más popular
  • Más reciente

No se encuentran artículos disponibles

No se encuentran slideshows disponibles

No se encuentran videos disponibles