Pechos calientes y pezones sensibles al amamantar

Escrito por candice hughes | Traducido por barbara obregon
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Pechos calientes y pezones sensibles al amamantar
La lactancia materna puede causar dolor y sensibilidad en los pezones en la primera o segunda semanas después del nacimiento. (Comstock/Comstock/Getty Images)

El dolor en los pezones es común cuando comienzas la lactancia materna y es a menudo una parte normal y natural del aprendizaje para alimentar a tu recién nacido. A veces, sin embargo, condiciones tales como las infecciones, la obstrucción de los conductos o la congestión pueden causar dolor en los pezones o los pechos, que se sienten calientes. Si estás preocupada por esos dolores durante la lactancia habla con tu médico, un especialista en lactancia o con tu pediatra.

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Pezones sensibles

Durante los primeros días después del nacimiento de tu bebé y el comienzo de la lactancia, puedes sentir que tus senos y pezones están doloridos o agrietados, e incluso notar que sangran. Algunas mujeres experimentan un intenso dolor en los pezones, mientras que otras sólo sienten un poco de incomodidad. Si el bebé se prende bien, el dolor debería remitir, aunque puedes sentir un pinchazo durante los primeros segundos a un minuto después de que tu bebé se prende. Un especialista en lactancia puede ayudarte a asegurarte que tu bebé succione correctamente y a aprender trucos y consejos para amamantar con mayor comodidad.

Pechos llenos e hinchados

Puede que notes tus senos muy llenos en la primera o segunda semanas después del parto. A menudo, tu cuerpo producirá un exceso de leche para asegurar que tu bebé esté recibiendo lo que necesita. Una vez que hayas establecido la lactancia y alimentes a tu bebé de forma regular --cada una a tres horas, por lo menos 15 minutos de cada pecho-- tu cuerpo producirá la cantidad adecuada de leche, y la sensación de hinchazón y calor se disiparán.

Congestión

La congestión es diferente de los senos llenos. Es causada por un aumento en la producción de leche, el exceso de líquido y el flujo de sangre en los pechos, según el Centro Médico del Pacífico de California. La hinchazón es una condición normal que se produce justo después del nacimiento, a medida que te ajustas a la lactancia materna, mientras que la congestión puede ocurrir en cualquier momento del amamantamiento. Si tu bebé se salta una comida, tus senos pueden hincharse. Para disminuir la hinchazón, usa compresas frías o calientes o toma una ducha caliente. Masajea tus senos para extraer leche o usa un extractor de de mano eléctrico para disminuir la cantidad de leche en tus senos.

Conductos obstruidos

A veces puedes sentir un bulto duro y doloroso en el pecho causado por un conducto de leche tapado. El Centro Médico del Pacífico de California afirma que los conductos obstruidos a menudo se producen debido a las tomas parciales o a la presión en el conducto por un período de tiempo prolongado. Puedes tratar de abrir el conducto usando compresas calientes antes de amamantar, masajeando el seno en la zona del dolor, amamantando con frecuencia en distintas posiciones, usando ropa holgada y evitando los sostenes con varillas o apretados.

Mastitis

Según MedlinePlus, la mastitis se produce en las mujeres con conductos obstruidos, congestión o pezones agrietados; las que usan sostenes apretados; las que han salteado alimentaciones; o las que están ansiosas y cansadas. Es una infección que causa síntomas de gripe, como dolores musculares, fiebre y pechos rojos, calientes y doloridos. Los antibióticos u otros tratamientos simples pueden curar rápidamente la afección, por lo que debes consultar a tu médico si piensas que puedes tener mastitis.

Candidiasis

Segun la Dra. Larissa Hirsch de FamilyDoctor.org, una infección por hongos llamada candidiasis bucal se puede transmitir entre la madre y el bebé durante la lactancia y causa un dolor agudo y punzante. La candidiasis bucal se diagnostica a menudo cuando los problemas de succión se han corregido pero el dolor continúa. Los síntomas en la madre pueden incluir pezones que están descamados, pican, son de color rojo o brillantes, y cuando el bebé tiene manchas blancas en la boca, lengua o interior de las mejillas, o está molesto, tiene gases y dermatitis del pañal. A veces el dolor puede ser el único síntoma. Si tu bebé se prende bien, pero todavía tienes dolor intenso al amamantar, consulta a tu médico para obtener un diagnóstico y tratamiento.

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