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Poblaciones indígenas en peligro de extinción

Mario Tama/Getty Images News/Getty Images

Introducción

Las poblaciones indígenas en el mundo sufren en la actualidad diferentes procesos de desaparición o integración, según sea el caso. Sin entrar en polémicas sobre la necesidad de la integración o su ineficiencia, muchas poblaciones primigenias están al borde de la desaparición debido a diferentes factores ajenos a ellos; las guerras, la deforestación o las enfermedades foráneas son solo algunos de los problemas que enfrentan las tribus y comunidades que hoy día están por extinguirse.

John Miles/The Image Bank/Getty Images

Los Awá de Brasil

Solamente se han contactado con poco más de 300 Awás y se presume que existen unos 150 aún si contactar. Esta tribu amazónica Brasileña es considerada por la organización no gubernamental (ONG) Survival International como la más amenazada del planeta, y es por eso que el caso ha logrado hacer eco en los medios internacionales. El problema de esta tribu es la deforestación de su hábitat y la minería de alto impacto, pues los mineros y madereros avanzan rápidamente dejando sin refugio a niños y adultos.

Mario Tama/Getty Images News/Getty Images

Enawene Nawes de Brasil

Viven al oeste de Brasil y en 1974, cuando fueron contactados por primera vez, sumaban una comunidad de 97 individuos. Hoy en día la tribu cuenta con alrededor de 500 integrantes, y su amenaza más terrible es la construcción de 80 presas hidroeléctricas a lo largo del río Juruena que los abastece de comida. Aunque su zona está protegida desde 1996, los especialistas temen que la construcción desaforada deje a los Enawene Nawes sin más opción que migrar o desaparecer.

Beto Hacker/The Image Bank/Getty Images

Los Akuntsu de Brasil

Cuando fueron contactados en 1995 los Akuntsus eran una tribu de solo siete personas, pero después de la muerte de dos de ellas son cinco los sobrevivientes. A partir de la construcción de la carretera BA 364 en la zona brasileña de Rodonia, la zona Akuntsu fue invadida por ganaderos y estancieros que fueron empujando a la tribu a alejarse cada vez más de sus tierras. Actualmente viven aislados entre explotaciones agrícolas y caminos comerciales. Es tristemente famosa la masacre de indígenas llevada a cabo por los nuevos moradores en los años 80.

Nortberto Duarte/AFP/Getty Images

De Paraguay, los Enxets

El problema de esta etnia paraguaya es parecido al de muchas otras poblaciones indígenas --las haciendas y explotaciones agrícolas los han relegado de sus tierras y los han confinado a trabajar para terratenientes por poca remuneración. Las ONGs afirman que se ha dado una usurpación ilegal y es por eso que se deberían generar herramientas jurídicas para su rescate. Survival International está muy pendiente de las acciones del gobierno Paraguayo, y eso ha ayudado a detener, por lo pronto, muchos de los abusos.

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Los Murunahua de Perú

Es una de las 15 poblaciones amazónicas peruanas en peligro de extinción. La sobreexplotación de las empresas petroleras y madereras han disminuido su libertad de movimiento y la posibilidad de obtener recursos para su subsistencia; a esto hay que sumarle las enfermedades que los trabajadores han llevado a la selva, males desconocidos en la genética de los Murunahua. Cabe notar la falta de atención por parte del gobierno peruano, que incluso ha llegado a afirmar la inexistencia de estos pobladores.

Santiago La Rotta/Creative Commons

Nukaks de Colombia

Los Nukaks viven al sureste de Colombia entre los ríos Guaviere e Inírida. Su naturaleza cazadora-recolectora los mantiene en grupos pequeños de menos de 30 personas. Aunque el número de individuos es limitado, el gobierno colombiano y diferentes organismos internacionales han logrado establecer protocolos de protección para los Nukaks, como por ejemplo declarar una reserva protegida en 1993. Podemos estar ante un éxito de protección y preservación, pero no se debe ser triunfalista en situaciones tan delicadas.

Kaveh Kazemi/Getty Images News/Getty Images

Indígenas de la Sierra Nevada de Colombia

La Sierra Nevada se encuentra en el norte andino de Colombia y es hogar de cuatro pueblos indígenas que suman cerca de 30,000 pobladores. Los Wiwas, los Kogis, los Arguacos y los Kankuamos sufren los constantes acosos de guerrilleros y narcotraficantes que siembran árboles de coca para producir cocaína. Continuamente los nativos mueren en fuego cruzado entre criminales y soldados, o huyen a otras zonas del país para alejarse de la posibilidad de ser muerto por una bala.

Norberto Duarte/AFP/Getty Images

Ayoreos de Paraguay

El primer contacto con seres humanos ajenos a su etnia se dio en los años 40 cuando grupos de menonitas se establecieron en la región de bosque bajo al norte de Paraguay. Desde esa década han sido acosados por taladores, multinacionales y ganaderos, el caso más dramático fue la cacería para sacarlos del “salvajismo” organizada por la organización cristiana Norteamericana “Misiones Nuevas Tribus”. Muchos murieron por el simple contacto con nuevas enfermedades, mientras que otros tantos fueron desplazados.

Administración Nacional de la Seguridad Social Argentina/Creative Commons

Wichíes de Argentina

La historia oficialista de muchos países ha deformado la constitución étnica de algunos países. Uno de esos casos es Argentina, nación austral que al contrario de la creencia popular posee varias etnias indígenas, y entre estas algunas en peligro de desaparecer. Los Wichíes viven en la frontera con Paraguay, y los ganaderos y taladores de la zona han invadido y destruido sus cultivos y el área donde habitualmente cazaban. El gobierno argentino ha sido cómplice en este exterminio al entregar tierras a grandes estancieros y negar la problemática actual.

AFP/Getty Images

El caso mexicano

Es probablemente el caso más complejo, pues por un lado el gobierno mexicano siempre ha pugnado por una integración forzosa, actitud que a ojos de muchos es positiva. Pero lo único que ha logrado es la desaparición de lenguas autóctonas, pues al no existir sistemas para que perduren los hablantes, terminan aprendiendo el español y olvidando su lengua madre. Hasta años recientes ha habido un renacimiento de los movimientos indigenistas, lo que ha generado esfuerzos para recuperar y preservar las culturas prehispánicas y dotarlas de la dimensión cultural que merecen.