Presión barométrica y dolor de oído

Escrito por tyler lacoma | Traducido por carrie king
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Presión barométrica y dolor de oído
(George Doyle/Valueline/Getty Images)

La presión barométrica se refiere a la presión atmosférica causada por el peso y la concentración del aire. Aunque la presión barométrica se aplica para eventos atmosféricos como el clima, e incluso afecta la manera en la que los líquidos y los gases interactúan, los humanos generalmente no notan los cambios, excepto por una notables excepción: el oído. Un instrumento delicado, el oído humano, es muy sensible a las condiciones atmosféricas y rápidamente nota los cambios. Si el oído no tiene la oportunidad de autocorregir esos cambios, puede causar dolor e incluso daño permanente.

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Presión del aire y el oído

Los oídos funcionan interpretando las ondas de presión en el aire y transmitiéndolas como señales para que el cerebro las pueda leer. Las ondas de presión dependen de la densidad atmosférica y el tipo de aire que atraviesan; los cambios pequeños pueden hacer una gran diferencia en la manera en la que los oídos interpretan el sonido. Para procesar fielmente la información, el oído registra la presión atmosférica externa. Esto sucede en el oído interno, y debe hacer ajustes constantes para seguir el movimiento y las diferencias de presión.

Trompa de Eustaquio

La trompa de Eustaquio es la parte del oído que mantiene la presión atmosférica del oído interno igual a la del aire en el exterior. Es un tubo que conecta la parte cerrada del oído interno con el sistema de senos, dándole acceso intermitente al exterior a través de la nariz y boca. Mover la mandíbula abre la trompa de Eustaquio, dándole una oportunidad de igualar la presión detrás del tímpano.

Cambios en la presión

La presión atmosférica puede cambiar de varias formas, pero en la forma más notoria, es en la elevación. Al subir, ya sea en un avión o yendo a regiones montañosas altas, lleva a menor presión atmosférica, y bajar lleva a mayor presión. En ambos casos, el oído debe compensar; si la persona se mueve lo suficientemente rápido, el oído no llega a compensar la presión y se siente la diferencia de presiones.

Presión alta y presión baja

Al subir, la presión contra el exterior del tímpano disminuye. Esto no suele traer problemas (a menos que sea demasiado rápido), pero puede llevar a la acumulación de la presión dentro del oído. Cuando la trompa de Eustaquio se abre, el aire tiende a evacuarse forzosamente, llevando al clásico "pop" de la presión liberada. Al moverse rápidamente, como descendiendo en un avión, aumenta la presión atmosférica y tiene el efecto opuesto. La presión externa aumenta mientras la presión en el interior del oído se mantiene igual, llevando a un efecto de vacío que puede continuar y causar dolor de oído hasta que sea liberado.

Daño de oído

Con el aumento de la presión, la trompa de Eustaquio puede colapsar bajo su semivacío, lo que hace difícil que se vuelva abrir y alivie el dolor del oído interno. Si la condición persiste, puede dañar el oído, rompiendo sus membranas delicadas y en algunos casos llevar a daño permanente.

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