La psicología del color

Escrito por tristán argüelles
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¿Conoces la forma en la que los colores influyen tu estado anímico?

La psicología del color
(John Foxx/Stockbyte/Getty Images)

“Sólo cuando uno empieza a escoger y emplear los colores con arreglo a las propias necesidades, es cuando su fuerza influye de forma decisiva sobre el estilo de vida”.

— Deryck Healey, Decorador y autor de libros sobre interiorismo

Goethe es conocido por ser uno de los hombres más determinantes para el desarrollo de la cultura de occidente --su labor como poeta, novelista, dramaturgo y científico sigue siendo revisada, estudiada y comentada en el mundo entero. El escritor romántico alemán es mayormente reconocido por sus obras literarias “Fausto” (1807) y “Las desventuras del joven Werther” (1774), pero su labor científica ha sido tan determinante para la ciencia como sus letras para la literatura europea.

Teoría de los colores

La psicología del color
La rueda de colores de Goethe. (Dominio público)

Goethe fue el primer intelectual en estudiar los colores desde diferentes perspectivas en la búsqueda de una explicación ecuménica. Sus conclusiones las dejó plasmadas en el libro “Teoría de los colores” (1810), texto que sirvió de fundamento para el desarrollo de los estudios sobre color y el impacto sobre el ser humano. Se puede decir que es el génesis de muchas disciplinas como la decoración, diseño, dibujo o publicidad en relación al uso del color para provocar diferentes sensaciones o perspectivas.

La teoría de Goethe es complicada y difícil de manejar, es por eso que nos centraremos en lo que el escritor consideraba que era definitivo entre la relación de los colores y su impacto en el ser humano (efecto sensible-moral del color). Esto no solo servirá para conocer mejor su teoría, sino que te dará herramientas a la hora de interactuar con los colores --ya sea para pintar el exterior de una casa, vestirte o decorar alguna habitación. Goethe pensaba que el color, “considerado como un elemento del arte, puede ponerse al servicio de los demás fines estéticos”. Su convicción sobre el efecto de los colores en el estado de ánimo lo llevó a definir y explicar la interacción de ocho colores básicos y cuatro combinaciones. A continuación te compartimos sus ideas sobre algunos de los tonos descritos en su libro.

Los colores y sus efectos en el ser humano

Amarillo

Es el color más próximo a la luz y surge al atenuar la misma con cualquier medio físico. En su pureza máxima impresiona de forma suave y tiene una condición alegre. Tanto en decoración (paredes, tapiz, muebles) como en la ropa genera un ambiente placentero. Cuando se muestra sucio es muy molesto y “enojoso”, los tonos azufre producen sensaciones desagradables mientras los tonos dorados muestran una idea superlativa del amarillo.

Azul

El azul implica oscuridad, causando a la vista una impresión singular e “inexpresable”. Es un color muy energético, pero del lado negativo su efecto es una mezcla de excitación y serenidad. Las superficies azules tienden a parecer distantes, como si se alejaran de nosotros. El azul es una trampa para la vista, pues el ser humano gusta de contemplarlo . Los cuartos azules se ven amplios, pero fríos y abandonados pues el cerebro sabe que este tono deriva de las sombras, de tonalidades negras. Cuando el azul se atenúa se presenta más agradable a la vista.

Rojo

La pureza de este color lo hace poseedor de una dignidad superlativa, incluso Goethe habla del rojo como la exaltación progresiva del azul y el amarillo respecto a la recepción de las personas. En relación al vestido, un rojo puro dota de dignidad a la vejez mientras diluido resalta la “amable gracia” de la juventud. El ojo confunde continuamente al púrpura con el rojo, es por eso que también transmite magnificencia. El histórico color escarlata francés que tiende al amarillo muestra el lado activo , mientras el rojo azulado de los italianos hace énfasis en el pasivo . La luz que entra a una habitación por un vidrio rojo muestra una luz terrorífica evocadora del juicio final.

Verde

La combinación del amarillo y el azul nos da el verde, y aunque no es un color básico, Goethe lo dota de una importancia relevante para el ser humano y su interacción con él mismo. La vista encuentra positivo este tono, siempre que el equilibrio entre los dos colores básicos sea perfecto. Si lo que se quiere es transmitir serenidad y tranquilidad, se debe pintar la habitación de verde, de igual manera la ropa verde bien equilibrada transmitirá un mensaje de descanso.

Azul rojo

El azul se eleva paulatinamente al rojo obteniendo propiedades que denotan un carácter activo. Este color, al contrario del rojo amarillento que anima, logra provocar en el receptor inquietud. El violeta es un azul rojo diluido y provoca una excitación inquietante que no llega a la alegría.

El rojo azulado

Cuando la presencia de rojo en el azul va aumentando transmite más actividad, podría pensarse que es óptimo para recintos deportivos, pero la presencia de este color provoca inquietud más que ánimo, así que es necesario tener cuidado a la hora de utilizar estos tonos en la casa o el trabajo.

Amarillo rojizo

En esta combinación el amarillo sobrepasa al rojo aumentando la energía y exagerando lo magnífico y poderoso. Los tonos amarillos rojizos dan sensación de calor y “bienestar gozoso”, muy recomendable como un color de ambiente para habitaciones o recintos en general.

Rojo amarillento

Cuando el amarillo rojizo se exalta, pierde su alegría y puede producir sensaciones violentas. El rojo amarillento es el lado activo de la combinación de estos colores --la transmisión máxima de energía que lo vuelve intolerable. Esta combinación según Goethe “penetra en el órgano visual como un taladro”. La sensación que provoca en los animales es llamativa al provocarles miedo y hasta furia, es pues un color a evitar si lo que se quiere es lograr ambientes cálidos y tranquilos.

Combinaciones características

La psicología del color
(Hemera Technologies/AbleStock.com/Getty Images)

Goethe afirma que las combinaciones no cambian según su cromatismo, sino que son caprichos de las personas. Estos tonos artificiales no son tan armónicos pero de igual manera transmiten sentimientos y mensajes al ser humano.

Amarillo y azul

Aunque es una de las combinaciones más ordinarias y de las más criticadas por el autor alemán, se puede decir que provoca satisfacción al ser una mezcla cercana al verde --color que comunica positivismo a las personas.

Amarillo y púrpura

Son los dos extremos del lado activo de los colores y por lo general es una combinación “risueña y magnífica”. Si se mezclan producen un tono rojo amarillento, y es por eso que posee las características generales del mismo.

Azul y púrpura

Es la combinación del extremo positivo con el extremo superior dando como resultado una sensación de actividad. La mezcla de ambos nos da el rojo azulado, y lo hace cercano a sus efectos en la vista y cerebro de las personas.

Rojo amarillento y rojo azulado

Es la combinación de los extremos exaltados, y aunque no se aprecie a primera vista, nos permite entrever el color púrpura resultando en una combinación “sublime y fascinante”. Estas combinaciones originan los colores intermedios del círculo cromático y llenan al ojo de diferentes sensaciones --muchas veces provocadas por el cerebro al querer percibir tonos ausentes pero sugeridos.

Consejos y advertencias

  • Goethe sugiere y explica más mezclas de colores y la influencia de diferentes fenómenos ópticos en el ánimo de las personas. Si lo que te interesa es la física, la psicología y la historia de la ciencia en general, visita tu biblioteca más cercana y lee por completo la “Teoría de los colores” que te regalará momentos de entretenimiento, reflexión y utilidad a la hora de hablar de colores.

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