¿Qué tan rápido se vuelven grasa las calorías?

Escrito por jon williams | Traducido por maría j. caballero
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¿Qué tan rápido se vuelven grasa las calorías?
Cuando comes comidas grandes, el exceso de calorías se almacena como grasa rápidamente. (BananaStock/BananaStock/Getty Images)

A veces, cuando acabas con ese último bocado de pizza de masa gruesa y queso, tienes la sensación de que las calorías se precipitan hacia tu cintura, donde planean jubilarse. Y ese sentimiento puede no ser totalmente inexacto. Después de comer, se necesita algo de tiempo para que las calorías entren en el torrente sanguíneo en forma de glucosa. Si tus reservas de energía están llenas, la glucosa se transforma inmediatamente en grasa y se deposita en las células de grasa en todo el cuerpo para almacenamiento a largo plazo. Si administras tu dieta adecuadamente, la grasa no se quedará por mucho tiempo. Si conviertes en un hábito el exceso de calorías, tus depósitos de grasa crecerán.

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Manejo de la energía

Tu cerebro, órganos, células y tejidos usan la energía para operar, mantenerse y repararse ellos mismos durante cada momento del día. Tú obtienes esa energía al consumir alimentos, que tienen la energía, y de otros nutrientes que tu cuerpo necesita. Tan atractivo como puede parecer, no puedes pasar todo el día comiendo para garantizar un suministro constante de energía. Debido a que necesitas de ésta constantemente, pero sólo entra en el cuerpo a ráfagas cuando comes, tu cuerpo tiene varias formas de almacenarla para su uso entre las comidas.

ATP

El combustible básico que tus células utilizan para energía se almacena en los enlaces de alta energía de una molécula, trifosfato de adenosina, o ATP (por sus siglas en inglés). Tu cuerpo sintetiza ATP en las mitocondrias, centrales eléctricas microscópicas que se encuentran en cada célula de tu cuerpo. La materia prima utilizada para crear ATP proviene de los carbohidratos, las grasas y las proteínas almacenadas en tu cuerpo. Tú tienes algunas reservas de ATP, tal vez por un valor de 30 segundos, pero tus células constantemente demandan combustible en bruto de tus reservas de energía para producir ATP.

Reservas de energía

Una fuente de energía almacenada es la glucosa, un tipo de carbohidrato que circula en tu sangre, suministrando combustible a las células y tejidos en todo el cuerpo. Una segunda fuente de energía almacenada es otro carbohidrato, el glucógeno. El glucógeno se almacena en los músculos para el uso local de esos músculos y en el hígado, para uso general de otras células y tejidos. El tercer tipo de energía almacenada es la grasa. Tienes de 50 a 200 mil millones de células de grasa en todo el cuerpo, distribuidas en capas de tejido adiposo bajo la piel y por encima de tus músculos. También almacenas la grasa en el epiplón, una vaina que cuelga de tu estómago y envuelve entre los órganos en el abdomen. Estas tres fuentes de energía --glucosa, glucógeno y grasa-- proporcionan la mayor parte de tus necesidades energéticas, según la investigadora Carole Conn, de la Universidad de Nuevo México. La proteína se utiliza generalmente para la reparación y el mantenimiento de los tejidos del cuerpo, pero se puede utilizar para dar fuerza a los músculos cuando los otros suministros de energía están bajos, de acuerdo con WeightLossForAll.

Gestión de la energía en ayunas

Entre las comidas, algunas de las reservas de tu energía se agotan. En las personas sanas, el cuerpo mantiene una cantidad relativamente estable de glucosa en la sangre, orquestada por el páncreas. El páncreas secreta dos hormonas, insulina y glucagón. Cuando el azúcar en la sangre está baja, el páncreas libera glucagón. Las moléculas de proteínas transportan glucagón a través del torrente sanguíneo a las reservas de glucógeno en el hígado y los músculos, así como a las reservas de grasa en todo el cuerpo. El glucagón transforma el glucógeno en glucosa, lo que ayuda a mantener los niveles de glucosa en sangre. El glucagón también libera grasa, almacenada en forma de triglicéridos, a partir de las células de grasa, transformándola en ácidos grasos libres. Los ácidos grasos libres son transportados por las moléculas de proteína en la sangre a los músculos, donde son utilizados por las mitocondrias para producir ATP.

Hora de la comida

De pocos minutos a dos horas después de comer, dependiendo de la cantidad y tipo de mezcla de los alimentos que has comido, la glucosa comienza a llegar a tu torrente sanguíneo. A medida que aumentan los niveles de glucosa en la sangre, el páncreas libera insulina en el torrente sanguíneo. La insulina inmediatamente transporta la glucosa en la sangre a las células para su uso en la producción de energía. Se transforma la glucosa restante en glucógeno y lo transporta a las reservas en los músculos y el hígado. A medida que se llenan las reservas de glucógeno, la glucosa se ​​transforma en triglicéridos y son empaquetados en las reservas de grasa. Cuando comes un montón de comida a la vez --especialmente si comes grasa o carbohidratos--, que se libera rápidamente en el torrente sanguíneo, llenas las reservas de glucógeno y el exceso de calorías se transforma inmediatamente en grasa, para su uso posterior. Así, una vez que las reservas de glucógeno están llenas, las calorías se convierten en grasa desde unos pocos minutos hasta un par de horas después de comer.

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