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Reciclaje: 10 efectos en el medio ambiente

Introducción

El reciclaje consiste en someter los residuos sólidos a un ciclo de tratamiento para hacerlos reutilizables. Constituye una alternativa eficaz ante el agotamiento de los recursos naturales y ayuda a proteger el medio ambiente. Este sistema responde a la estrategia de tratamiento de residuos de las Tres R: reducir el volumen de residuos, dándoles una utilidad alternativa, reutilizar de nuevo el producto para evitar que se convierta en un residuos, y reciclar, como el conjunto de actividades de recogida y tratamiento de residuos para introducirlos en un nuevo ciclo de vida.

Preservar el medio ambiente

Los residuos radiactivos no alcanzan el 1 % del total de residuos tóxicos industriales. Sin embargo, su toxicidad puede permanecer durante años, lo que causa gran alarma. Hasta ahora la solución ha sido enterrarlos profundamente en cementerios nucleares, con el consiguiente rechazo de las poblaciones próximas. Pero unos científicos de Massachusetts han creado el “Reactor de sal fundida”, una tecnología capaz de reciclar los residuos transuránicos, reutilizando el 98 % de los mismos. Con este proyecto esperan lograr que la energía nuclear del futuro sea una fuente energética sostenible y no contaminante.

Ahorro de energía

El procesamiento industrial de las materias primas consume una cantidad considerable de recursos energéticos. En contrapartida, el reciclado de materiales como el aluminio y el vidrio, entre otros, contribuye en gran medida a reducir este gasto. Ahorro de energía suele ser sinónimo de ahorro económico, por lo que cada vez más gente se conciencia y decide reciclar en vez de acumular. Depositar las pilas usadas en una caja de reciclado es una opción muy sencilla, ya que es un residuo muy contaminante. Lo mismo sucede con el papel y el cartón.

Reducción de vertidos

Cada vez son más los residuos que se depositan en los vertederos, lo que agrava los problemas medioambientales. Los materiales no biodegradables pueden tardar decenas de años e incluso siglos en descomponerse y emiten gases perjudiciales para el entorno. La mayoría de residuos sólidos caseros (envases de vidrio, cartón, latas, pilas) pueden ser reintegrados mediante el reciclaje. Las iniciativas para aplicar esta solución parten principalmente de los gobiernos, las industrias y de la sociedad en su conjunto. Lo que pretenden es reducir los desechos de los vertederos y la contaminación de los suelos.

Contaminación radiactiva

Aunque sus ventajas son múltiples, la industria del reciclaje también cuenta con grandes inconvenientes. Uno de ellos es la contaminación generada por el proceso, ya que si hay impurezas o toxinas en el material original, pueden quedar adheridas al nuevo producto. Como ejemplo pueden citarse algunas construcciones. Según informes internacionales, hace 20 años se construyeron en Taiwán más de 180 edificios con acero reciclado, que estaba contaminado con cobalto-60. Las personas que ocuparon estos edificios recibieron altas dosis de radiación gamma, estimándose la tasa de mortalidad en 3.5 por 100 000 personas por año.

Reducción de costos ambientales

El reciclado es una de las variables de la economía energética, ya que implica un ahorro de costos productivos. Las ventajas en este sentido son variadas. Por una parte, se reduce la cantidad de desechos minimizando gastos en la recogida de los mismos y disminuyendo el impacto ambiental de los contaminantes. Los materiales reutilizados son más baratos que las materias primas y ahorran los costos de la primera fase de transformación. Los recursos naturales también se preservan durante más tiempo, ayudando a mantener el equilibrio del planeta.

Contaminación química y acústica

Resulta evidente que el proceso de reciclaje produce una gran cantidad de contaminantes. Muchas de estas sustancias se deben al tráfico de camiones que se encargan de recolectar los desechos. Estos vehículos funcionan con combustible fósil y los gases de escape que emite cada uno contienen docenas de toxinas. Por otra parte, las plantas de reciclaje pueden reducir considerablemente la calidad de vida de las poblaciones contiguas, debido a los olores, ruidos y polvo que producen las operaciones de descarga y manipulación de escombros.

Reciclado de papel y efectos contaminantes

La industria papelera figura entre las industrias más contaminantes y caras del mundo, siendo además una gran destructora de bosques. Fabricar mil kilos de papel blanco consume 100 000 litros de agua y origina vertidos altamente tóxicos. Pero reciclar papel puede ser igualmente nocivo, dependiendo del proceso utilizado. En muchas ocasiones el blanqueo del papel reciclado se realiza con cloro, un elemento de alta toxicidad. El sistema PFC (Proceso Libre de Cloro) sustituye el cloro por agua oxigenada u ozono, pero estos elementos producen organocloradas, unas sustancias que afectan al sistema inmunitario.

Ahorra combustible reciclando aceite

Además de originar grandes discordias, el petróleo constituye una fuente de contaminación de primer orden. Depurar combustibles parece ser una solución, pero a menudo produce agentes tóxicos. Para eliminar las impurezas del aceite se emplea arcilla ácida, además de productos químicos como el ácido clorhídrico. Estos residuos se queman, desprendiendo óxido nítrico y dióxido de azufre en el aire. Pero reciclar el aceite comestible es una operación limpia y sencilla. Una decantación y un filtrado bastan para transformar los residuos de las frituras en carburante para un auto diesel.

Frenar el consumismo es el mejor reciclaje

Una estrategia de los gobiernos ha sido convencer a los ciudadanos de que ellos son los verdaderos responsables de la degradación medioambiental. Para paliar este efecto proponen el reciclaje como medida mágica, de la que depende la sostenibilidad del planeta. Pero muchos investigadores afirman que es el sistema quien destruye el entorno, potenciando la fabricación masiva y el consumismo incontrolado. El reciclaje sería un incentivo más al consumo y un lucrativo medio para concesionarios y fabricantes de productos reciclados. Un ejemplo son los aparatos fabricados con obsolescencia programada, los cuales deben renovarse constantemente.

Reciclar vidrio ahorra electricidad

Empresas gestoras del reciclado como Ecovidrio ofrecen cifras significativas. El reciclaje de 3 000 botellas de vidrio ahorra 1 000 kilos de basura y más de una tonelada de materias primas. Esta reducción de desechos disminuye a su vez la contaminación atmosférica en un 20 %, ya que la fabricación de envases reciclados requiere un menor uso de combustibles. Los expertos aseguran que cada botella reciclada ahorra la electricidad necesaria para que una bombilla de 100 vatios permanezca encendida durante cuatro horas. Con cuatro botellas recicladas podría mantenerse funcionando un frigorífico durante todo un día.