Recién nacidos y gatos en casa

Escrito por jayde m. nichols | Traducido por mary gomez
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Recién nacidos y gatos en casa
Los nuevos padres no necesitan deshacerse de su amado gato. (cat image by nutech21 from Fotolia.com)

Muchas personas piensan que deben deshacerse de sus mascotas al convertirse en padres de un nuevo bebé. Se han esparcido historias sobre los gatos y los bebés, en particular aquellas que involucran a gatos que asfixian a los bebés mientras duermen y enfermedades que pueden transmitir los animales. Si bien estas ideas son aterradoras, son poco comunes y se pueden tomar ciertas medidas para garantizar la seguridad del recién nacido en la misma casa donde habita un gato como mascota.

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El riesgo de que los gatos asfixien a los recién nacidos

La mayoría de los padres que esperan un recién nacido han escuchado comentarios sobre los gatos que asfixian a los recién nacidos y que deben dar a su gato en adopción. Esto no es verdad. Aunque algunos gatos disfrutan del calor de recostarse sobre sus dueños, los padres pueden asegurarse de que el gato no tenga acceso al bebé o su cuna. Es importante que los padres establezcan reglas con el gato antes de que nazca el bebé, por ejemplo, prohibiendo que el gato entre a la cuna o al corral del bebé. Enseñar al gato con antelación de que eso está prohibido reduce la probabilidad de que quiera dormir en esa área. Esto puede hacerse rociando el gato con agua cada vez que se trepe a la cuna y dándole su propia cama para dormir. Debe dársele premios cuando duerma en su cama. Si mantienes la puerta del dormitorio del bebé o de tu dormitorio cerrada, evitarás que el gato tenga acceso a la zona del bebé mientras se encuentre en la cuna. Se pueden utilizar monitores para saber cuando se despierta el bebé. Quienes poseen un gato puede que quieran colocar una puerta con tela metálica en su dormitorio para que el gato pueda ver el bebé sin que tenga acceso a su cuna.

Gatos y enfermedades

La mayoría de las enfermedades de los gatos no se transmiten a los humanos, aunque existe un parásito del que debe cuidarse la mujer embarazada y cuidar a bebé. La toxoplasmosis es un parásito que se encuentra en las heces de algunos gatos. Este parásito por lo general se encuentra en gatos callejeros, pero tu gato puede adquirirlo al comer carne cruda o toparse con las heces contaminadas de otro animal. Las personas que se han topado con esta enfermedad en el pasado son inmunes a contraer esta enfermedad nuevamente, pero los bebés y las mujeres embarazadas son susceptibles a enfermedades si son expuestos, como dolores musculares, daños en la vista o daño cerebral en el bebé. Los padres pueden garantizar que el bebé no sea expuesto a las heces del gato manteniendo su caja de arena dentro de un sitio cerrado dentro de la cocina o baño equipado con una puerta que se pueda bloquear. Luego de vaciar la caja del gato, se deben lavar las manos de inmediato. Las superficies de la casa deben limpiarse y desinfectarse con regularidad y los padres deben enseñar al gato que no debe caminar por los mostradores ni por las mesas. Mantener al gato dentro de la casa y alejado de carnes crudas y gatos extraños reduce la probabilidad de que el gato se exponga a esta enfermedad.

Preocupaciones por rasguños y mordidas

Los rasguños y mordidas siempre son una preocupación en casas donde hay niños pequeños. Si el gato muerde a miembros de la familia, de inmediato los padres deben entrenarlo para que no lo vuelva a hacer. Esto puede hacerse rociando al gato con agua cada vez que muerda. Si no se le quita el hábito de morder, puede que sea necesario conseguirle un nuevo hogar o mantenerlo alejado del bebé todo el tiempo. Los rasguños son fáciles de evitar. Los dueños pueden quitarles sus garras para evitar que arañen los muebles o a los miembros de la familia. Si eliminarle las garras no es una opción, pueden cortárselas semanalmente y tal vez quieran colocar una capa de plástico a las uñas del gato. Estas cubiertas se fijan con pegamento y pueden comprarse de distintos colores. Ellas evitan que el gato pueda causar daños con sus uñas.

Alergias a los animales

Las alergias a los animales siempre pueden ocurrir en los niños pequeños, pero no es una razón para deshacerte del gato con la llegada del nuevo bebé. Si cuando el bebé llega a casa presenta síntomas como estornudos, tos, nariz floja y ojos rojos, es probable que tenga una alergia a algo de la casa, no necesariamente al gato. Un doctor puede ayudarte a identificar la causa de los síntomas. La utilización de un purificador de aire en la casa, mantener las ventanas abiertas cuando el clima lo permita y aspirar con regularidad, puede reducir los alérgenos caseros comunes y puede aliviar los síntomas del bebé sin necesidad de deshacerse del gato.

Temor a que al gato no le agrade el bebé

Los padres en espera pueden preocuparse porque el gato no se lleve bien con el nuevo bebé. Si bien esta es una preocupación muy común, por lo general ocurre que el gato es protector y cariñoso con el bebé. El llanto puede ser alarmante al principio para el gato, pero puede acostumbrarse al ruido, y algunos incluso intentan asistir al bebé o alertar a los padres cuando éste llora. Así un gato sea cariñoso con el recién nacido, es importante que nunca los padres lo dejen solo con el bebé.

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