Cómo reconocer dificultades al tragar

Escrito por wirnani garner | Traducido por nicolás arellano
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Cómo reconocer dificultades al tragar
Si sientes una molestia al tragar, es posible que tengas disfagia.

La dificultad al tragar o disfagia se trata de un estado en el que una persona tiene problemas para consumir cualquier tipo de comidas y líquidos. Esta enfermedad suele estar acompañada de dolores y puede establecerse un paralelo con la sensación de tener algo atrapado en la garganta o en tu pecho. Hay muchas causas posibles para las dificultades que se producen al tragar, pero se incluyen dentro de las conocidas la falta de coordinación del músculo de la faríngea, problemas en el control de los movimientos de la mandíbula y la lengua, la esofagitis (inflamación del esófago), la incapacidad de conexión entre los músculos del esófago, una hernia o un tumor cerca de la zona de la garganta, la presión sobre la parte externa del esófago producida por el bocio y desórdenes en el sistema nervioso como los derrames o las parálisis cerebrales.

Nivel de dificultad:
Moderado

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Instrucciones

    Cómo identificar los síntomas de la disfagia

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    Presta atención a cómo masticas. Algunos casos de disfagia comienzan en la fase oral del proceso de tragar, o sea, la fase en la que la comida se convierte en un bolo alimenticio, es decir, una masa suave de comida masticada que está lista para tragar. Si tienes una discapacidad en la lengua o en tu mandíbula, es posible que encuentres difícil masticar y tragar. Podría ser que, o por una falta de fuerza en los músculos de la lengua o bien porque no puedes coordinar tus dientes, tengas problemas en triturar y aplastar la comida.

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    Anota la eficiencia de cada vez que tragas. Si sufres de disfagia, en general comerás lentamente porque te lleva tiempo ingerir la comida. Por otra parte, la razón por la que no puedes tragar es por el dolor que aparece cuando intentas pasar la comida de tu boca a la garganta, lo que se conoce como odinofagia. Es posible que, en estos casos, sientas la necesidad de tomar algo de agua para que la comida pase más fácil; pero hasta esto te puede costar bastante. Quizá hasta tratas varias veces de tragar y no lo logras. Y cuando finalmente logras pasar la comida, solo sientes que tragas de a poco, y que tarda en llegar el bolo al esófago y luego al estómago.

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    Cuenta cuántas veces te ahogas con las comidas o los líquidos. Es totalmente normal si pasa cuando comes muy rápido, pero si sucede muy a menudo, incluso cuando estás comiendo a un ritmo normal, entonces es un problema. Los pacientes con disfagia tosen durante y después de tragar la comida. Hasta les pasa cuando toman agua. Quizá te sea difícil mantener el líquido en tu boca durante un tiempo y esa es la razón por la que la a veces se va a tu faringe. Y como no está preparada para recibir el líquido, puedes llegar a sentir asfixia o arcadas. Si sientes que hay veces en las que ni aclarando tu garganta o tosiendo logras expulsar la comida o el agua, consulta inmediatamente con tu médico o llama a tu asistencia médica.

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    Controla cuántas veces sientes que la comida o los líquidos se quedan como dando vueltas en tu garganta. La regurgitación es un síntoma típico de los que sufren disfagia. En estos casos, la comida y el agua que ingieres se desparrama por tu boca mientras intentas tragar. E incluso si lograste tragar, puede pasarte mientras estás durmiendo o cuando estás acostando. Algunos líquidos, cuando son regurgitados, pueden pasar por tu nariz, que es una sensación un poco dolorosa. Cuando la comida se queda en tu garganta, los ácidos estomacales se dirigen hacia allí también. Como resultado, es normal que además presentes otros síntomas, como reflujo gastroesofágico frecuente o ardores en el estómago, debidos a la irritación del esfínter de la parte inferior del esófago.

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    Revisa si presentas otros síntomas de la disfagia. La pérdida de peso y la deshidratación pueden ser consecuencias de esta enfermedad. También es posible que sientas algunos malestares generales como pesadez en la zona de tu cuello o de tu pecho, cansancio extremo y poca respiración durante o después de comer, la sensación de tener una hinchazón en tu garganta y tener el pecho congestionado y dolorido. Si constantemente te duele la garganta, quizá se deba a los esfuerzos que realizas para tragar. Después de comer, en general, tu voz puede sonar más áspera o como si estuvieras haciendo gárgaras mientras hablas.

Consejos y advertencias

  • Si presentas cualquiera de los síntomas que fueron mencionados, consulta inmediatamente con un médico que esté especializado en las enfermedades de la garganta, como un otorrinolaringólogo, o un médico de orejas, nariz y garganta. También podrías hablar con algún patólogo que tenga experiencia con casos de disfagia.
  • Si alguna vez llegas a tener dificultades respiratorias como resultado de una obstrucción en tu garganta, llama al servicio de emergencias de inmediato.
  • Nunca subestimes aquellos síntomas de disfagia que sean recurrentes porque podrían ser un indicio de una enfermedad incluso más grave, como un aneurisma aórtico o el cáncer de esófago.

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